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Communautarisme européen de THIRIART communautarisme et des NR en France du National-Bolchévisme Européen de Libération |
Español__ __ __ --------nacional-revolucionarios extraviados a la "derecha" EUROPA PARA LOS
1. CRISIS DE CIVILIZACION - QUIEBRA DE NUESTRA SOCIEDAD. Los paises de Europa permacen aún
atraidos por el brillo de una civilización que creen siempre existente ; de aqui
se sigue una ruptura entre los hechos y su representación. La única crisis de
civilización que nosotros conocemos es la de estos paises.
2. LIBERACION DE EUROPA - EUROPA PARA LOS EUROPEOS. La Liberación significa la anulación de
todos los poderes que los Americanos ejercen en Europa ; el fin de la
colonización de Europa por los Americanos. Liberación que debe hacerse tanto el
nivel militar - retirada de la Alianza Atlantica, como el nivel económico,
nationalización de todas las firmas económicas instaladas en Europa.
3. LA NACION EUROPEA. Vivimos en la era de los grandes
conjuntos politicos y ya no existen pequeñas naciones ralmente independientes.
Es una ley de fisica politica, una cuestión de DIMENSION. Ya no es posible
contar con Francia, con Alemania o con España. Si queremos ser libres, debemos
ser fuertes, nos es necesario hacer Europa. La NACION EUROPEA o NACION-PORVENIR
se opone radicalmente a los nostalgismos, a los partidarios de las antiguas
naciones o a los revanchistas.
Dicho esto, nos manifestamos
favorables a las formas de regionalismo capaces de integrarse en el cuadro de la
NACION EUROPA , y ello, para el bien de todos.
4. EL COMMUNAUTARISMO EUROPEO. Nuestro COMMUNAUTARISMO EUROPEO es una
voluntad de liberación por oposición a los expansionismos. Es la de los hombres
que han tenido y que tienen un destino común. El marco natural donde esta
voluntad debe ejercerse, y al único que puede hacerla eficaz, es, simplemente,
Europa.
Pero, que seria de este proyecto si no
reposase sobre una voluntad politica, la de crear más alla de la Nacion Europea
un Estado y un Socialismo europeos ?
5. EL ESTADO Y EL SOCIALISMO EUROPEOS. El problema es saber si los pueblos
europeos quiren vivir libres o si, en el año 2000, aceptarán ser esclavos en una
Europa dominada. Para ser dueños de su destino, disponer de ellos mismos, les
europeos deben ser los artifices de su Liberación y los realizadores de la
Europa unida, de un Estado Europeo único.
El Socialismo Europeo, garante de la
independencia económica y de la justicia social, implica y afirma la primacia de
la politico sobre lo económico. Pero, la unificación de Europa es ante todo en
problema politico, y los tecnócratas de Brusela o de Estraburgo muestran hasta
qué punto son ellos incompetentes para la realización de esta Europa politica.
La instauración de un PODER POLITICO es previa a toda unificación, economica y
social, y todo debate, toda elección de socidad , son vanos en tanto que aquél
na sea conseguido.
6. LOS MEDIOS Y UNA ORGANIZACION : - UN PARTIDO EUROPEO UNITARIO. La instauración de un Estado europeo,
la realización del COMMUNAUTARISMO EUROPEISMO y la creación de la nación europea
implican cambios tales que se puede hablar, con propiedad, de una REVOLUCION
EUROPEA. Y el único agente sesceptible de alcanzar esos objectivos consiste en
el Partido Communitario Nacional - europeo. LA ALTERNATIVA NACIONAL COMUNISTA. Mitos y realidades del nacional-bolchevismo. Luc MICHEL – 1993 "Haced de la causa de la nación la causa del pueblo y la causa del pueblo será la causa de la nación". "Imaginemos un laboratorio. En este laboratorio una materia prima. En esta materia prima un big-bang. Yen el interior de este big-bang una cadena de reacciones químicas de una vilencia extraordinaria. Las moléculas que se deshacen... otras se forman... un proceso formidable, si de fisión, combustión, reconstrucción, combustión corpuescular al término del cual aparecen productos de síntesis de carácter inédito. ¿Quién en 1920, preveía la síntesis de lo "nacional" y de lo "social"? ¿Quién antes de Barres podía imaginar el encuentro, el sólo encuentro, de dos términos? Pues bien, en eso estamos. Europa "mutatis mutandis", está en este punto. No regresa, inventa. No rumia, imporvisa. No repite fórmulas antiguas: las quema, las hace astilla y de sus fragmentos combinados locamente, hace de ellos nuevos productos nunca antes conocidos. Aquí está el nacionalismo, ciertamente. Y fragmentos del populismo. Restos de antisemitismo. Y un poco del viejo buen comunismo, menos muerto de lo que parece. Pero todo esto mezclado, pasado por la prueba del big-bang. En el corazón del tumulto, incluso muy improbable como lo fue en su tiempo la síntesis fascista, un mostruo que la nueva Europa resquebraja bajo nuestros ojos aunque por ahora lo hace a nuestras espaldas. Aún no tiene nombre este monstruo. Ni cara. La hipótesis es sólamente que existe. O que deberá existir un día". (B.H. Levy, "Penser L'Europe" en "Le Monde des debats 1993"). En el verano de 1993, la gran prensa descubrió lo que ella llama la tentación o el peligro nacional-bolchevique. De París a Moscú, nuestros periodistas parecen descubrir un fenómeno nuevo, su flagrante incultura no les ha permitido conocer la notable tesis sobre el nacional-bolchevismo del profesor Louis Dupeux, escrita ya hace quince años (1). De "Liberation" (París) a "Soir" (Bruselas), pasando por "Le Monde", que abrió un verdadero debate sobre el tema, se multiplican los artículos, a menudo contradictorios sobre el tema de nacional-bolchevismo o de la fusión entre nacionalistas y comunistas. Así "Liberation" titula sobre la "Galaxia nacional-bolchevique" y habla de la "extraordinaria convergencia ideológica" que "se ha producido estos últimos meses entre algunos intelectuales comunistas y de extrema derecha". Subraya el "acercamiento en nombre de un mismo odio por la izquierda socialista, América o el sionismo" (2). "Soir" por su parete, habla de una "alianza entre pardos y rojos" y subtitula "¿Ficción política o política sin ficción?" (3). Ya, más allá de su primera expresión política entre las dos guerrs mundiales, el nacional-bolchevismo se había convertido en una realidad política europea a mediados de la década de los 60 con Jeune Europe de Jean Thiriart y su evolución a partir de 1965 hacia las tesis nacional- comunistas (4). Desde los años 80 con el Parti Communautarie National-Européen (P.C.N) (5), el nacional- bolchevismo encontrará una nueva expresión política: Hoy, junto al ya citado P.C.N., numerosas corrientes como Nouvelle Résistance en Francia, Orion en Italia, Alternativa Europea en España o el Frente Nacional- Bolchevique en Moscú, se postulan tesis que auspician la fusión ofensiva del nacionalismo revolucionario y del comunismo leninista contra el Sistema, el Nuevo Orden Mundial y la hegemonía americana. La gran prensa se ha interesado, por otro lado, por los aspectos marginales del fenómeno nacional-bolchevique, en el caso francés el camino común de intelectuales comunistas y de extrema derecha, subrrayando a su vez el proyecto político en Rusia de militantes comunistas y nacional-revolucionarios. El nacional-bolchevismo es mucho más, sobre todo es una voluntad política de superar los esquemas de Derecha o Izquierda, de antifascismo y anticomunismo mantenidos por el Sistema para dividir la oposición y la voluntad real de ofrecer una alternativa política a la decadencia del mundo contemporáneo. Tales son los diferentes aspectos de lo que "Liberation" llama la "galaxia nacional-bolchevique". Anteriormente enfrentados a tales fenómenos políticamente incalificables, los especialistas del "prét- â-penser" y del conformismo intelectual, habían preferido incluirlo en un caldero muy cómodo para ellos, bajo el nombre genérico de "extrema derecha", mostrando con ello su falta de cultura histórica y política y su incapacidad de considerar la realidad de hoy en día fuera de los esquemas tradicionales en los cuales está enmarcaro y reducido el pensamiento socio-político. EL NACIMIENTO DEL NACIONAL-BOLCHEVISMO. El nacional-bolchevismo, independientemente de sus precursores, sobre los que volveremos y al frente de los cuales se halla Georges Sorel, nació históricamente en Alemania con el shock del derrumbe del II Reich en 1918 y de la crisis consiguiente a la creación de la Rusia bolchevique en 1917. Desde su nacimiento el nacional- bolchevismo alemán presenta las dos tendencias que ya habíamos subrrayado, por una parte la colaboración entre intelectuales nacionalistas y comunistas y por otra un auténtico movimiento nacional-revolucionario que unía la ideología leninista a un contenido nacionalista. El nacional-bolchevismo nació para superar el orden internacional impuesto tras Versalles cuyas víctimas fueron principalemente la Rusia Soviética y Alemania, así como Italia. Más allá de las opciones ideológicas, el peso del orden creado en Versalles, dictado por los EE.UU. del presidente Wilson, va a imponer una situación pareja a los nacionalistas alemanes y comunistas rusos. Antes de edificar una construcción teórica o una construcción política revolucionaria, el nacional-bolchevismo alemán será, sobre todo, el encuentre de la frustración alemanas y rusas fretne al orden de Versalles. Frente al saqueo y el desmembramiento de Alemania y de Rusia por parte de los vencedores de 1918, frente a las exigencias desmesuradas de los vencedores de 1918, numerosos intelectuales alemanes declararon abiertamente que el régimen bolchevique recientemente immplantado en Rusia, era preferible a la humillación y a la ruina impuesta a su patria alemana. "El pretendido bolchevismo nacional nace de la fiebre, del encuentro de dos miedos, pero en circunstancias objetivamente desfavorable..., solución heróica, reductora para una minoría de idealistas, hunde sus raíces en una tradición reaccionaria auténticamente "alemana", desborda, así, el cuadro de una simple combinación de circunstancias y es por esto por lo que la "tentación" debería sobrevivir y manifestarse en el momento en el que la situación interna o externa ofrec iere la perspectiva de una radical pérdida de legitimidad, de un orden concreto, a los ojos de la extrema derecha, perteneciente al Occidente vencedor" (6). El gran germanista Eltzbacher, profesor de derecho en Berlín, será el primero que teorizará esta posición en abril de 1919 en Berlín en una proclama que constituye la primera manifestación doctrinal coherente del nacional- bolchevismo. Las ideas del profesor Paul Eltzbacher encontraron un ojo avizor en el campo soviético, Karl Radek, encargado por la Internacional Comunista -el Komitern- de la preparación de la revolución en Alemania, auspiciará la alianza entre reaccionarios alemanes y comunistas rusos. En noviembre de 1919, Radek declaraba "He aquí porqué los nacionalistas honestos como Eltzbacher que, disgustados por la paz de Versalles han buscado la unión con la Rusia Soviética, lo que han llamado bolchevismo nacional, han quedado hoy completamente aislados". EL NACIONAL-COMUNISMO HAMBURGUÉS. A esta primera convergencia intelectual nacional- bolchevique, habría de responder rápidamente aquella que es la esencia propia y auténtica del bolchevismo, la fusión entre nacionalismo y comunismo leninista en una formación política común. Desde 1919 ésta debía encarnarse en una corriente nacional-bolchevique desarrollada a partir de Hamburgo por los dirigentes de la revolución soviética en esta ciudad Heinrich Laufenberg y Friedrich Wolfheim (7) que derivaron a posiciones nacional-comunistas radicales en alianza con la de marcada tendencia nacional. En 1919-20 Wolfheim y Laufenberg aniamor tanto en Alemania como en el seno de la Internacional una corriente nacional-bolchevique que rivarizaba con las posiciones de los espartaquistas que abogaban por construir el Partido Comunista Alemán, el K.P.D. Expulsados en octubre de 1919 de este partido, fundaron inmediatamente un partido comunista disidente, el K.A.P.D., Partido Comunista Obrero Alemán (8). En este partido, que estará representado hasta el 1922 en el Komitern, Wolfheim y Laufenberg defendían la idea de crear un Ejército Rojo Alemán para reiniciar lo guera contra los vencedores de Versalles. Tras la victoria del nacional-socialismo en 1933, ciretas estructuras nacional-bolcheviques llegaron con todo a subsistir en el aparato político e intelectual del III Reich. En particular el Fichte-Bund, creado en Hamburgo siguiendo la línea del K.A.P.D., llegará a integrarse y a sobrevivir en el seno del III REich. Dirigido por el profesor Kessemaier de Hamburgo, este movimiento universitario e intelectual tuvo muchos paralelos en Europa. Entre ellos, un joven de Lieja salido de las filas de la extrema izquierda comunista, un tal Jean Thiriart, sobre el que volvermos más adelante...". EL NACIONAL-BOLCHEVISMO ALEMÁN DE LOS AÑOS 20-30. A partir de la mitad de los años 20, hasta la llegada del nacional-socialismo en 1933, el nacional-bolchevismo se convertirá en una parte importante del panorama intelectual de la República de Weimar. Numerosos fueron los intelectuales que abrazaron posiciones nacional- bolcheviques. En primer lugar hay que nombrar a Ernst Niekisch, que será el más célebre y el principal representante de la corriente nacional-bolchevique alemana. Proveniente de la corriente socialista alemana, Niekisch, evolucionará hacia posiciones nacional- bolcheviques y neo-nacionalistas, en particular a través de la revista que él animó: "Widerstand" (Resistencia) que tendrá una influencia considerable particularmente sobre los movimientos juveniles alemanes anteriores a 1933. La corriente de Niekisch estaba conformada por ex- socialdemócratas y sindicalistas a los que se sumaron numerosos representantes de la corriente neonacionalista. Tras 1933, Niekisch se posicionará cada vez con más fuerza en posiciones anti-hitlerianas, lo que provocará la clausura de la revista y su internamiento en un campo de concentración del cual saldrá en 1945. Antes de su muerte participó en el nacimiento de la República Democrática alemana en la que veía la exaltación de los valores comunistas y prusianos que siembre fueron los suyos. KARK RADEK Y EL "VIAJERO DE LA NADA". "En el año 1923 recuerdo haber presenciado una nueva gran oleada de nacional-bolchevismo, en el sentido vago y vulgar del contactos entre nacionalistas y comunistas. El orígen de esta oleada, en realidad muy pendenciera, es la línea de Schlageter en medio de la cual el Partido Comunista Alemán (K.P.D.) intenta "ganarse las clases medias en vías de proletarización" usando deliberadamente el tema patriótico. En el curso de esta campaña se pudo ver a los líderes del partido comprometidos e incluso buscar el debate con los elementos calificados como "fascistas" o "fascistizantes". Los socialdemócratas y los partidos "burgueses" relanzaron de nuevo la vieja acusación de convergencia de los extremos... el heraldo de la nueva línea era Radek" (9). El nacional-bolchevismo alemán de inicios de los años 20 es indisociable de la figura de la Internacional Comunista Karl Radek. Encargado por el Komitern de organizar y de coordinar la revolución bolchevique en Alemania, Radek llegó a comprender (10) todo el provecho que podía sacar del fenómeno nacional-bolchevique y jamás dejó de favorecerlo. Cuando en 1925 los ejércitos francés y belga ocuparon la cuenca del Rhur, como respuesta a la falta de pago de las reparaciones de guerra por parte de una Alemania desangrada, se organizó un importante movimiento de resistencia por parte de los Cuerpos Francos nacional-revolucionarios. El jefe de uno de éstos, Leo Schlageter fue capturado y ajusticiado por el ejército francés, Schlageter se convirtió en el primer héroe del nacional-socialismo (11). Con ocasión de su muerte Karl Radek le rindió homenaje en un sorprendente discurso, ante los representantes de la Internacional Comunista reunidos en Moscú, Karl Radek anunció : "La mayoría del pueblo alemán se compone de hombres que trabajan y que se consagran a la lucha contra la burguesía alemana. Si los ambientes patrióticos de Alemania no se deciden a hacer suya la causa de esta mayoría de la nación y a constituir así un frente contra el capital de la Entente y el capital alemán, entonces el camino abierto por Schlageter será el camino de la nada". En este mismo discurso pronunciado en Mosú el 20 de junio de 1923, Radek habla también de Schlageter como el "viajero de la nada" en relación al título de una novela de la época (12). El discurso de Radek tendrá una enorme repercusión en Alemania. Constituiría el orígen de numerosos contubernios y debates entre intelectuales alemanes de extrema derecha y dirigentes comunistas con Radek a la cabeza. Una situación que no puede por menos que hacernos pensar en el actual debate en curso que se está llevando a cabo particularmente en Francia y que en el verano de 1993 lagran prensa denuncia con el nombre de "nacional- comunismo". Warner Lerner, biógrafo de Karl Radek, evoca de modo impresionante la acción de este último: "En 1923 Karl Radek intenta utilizar el recién creado partido nazi para destruir la República de Weimar y favorecer la revolución comunista. Radek suministró a los nazis su primer héroe, Schlageter, fusilado por los franceses en el Rhur, y hace en su memoria el célebre discurso, aprobado por Stalin y Zinoviev. Radek expresaba la convicción, compartida por los jefes del Komitern que la aplastante mayoría de las masas nacionalistas no pertenecen al campo de los nacionalistas, sino al de los obreros, que centenares de Schlageter se unirían al campo de la Revolución. Por su parte Hitler confiaba a sus camaradas la convicción de que un comunista podía siempre convertirse en un buen nazi, pero que un socialdemócrata no lo sería jamás" (13). EL RESURGIR DEL NACIONAL-COMUNISMO EN LOS AÑOS 60: JOVEN EUROPA" Y JEAN THIRIART. Para ver aparecer una nueva corriente de tendencia nacional-comunista debemos mirar a los años 60, con la organización transnacional europea Joven Europa y el trabajo de Jean Thiriart. El actual clima intelectual se caracteriza por un manso conformismo. Una de las manifestaciones más estúpidad de ésto es la marcada voluntad de darle a cada corriente política una etiqueta que la sitúe en uno de los compartimentos convencionales que val de la extrema derecha a la extrema izquierda. Y cuando un movimiento revolucionario se sitúa fuera de este sistema de clasificación "rien ne va plus". Llegan las pseudo-explicaciones acerca de la "onvergencia de los extremos" y otras fantasías provenientes de lo no-político o simplemente de la deshonestidad intelectual. La organización Joven Europa no escapó a este fenómeno y ha sido catalogada durante más de 30 años como de extrema derecha, o sea fascista, despreciando cualquier realidad objetiva. Si por el contrario se estudia esta organización europea a través de su historia real, sus publicaciones, la realidad es otra: nos encontramos ante un movimiento revolucionario original e inclasificable, que se sitúa fuera del conformismo de "derecha" o de "izquierda"" y que recoge para sus posiciones tanto político-sociales como de política exterior la síntesis nacional-comunista o nacional-bolchevique de los años 20 y 30 (14). "Organización para la formación de un cuadro político", partido revolucionario de vanguardia, Joven Europa, recuerda al partido bolchevique posterior a 1903, por sus métodos y su proyecto político: "Una revolución exige la conjunción de diversos factores: tener una ideología global ( y no solamente un pequeño programa electoral) ser un grupo determinado, organizado, homogéneo, disciplinado, es decir un partido de lucha; finalmente encontrar una coyuntura de crisis,... La ideología la tenemos, el grupo estructurado lo preparamos, la coyuntura la esperamos" (15). Ex-militante stalinista al inicio de su carrera política anterior a la guerra (16). Jean Thiriart, fundador y principal teórico de Joven Europa, estructuróo su movimiento siguiendo los principion de la más estricta ortodoxia organizativa leninista y su jerarquización deriva directamente del "centralismo democrático". Además en diversas ocasiones Thiriart reconocerá abiertamente la influencia que en este terreno ejerció sobre él Lenin (17). A partir de 1960 la doctrina del movimiento, el "Comunitarismo Nacional-Europeo", cuyo carácter social se afirma desde el inicio , deriva hacia posiciones nacional- comunistas. Si en los primeros años del movimiento, Thiriart debe contar con un ala "derechista" (fundamentalmente franco-belga) que alimenta un virulento anticomunismo, desde 1960 afirma las posiciones ideológicas que están en línea directa con las que defenderá a partir de los años 80 con el nombre genérico de "Escuela Eurosoviética": creación de una Gran Europa de Dublín a Vladivostok, Nacional-Comunismo y colaboración entre la U.R.S.S. y Europa Occidental. En 1962 Thiriart escribía: "A mi parecer, existen muchas posibilidades de que en los próximos veinticinco años se formen los siguientes bloques: Las dos Américas (posteriormente volverá sobre la idea de ver una América Latina liberada de los yankees), el bloque asiático China-India y el bloque Europa-África-U.R.S.S. Lo que nos permite no escribir más "e Brest a Bucarest" sino de "Brest a Vladivostok". La geopolítica diseña ya este porvenir" (18). Después de la definitiva eliminación del ala derechista de la organización en 1964, Thiriart conducirá a Joven Europa en una dirección donde dominan dos orientaciones: por una parte un radical anti-americanismo, por otro un progresivo acercamiento a posiciones nacional- comunistas. Thiriart ve el comunitarismo como una superación del comunismo y no como su adversario, ésta es una típica postura nacional-bolchevique. En 1965 definía el comunitarismo como "un socialismo nacional-europeo" y añadía que "en medio siglo, el comunismo se convertirá, queriéndolo o no , en comunitarismo" (19). Aquí la historia ha tenido que darle la razón porque antes de la caída del bloque soviético, las correcciones económicas que se introducen en Hungría o en Rumanía llevaban la economía comunista hacia el comunitarismo (20). En 1984 Thiriart, especificará claramente que el comunitarismo es un "comunismo europeo desmarxistizado" (21). Esta evoluciónn ideológica se traducirá en los hechos en dos modos diferentes. De una parte una visión siempre más prosoviética que llevará en 1981 a la creación de la Escuela Doctrinal Euro-Soviética. De otra a un acercamiento de la organización a los regímenes del este de Europa, de forma particular a la Yugoslavia de Tito y a la Rumanía de Ceaucescu. En un artículo titulado "Tablero de ajedrez mundial y nacional-comunismo" (22). Thiriart afirma que "el concepto revolucionario en los próximos años será la creación de una Europa socialista de tipo revolucionario, nuestra Europa comunitarista en cuya construcción los cuadros y militantes de Europa del este debe jugar un papel importantísimo". En el verano de 1966, Thiriart viajará a Rumanía y Yugoslavia, multiplicando sus contactos oficiales. En agosto de 1966, la revista diplomática oficial del gobierno yugoslavo "Medunarodna Politika" publicará en lengua serbo- croata un largo artículo de Thiriart con el título "Europa doBresta do Bucaresa (23). Es l visible del interés, al más alto nivel, de las tesis europeas nacional-comunistas de Joven Europa. El más espectacular de todos estos contactos a alto nivel será el encuentro entre Chou En Lai y Jean Thiriart, organizado por los servicios de Ceauscescu con ocasión de la visita del Primer Ministro chino a Bucarest en verano de 1966 (24). A pesar de estos éxitos tácticos, la organización se romperá en 1969, con la retirada de Thiriart de la política militante por más de 10 años. Las razones de este fracaso serán fundamentalmente la ausencia de un terreno político revolucionario en estos años de los "Dorados Sesenta" así como el agotamiento humano, material y financiero de los cuadros dirigentes de la organización. Son, por otra parte, en gran medida las alianzad de la organización y sus posibilidades de éxito práctico lo que ha llevado a Thiriart a consagrar una parte importante de su pensamiento doctrinal al papel que podrían jugar los regímenes comunistas del este de Europa y la U.R.S.S. misma en elproceso de unificación europeo. Una postura que recuerda a la de los nacional-bolcheviques de los años 20 que esperaban de la Unión Soviética un decisivo papel revolucionario en Alemania, así como un impulso para la revancha contra los países de la Entente. JEAN THIRIART Y EL NACIONAL-BOLCHEVISMO. Insiscutiblemente, Jean Thiriart aparece como un continuador de las diversas corrientes nacional- bolcheviques y nacional-comunistas alemanas de los años 20 y 30. Ciertamente, existen diferencias que son en gran medida debidas a la evolución del contexto político e internacional de antes de la II Guerra Mundial y el posterior a los años 60. La diferencia que puede aparecer como fundamental es la del elemento nacional. Thiriart rechaza por completo el pequeño nacionalismo alemán y defiende la idea de un nacionalismo paneuropeo y comunitario. Añadir que el pensamiento de Thiriart deriva directamente de la teoría de los "grandes espacios" que ven en la construcción de grandes bloques económicos una respuesta al desafío de los tiempos presentes. Thiriart es igualmente un partidario de los bloques económicos autárquicos y autocentrados, cuyo profeta fue el alemán Friedrich List. Hay que poenr en relación esta posición con la de una parte de la corriente nacional-bolchevique, y en particular con Niekisch, que proponía la constitución de un "bloque germano-eslavo de Vladivostok a Flessing". Thiriart propone la creación de una "Gran Europa de Reykjavik a Vladivostok". La diferencia de posiciones deriva principalmente del carácter anti- latino y anti-romano, pues en éstos ve Niekisch la potencia de la Entente y por lo tanto culpables de la decadencia y ruina que sufrían Alemania y la Uión Soviética. En un estudio publicado en 1982 y titulado "L'Unione Sovietica nel pensiero di Jean Thiriart", José Cuadrado Costa respondía también positivamente al hecho de adscribir a Thiriart a la corriente nacional-bolchevique de los años 20 y 30. Cuadrado añadía: "Thiriart, guiado por su pragmatismo y su voluntad revolucionaria ha definido en los últimos números de "La Nación Europea" las líneas esenciales de lo que denominaríamos como nacional- bolchevismo de dimensión europea" (25). Es este pensamiento el que estará en el origen del nacimiento de una nueva corriente política y doctrinal nacional-bolchevique al inicio de los 80. EL ASÍ LLAMADO "NAZI-MAOÍSMO": LA REALIDAD MÁS ALLÁ DE LA NJURIA. No se puede hablar de la síntesis nacional-comunista sin recordar aquello que los grandes periódicos han llamado de manera impropia e injusta el "nazi-maoísmo". El 27 de abril de 1978, el órgano "bien pensante" "L'Unitá", periódico del Partido Comunista Italiano, publicaba en primera página con el título "El lenguaje de Freda y de las Brigadas Rojas" un extracto del opúsculo escrito por el teórico de la "Desintegración del Sistema", Franco Freda, en 1968 (26). "L'Unitá" reencontraba en este texto expresiones que pareciían sacadas de uno de los numerosos comunicados de las Brigadas Rojas" y revelaba "pasajes verdaderamente impresionantes por la identidad de lenguaje del jefe de un grupo subversivo de ls época con el de los jefes subversivos de hoy" (27). Un bonito ejemplo de lo que la prensa dió en llamar "nazi-maoísmo". Hagamos saber que este término de nazi- maoísmo, deriva más del insulto que de la ciencia política, se debe únicamente a los periodistas. En ningún momento, las corrientes políticas incluídas en este vocablo lo han reivindicado como propio. Veamos pues a que se refiere realmente. La, así llamada, corriente nazi-maoísta se encarna principalmente a través de las diversas fracciones de "Lutte du Peuple" que derivan directamente de los restos de Joven Europa de la que recogen parte de la doctrina. "Jean Thiriart... no es propiamente el maestro, pero es aún un referente muy serio para todo lo que concierne a Europa" (28). Lutte du Peuple nació con su fracción italiana Lotta di Popolo. Esta organización salió de la fusión de resto de Giovane Europa, representante de Thiriart en Italia, con diversos grupos estudiantiles. Rápidamente se crearon organizaciones hermanas en España, Alemania y Francia. La fracción francesa, la más importante después de la italiana, la "Organisation Lutte du Peuple" (O.L.P.) se funda en 1971 con algunos nacionalists de izquierda provinientes de "Ordre Noveau" y de socialistas europeos de "Pour une Jeune Europe" (no confundir con la Jeune Europe de Thiriart con la que no tenían ningún vínculo). Su lider era entonces Yves Battaille. "En Italia toman contacto con diversos grupos extraparlamentarios, pero más en particular con los elementos más avanzados del nacionalismo europeo, ésto últimos... crean la organización "Lotte di Popolo". De regreso a Francia, los nuevos militantes europeos han puesto las bases de un nuevo movimiento: no es más que la réplica de "Lotta di Popolo". La fracción francesa de la O.L.P. había nacido" (29). La fracción alemana es la "N.R.A.O", la National Revolutionare Aufbau Organisation. La ideología de las diversas facciones de la O.L.P. presentan una mezcla de las tesis de Thiriart con un maoísmo a la europea. Si la reivindicación de una Europa unida y comunitaria viene directamente de Joven Europa, la O.L.P. presenta una importante variación ideológica: el maoísmo que para Thiriart era un simple aliado táctico, se convierte en un modelo político a seguir, en un ejemplo. Como insiste Yannick Sauveur, autor de uno de los raros y serios estudios socio-políticos sobre la O.L.P.: "Si, en definitiva, se admite la realidad de una corriente nazi-maoísta, debemos decir que no es simplemente la transposición del nacional-bolchevismo, no siendo el nazi- maoísmo el nacional-bolchevismo de los años 70. Ha cambiado la dimensión nacional. No es ya Alemania sino Europa. Del mismo modo tampoco el bolchevismo es el mismo que el de los años 30. Ahora es Mao, cuyo aporte ideológico, práctico... es indiscutiblemente considerable. Finalmente, la Europa comunitaria y unitaria que quiere realizar la O.L.P. un es ni más ni menos que la transpolación de la obra de Mao adaptada al cuadro europeo y al a mentalidad del pueblo europeo" (30). Las diversas facciones de la O.L.P., desaparecen sin dejar herederos a mitad de los años 70 sin resucitar jamás ni desembocar en alternativa política, la francesa por debilidad, la italiana bajo los golpes de un poder ultra- represivo. LA ACTUAL SÍNTESIS NACIONAL-COMUNISTA. Después de la desaparición de Joven Europa en 1969 y de las sucesivas desapariciones de sus epígonos franceses e italianos, se necesitará mirar a los años 80 para ver resucitar las ideas de Thiriart y una nueva corriente política que se puede calificar como nacional-comunista o nacional-bolchevique. En junio de 1984 se funda en Charleroi el Partido Comunitario Nacional Europeo, el P.C.N. Desde su fundación este partido rechaza categóricamente las calificaciones de "derecha" e "izquierda" y ofrece una síntesis que se puede llamar nacional-comunista (31). Resaltan en este nuevo partido, tanto la personalidad de sus fundadores como la firme voluntad de fusión entre europeísmo y socialismo. El nuevo partido, desde su fundación, asume la totalidad de las posiciones doctrinales de Joven Europa posteriores a 1965 (época a la que se refiere el P.C.N., con su nuevo nombre, y con el de su revista "La Nación Europea") y defiende las tesis comunitaristas en materia de Europa unitaria y comunitaria. El partido concurre a las elecciones legislativas belgas de 1985 y no es por casualidad que la única entrevista publicada del presidente del partido aparecida en los periódicos con ocasión de estas elecciones fue en el diario socialista de Charleroi "Le Peuple", entrevista favorable, con el título "L'Europe jusqu a Vladivostok" (32). A partir del 1988, el P.C.N. continúa desarrollando su proyecto unitario anti-sistema acercándose a la asociación Europe-Ecologie. En las elecciones legislativas belgas de noviembre de 1991, el partido continuará su camino y volverá a presentar bajo sus siglas un cartel electoral abierto tanto a formaciones de extrema derecha como la "Liga Le Pen" o los restos del "P.F.N." de Bruselas como a nacionalistas de izquierda de la "Alliance Republicaine Nationaliste Wallone" o la "Association Europe-Ecologie" (33). Los periodistas honestos que se han ocupado de esta original formación no han dejado de subrrayar la extrañeza de ésta a las tradicionales clarificaciones políticas. Después de que C. Boursellier en su libro "Les ennemis du systeme" consagrase un largo espacio a la corriente nacional-comunista (34), Manuel Abramovicz describirá las posiciones anti-sistema del partido en un artículo del mensuar "République" (35). También los adversarios del "P.C.N." reconocen su carácter atípico. Así el "Antisemitism World Report" de 1993, publicado por el "Instituto de Asuntos Hebreos" escribe "el P.C.N. no es una organización de extrema derecha..." (36). Igualmente característico de las posiciones nacional- bolcheviques es la marcada orientación al este del nuevo partido. La revista que servirá como principarl medio de expresión del "P.C.N." "Conscience Européenne" en 1983 incluirá un suplemento biligngüe francés y ruso, titulado "Rusia también es Europa". Desde su fundación el partido defenderá la idea de una fusión entre las dos europas, la occidental y la formada entonces por el bloque soviético. El partido defenderá la teoría según la cual las fronteras orientales interiores de la U.R.S.S. son también las de Europa. Del trabajo doctrinario desarrollado por Jean Thiriart y por el P.C.N., desde 1983, tomaron forma las principales corrientes actuales nacional-comunistas o nacional- bolcheviques. Así en Rusia la revista "Elementy" o el Frente Nacional-Bolchevique hacen referencia a las ideas de Thiriart" (37). En Francia el movimiento Nouvelle Résistance, nacido de una escisión nacional-revolucionaria decidida a romper con la extrema derecha del movimiento Troisiéme Voie, hará importantes referencias a Thiriart y al trabajo del P.C.N. (38). Estos defienden más que nunca las posiciones anti-sistema y la voluntad de una síntesis nacional-comunista que fueron sus metas desde el momento de su fundación, de forma particular a través de la voluntad de crear un "Frente Unido Negro/Verde/Rojo" que agrupe a nacional-revolucionarios, nacional-comunistas y ecologistas en un movimiento unitario anti-sistema (39).En Italia es la revista "Orion" la que asume explícitamente el nacional- comunismo. Representantes oficiales en Italia de las fuerzas de la oposición rusa, Partido Comunista incluido, mantienen contactos regulares de intercambio y de colaboración con grupos de la izquierza revolucionaria y del Partido de la Refundación Comunista, alguno de cuyos exponentes colaboran reguralmente en Orion. En España, esta corriente está representada por la asociación "Alternativa Europea" que publica la revista "Tribuna de Europa". EL EMERGER DEL NACIONAL-BOLCHEVISMO EN RUSIA. El actual debate en los grandes periódicos sobre el nacional-bolchevismo, ha nacido en gran parte del emerger de una corriente nacional-bolchevique en Rusia. No es casualidad que está hoy en un primer plano, por una parte, debido a la profunda crisis por la que atraviesa actualmente Rusia después del estallido de la Unión Soviética, y por las maniobras del Imperialismo apoyados por Gorbachov y Yeltsin que han conducido al pueblo ruso a apoyar soluciones radicales que aún no son posibles en Europa Occidental y por otra parte porque el terreno político está propicio a una unión de la oposición al sistema, ya sea nacional-revolucionaria o nacional- comunista, frete a un adversario común y frente a las graves amenazas que se ciernen sobre el futuro de Rusia. Era normal que las fuerzas que personificaban el orden, el progreso y el futuro reaccionaran juntas contra el cosmopolitismo y la dominación imperialista. De esta forma los grandes periódicos han podido hacer llamativos titulares sobre la alianza entre los "pardos" y los "rojos" y artículos tendenciosos destinados a tergiversar la realidad. La realidad política rusa es un notable ejemplo de dos aspectos de lo que actualmente se ha dado en llamar la "tentación nacional-bolchevique". En primer lugar una colaboración entre nacional-revolucionarios, extrema derecha y fuerzas del viejo aparato comunista, éste es el único aspecto que actualmente subrrayan los periodistas del Sistema. Esta colaboración encontró su expresión política en la creación del Frente de Salvación Nacional. El segundo rasgo de la realidad nacional-bolchevique, verdadera esencia de esta corriente política encontró también su consecución pública en mayo de 1993 con la construcción del Frente Nacional-Bolchevique. El manifiesto fundacional de este movimiento recoge las profundas preocupaciones de la corriente nacional- bolchevique en Europa. También hay que remarcar el hecho de que se subrraya el papel de precursor de joven Europa en la difusión de las ideas nacional-comunistas en la Europa de hoy: "La lucha política en Rusia ha llegado a un punto crítico. La fase de resistencia está agotada, así pues la oposición tradicional (puramente emotiva y de protesta) ha quedado caduca. El periodo de resistencia ha terminado, se inicia el periodo de salvación nacional. La nueva etapa exige nuevos métodos, nuevas formas y nuevos instrumentos de lucha. Es por esto que consideramos necesario y urgente la creación de una estructura política e ideológica radical de tipo nuevo que responda a las exigencias de la Historia. Esto será el nacional-bolchevismo" (40). Este manifiesto precisa las preocupaciones del nuevo movimiento, que son las mismas que las de la corriente nacional-bolchevique en Europa: "¿Qué es el nacional- bolchevismo? Es la confluencia de las formas más radicales de la lucha social y de la lucha nacional, eso el es el nacional-bolchevismo. Hasta ahora las dos ideologías, nacional y social se han podido entender mediante compromisos y uniones temporales y pragmáticas: en el nacional-bolchevismo se unirán en una entidad inseparable. Tentativas de unión de las dos corrientes ya se han dado en el pasado, desde los jacobinos pasando por Ustrialov, Niekisch, hasta la Joven Europa de Thiriart. Nosotros tenemos la determinación de realizar esta convergencia súmamente importante. La revolución social es sinónimo de revolución nacional y la revolución nacional es siónimo de revolución social" (41). Con este manifiesto se cierra el círculo. Del precursor Niekisch a Thiriart, el Frente Nacional- Bolchevique, constituído por el Partino Nacional-Radical, el Frente de Acción Nacional-Revolucionario, el Movimiento de la Nueva Derecha, el Movimiento de Apoyo a Cuba y la Unión de la Juventud Comunista, realiza en Rusia las esperanzas nutridas en los años 20 por algunos pensadores e ideólogos de vanguardia. NACIONAL-BOLCHEVISMO Y FASCISMO. Es preciso recordar las relaciones existentes entre el nacional-bolchevismo y el fascismo, nacidos ambos en la misma época histórica. Decididamente rechazamos la historiografía marxista que, por razones esencialmente de táctica al inicio de los 20 y posteriormente por motivos de propaganda hace del fascismo una ideología burguesa y reaccionaria. Es seguro que el fascismo, así como el nacionalismo- revolucionario, el nacional-bolchevismo o el marxismo- leninismo, pertenece a la escuela socialista y en particular nació como el leninismo, de la corriente blanquista del siglo XIX. El fascismo de hecho, nació en la izquierda con Mussolini, y bajo la influencia de Georges Sorel. Es, de hecho, el resultado de una revisión del marxismo y del socialismo, donde el papel jugado por la clase trabajadora en la lucha de clases queda reemplazado por la nación. Será, por otra parte, el típico camino que llevó del socialismo al fascismo en los años 30 el que tomaron Marcel Deat o H. de Man. No hay que caer en los análisis sumarios sobre el fascismo, que tienden a relegarlo como un movimiento de extrema derecha. En particular, no hay que dejarse engañar por la recuperación de la simbología fascista realizada por ciertos movimientos reaccionarios de extrema derecha. El ejemplo de la España franquista es revelador. Antes de la Guerra Civil de 1936-39, la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera es calificada por la derecha española como "bolchevismo de derechas". Una vez terminada la guerra civil, la derecha reaccionaria franquista se apropió de la Falange, dejando morir a José Antonio bajo las balas de un pelotón de ejecución republicano. Vaciada de su contenido revolucionario y social, los restos de Falange, reducidos a un mero decore externo, no sirvieron más que de excusa a un régimen reaccionario que se apoyaba principalmente en la Iglesia y el Ejército. Por otro lado el fascismo difiere fundamentalmente del nacional-bolchevismo. Si los dos son una alianza de una ideología social y otra nacional, su diferencia fundamental estriba en su relación con el marxismo. Para el movimiento fascista, el marxismo es un rival en el camino que lleva a la revolución. Por lo tanto es necesario neutralizarlo y abatirlo de ahí la importancia dada al anti-comunismo en la ideología fascista. Para el nacional-bolchevismo, al contrario, el marxismo o el comunismo no son rivales, son como mínimo aliados y como máximo tendencias que es necesario integrar en un movimiento unitario. Este es el sentido profundo de la fusión nacional-comunista que quiere realizar el nacional-bolchevismo. Este es el recorrido político y doctrinal de los nacional-bolcheviques y nacional-comunistas, tanto en los años 20 y 30 como hoy. NACIONAL-BOLCHEVISMO Y NACIONAL-SOCIALISMO: DOS OPOSICIONES IRREDUCTIBLES. Es necesario recordar la relación entre el nacional- bolchevismo y el nacional-socialismo, ya que ambos nacieron en la Alemania de Weimar, a inicio de los años 20. Lo que hemos dicho de las relaciones entre fascismo y nacional-bolchevismo, vale también para este caso. Hay que referirse también a la distinción clásica hecha por el historiador italiano Renzo de Felice (42) que sitúa claramente a la izquierda los orígenes del fascismo italiano y a la derecha los del nacional-socialismo alemán. Estos dos movimientos habrían iniciado, desde un extremo diferente el mismo camino, para llegar a una solución similar: la realización de una ideología de tipo socialista y nacional. La marca de la extrema derecha sobre el nacional- socialismo es innegable, cuando se examina su contenido racista. Esta claro que los fundamentos del pensamiento de la extrema derecha pangermanista y racista del siglo XIX están presentes desde el principio en el seno del nacional- socialismo. Son éstos los que haceb diverger profundamente al nacional-bolchevismo y al nacional-socialismo. Esta práctica racista, que consiste en particular en rechazar al mundo eslavo y ver en el este de Europa un territorio de expansión vital para el germanismo, llevaron obviamente al nacional-socialismo y al nacional-bolchevismo a posturas totalmente opuestas. Después del advenimiento del III Reich, los nacional- bolcheviques se colocaron claramente en la oposición al nacional-socialismo. La mayor parte de ellos fueron perseguidos y encarcelador. Wolffheim morirá en un campo de concentración, mientras que Niekisch saldrá en penosas condiciones en 1945. Bajo el III Reich los nacional- bolcheviques estaban en una oposición declarada al régimen. Serán éstos, en particular los que apoyaron la red de espionaje filo-soviética, impropiamente llamada "Orquesta Roja", apelativo totalmente impropio referido a quien no fue comunista sino nacional-bolcheique. Algunos nacional-bolcheviques se hicieron un espacio en el III Reich y continuaron defendiendo, en la medida de sus posibilidades la teoría de una apertura al este. Serán en particular el caso del Frente Bund, dirigido en Hamburgo por el doctor Hessemaier, del que ya hemos hablado. Será sobre todo el caso de Joseph Goebbels, ex- militante nacional-bolchevique, quien mirará al movimiento socialista pensando en realizar la pendiente revolución social. En el III Reich, el doctor Goebbels mantendrá marcadas simpatías hacia la U.R.S.S., y al final de la guerra, cuando la mayor parte de los dirigentes alemanes intentaron una paz separada con los anglosajones para seguir la guerra en el este, Goebbels intentará hacer tentativas en el sentido opuesto. A propósito no se puede dejar de citar sorprendentes palabras, extraídas de su diario de 1925: "Ningún zar ha comprendido nunca al pueblo ruso como lo ha hecho Lenin. Ha dado al ciudadano ruso aquello que éste ha visto siempre en el bolchevismo: la libertad y la propiedad" (43). Para después añadir: "El ligámen con occidente significa renuncia para siempre. Nosotros nos ponemos por lo tanto al lado de Rusia en la lucha por la libertad" (44). MARXISMO-LENINISMO Y NACIONAL-BOLCHEVISMO. Es necesario recordar las relaciones entre el marxismo-leninismo, en cuanto ideología política, y el nacional-bolchevismo. Si dirigentes comunistas, como Karl Radek, mostraron su interés por el nacional-bolchevismo, la escuela oficial marxista-leninista rechazó esta tendencia. Desde el 1919, los espartaquistas, corriente oficial representada en la Internacional, habían comenzado a expulsar de sus cargos a los nacional-bolcheviques. Éste fue el origen de la escisión en el K.A.P.D., ya recordada a propósito del grupo hamburgués de Laufenberg y Wolffheim. Después de 1920, éstos fueron excluidos del propio partido, el K.A.P.D. El nacional-bolchevismo se debió desde entonces y hasta el inicio de los años 30, convertirse en Alemania en una tendencia proviniente únicamente del campo nacionalista. La escuela marxista-leninista estaba (y estará siempre) extremadamente a disgusto con el nacional- bolchevismo. En efecto, le parecía una carencia en su propia doctrina. El Komitern, la Internacional Comunista entonces dirigido por Lenin, a propósito de la revolución mundial desarrolló en efecto dos tácticas diferentes. Para los países desarrollados se trataba de lanzar una revolución de tipo soviético a partir de las fuerzas proletarias. Para los países colonizados o semi-colonizados, que hoy llamaríamos en vías de desarrollo, la Internacional y el propio Lenin desarrollaron por el contrario una estrategia de tipo nacional-revolucionario o nacional-comunista. Se trataba de buscar la unidad entre revolucionarios nacionalistas y comumistas. Mao debía dar a esta teoría su pleno desarrollo y darle una inesperada posteridad histórica. Nación desarrollada y capitalista, la Alemania de los años 20 no podía, evidentemente entrar en esta categoría leninista. La posición de los primeros nacional-bolcheviques en el enfrentamiento con el comunismo es también multiple. El nacional-comunismo hamburgués, por ejemplo, representa una autémtoca fusión entre los valores naionalistas y una ideología leninista. Los nacional-bolcheviques llegados de otros ambientes, como por ejemplo Niekisch, habrían por el contrario desarrollado tendencias políticas que tendrían a la unidad de revolucionarios nacionalistas y comunistas en un camino unitario contra la República de Weimar, y en política exterior auspiciaban una unión entre Alemania y la U.R.S.S. contra las potencias de la Entente con una voluntad de revancha y de renacimiento de la patria alemana. Habría que hablar de la corriente del profesor Friedrich Lenz, con su revista "Der Vorkampfer" para ver reaparecer una auténticamente nacional-comunista. El profesor Lenz entre 1930 y 1933, en efecto desarrolló una síntesis original que fundirá la ideología marxista y nacionalista. A partir de conceptos marxistas desarrolló en particular una interesante teoría económica, que partía tanto de las teorías de Marx y las de Friedrich List, el gran teórico alemán del "nacionalismo económico". En particular Lenz escribió "Tenemos por objetivo, como dice Hegel, ceñir nuestra época mediante el pensamiento, para adquirir conocimiento de las bases sistemáticas, es decir a partid de la teoría, tener la capacidad de ordenar políticamente las contradicciones sociales. En esta síntesis, Hegel será complementado con Lenin y List con Marx. Ningún análisis de las transformaciones internacionales de estructurra puede escaparse a tales guías" (45). Este es, después de los trabajos del grupo hamburgués, un típico ejemplo de fusión entre el marxismo y el nacionalismo-revolucionario. A propósito de las teorías de MArx, Lenz afirmó en particular que "su análisis científico de la realidad económica es un arma indispensable también para el nacionalismo" (46). Se distinguen por lo tanto dos tendencias divergentes a propósito del marximo-leninismo en el seno de la que comunmente se llama la corriente nacional-bolchevique. De una parte una tendencia a no ver en él más que un aliado táctico. Este fue el sentido del debate entre intelectuales de extrema derecha y comunistas tanto en los años 20 como hoy. Estos intelectuales de extrema derecha permanecieron, no obstante fundamentalmente opuestos al marxismo. La segunda tendencia, que se dió en el grupo hamburgués de Wolffheim y Laufenberg así como el del profesor Lenz, es la que intenta una fusión doctrinal utilizando los conceptos comunes tanto a la ideología nacionalista como al marxismo-leninismo. Los trabajos doctrinales de Jean Thiriart desde comienzos de los años 80 y los desarrollados desde el mismo período por el P.C.N. asumen esta última tendencia. A este propósito, esta partido debió presentar al Comunitarismo como una "ideología de síntesis que quiere fundir ideologías marxista-leninistas y nacional-revolucionarias. En una síntesis doctrinal ofensiva: el socialismo del siglo XXI" (47). REVOLUCIÓN CONSERVADORA Y NACIONAL-BOLCHEVISMO. Las relaciones entre la Revolución Conservadora y el nacional-bolchevismo deben ser aclaradas. El término Revolución Conservadora designa en efecto a una corriente política presente en la Alemania de Weimar y se le llamó así debido al estudio que le consagró Armin Mohler en 1950 (48). La expresión fue usada anteriormente por Arthur Moeller Van Den Bruck, uno de los teóricos de la época. El profesor Louis Dupeux, en su tesis sobre el nacional-bolchevismo dedica gran parte al análisis de las relaciones entre esta corriente y la Revolución Conservadora a la que calificó como sustento ideológico del nacional-bolchevismo" (49). Es esto la principal crítica que se le puede hacer a su obra. Para el proferos Dupeux el nacional-bolchevismo es una tendencia radical de la Revolución Conservadora. Esta relación la establece a partir de cierto número de converguencias en símbolos y de vocabulario común que se dan en ambas tendencias. Sin embargo esta asimilación es totalmente inadecuado. En efecto la Revolución Conservadora, en cuyo primer plano encontraremos el pensamiento de Moeller Van Der Bruck (50) o de Spengler (51) se basa principalmente en un rechazo fundamental del bolchevismo y en una visión romántica e idealizada de una pasada edad de oro. Y estas, además de las características de los movimientos conservadores en Europa y en particular en Francia. En oposición a ésta, el nacional-bolchevismo es no sólo una ideología revolucionaria, que busca la alianza o la fusión doctrinal con el bolchevismo, sino que además las tesis nacional-bolcheviques son de una sorprendente actualidad (nunca miran al pasado) ya sean las tesis a favor de la economía autárquica de los grandes espacios de la economía de potencia, de la definición del Estado o de la glorificación de la técnica. Así pues la cuestión de la convergencia de vocabulario o las relaciones entre individuos no nos deben engañar por poner un ejemplo, no porque los social-demócratas y los bolcheviques se refieren ambos al marximo son de una misma escuela política. Basta, por otra parte, ver las actuales posiciones de los herederos del nacional-bolchevismo y de los de la Revolución Conservadora. Hoy, los principales corrientes nacional-comunistas en Europa se definen como enemigos declarados de la extrema derecha conservadora, y lo hacen expresamente partiendo de las mismas posiciones de sus antecesores de los años 20 y 30 (52). NACIONALISMO-REVOLUCIONARIO Y NACIONAL-BOLCHEVISMO: DOS CORRIENTES DE UNA MISMA FAMILIA. Es asímismo indispensable precisar las relaciones entre el nacionalismo revolucionario y el nacional- bolchevismo. El nacionalismo revolucionario, fue una importante corriente política presente en la mayor parte de los países europeos en los años 20. En la Alemania de Weimar, y en particular con los hermanos Jünger y su "neo- nacionalismo" representó una corriente intelectual y política que tuvo una importante reonancia. El nacional-bolchevismo se debe situar a la vez dentro y fuera de esta corriente, de la que representa la expresión más revolucionaria. Por otra parte es el nacional-comunista Laufenberg quien usa por primera vez la expresión de "Nacionalismo Revolucionario": "Dentro del Partido Nacional Alemán comienza la reparación de los ambientes más activamente idealistas de la intelectualidad que siempre habían sido los grandes defensores de la idea nacial y entre los cuales, su vanguargia reconoce hoy que en las actuales condiciones generales de los objetivos nacionales, éstos no pueden realizarse más que con medios revolucionarios. Así los laboratorios intelectuales son atraídos hacia los movimientos comunistas... El movimiento nacional-revolucionario y el movimiento social- revolucionario se aproximan uno al otro: no tienen una organización común, pero su encuentro político se realiza en la práctica" (53). En la época actual las dos corrientes políticas van siembre estrechamente ligadas. Los actuales nacional- comunistas se sitúan ellos mismos dentro del campo nacional-revolucionario. Este es, por ejemplo, el camino del movimiento Nouvelle Résistance en Francia, del Frente Nacional-Bolchevique en Rusia, de Orion en Italia o de Alternativa Europea en España que se presentan abiertamente como una síntesis de las ideologías nacional-comunistas y nacional-revolucionarias. Conviene también precisar las relaciones entre estoas dos corrientes. El nacional-comunismo es de hecho un desarrollo radical y ultra-revolucionario del nacionalismo revolucionario propio. El nacionalismo-revolucionario mantiene en efecto ciertas aprensiones en su relación con el marximo-leninismo, al que considera todo lo más como un simple aliado. El nacional-comunismo, realiza, una fusión ofensia entre dos corrientes ideológicas, en una síntesis dinámica. NACIONAL-BOLCHEVISMO Y "NAZISMO DE IZQUIERDA". Es preciso analizar lo que se ha dado en llamar el "nazismo de izquierda", cuyas figuras más destacadas fueron los hermanos Otto y Gregor Strasser, representantes del ala socialista y revolucionaria dle movimiento nacional- socialista. Éstos se opusieron a Hitler desde el inicio del movimiento. Gregor fue asesinado durante la purga del 30 de julio de 1934 (la célebre "noche de los cuchillos largos") mientras que su hermano Otto animará un movimiento nacional-socialista de izquierdas de resistencia al régimen hitleriano, el "Schwarze Front" (Frente Negro) (54). Al inicio de los años 60, y esto es lo que más nos interesa en este estudio, Otto Strasser, conquistado para la causa unitaria europea (55), concederá dos entrevistas a las publicaciones de Joven Europa, hacia las que manifestará sus simpatías (56). El nazismo de izquierda no fue sin embargo parte de la corriente nacional-bolchevique. Como éste hace prueba de una voluntad de apertura al este y se opone a todas las "cruzadas" contra la U.R.S.S. (en esto se opone a las teorías hitlerianas de la "Drang nach Osten") manifiesta también una notable voluntad socialista. Pero sus posiciones en la relación con el marxismo-leninismo le alejan fundamentalmente del nacional-bolchevismo. En efecto, para los nacional-socialistas strasserianos, se trataba de sacar a las masas proletarias del marxismo, para llevarlas al campo del nacional-socialismo. No se trata por lo tanto de una voluntad de alianza con los comunistas o de fusión con ellos. El profesor Dupeux escribió en este sentido: "No es correcto asimilar a Otto Strasser al nacional-bolchevismo como muchos hicieron en su época y todavía hoy hacen muchos autores" y añade: "Si la izquierda nacional-socialista se refería sinceramente a la lucha de clases y buscaba la cohesión de las masas proletarias su objetivo implícito era el consolidamiento o más bien el advenimiento de las clases meidas" (57). La expulsión de los hermanos Strasser del partido nacional-socialista (N.S.D.A.P.) no impedirá que ciertos nacional-socialistas de izquierda se hicieran una posición en el partido. Será en particular el Doctor Goebbels, ex- secretario de Gregor Strasser, quien se convertirá en Ministro de Propaganda y de Cultura Popular, sin renunciar sin embargo a sus orientaciones socialistas y revolucionarias. NI IZQUIERDA NI DERECHA: EL NACIONAL-BOLCHEVISMO CONTRA EL SISTEMA. A propósito del nacional-bolchevismo, el profesor Dupeux escribió: el nacional-bolchevismo es ciertamente la mas ambigua de las creaciones del vocabulario político de la República de Weimar" (58). Y las dudas asaltaron tanto al historiador como al periodista cuando trata de caracterizar las posiciones nacional-bolcheviques. "¿Se trata de la extrema derecha, de la extrema izquierda o de la extrema izquierda de la extrema derecha?". En 1960, el primer libro importante consagrado a esta realidad por Otto Ernst Schuddekop fue titulado "Liben leute von rechts" que se puede traducir como "gente de izquierdas de la derecha" (59). Un título que revela todo la ambiguedad del fenómeno cuando se intenta explicar con las categorías tradicionales del tablero político de los regímenes occidentales de la época moderna. ¿Los nacional- bolcheviques son los fascistas de extrema izquierda o los bolcheviques de la extrema derecha?. Lo absurdo de la pregunta y de los vocablos utilizados muestra claramente que la clasificación política derecha/izquierda es totalmente incapaz de reflejar la realidad de ideologías revolucionarias y atípicas como lo son las ideologías nacional-bolchevique o nacional- comunista. Y no se puede dejar de pensar en la célebre cita del gran filósofo español Ortega y Gasset, citada frecuentemente por los nacional-bolcheviques contemporáneos: "Ser de izquierdas o ser de derechas son dos formas que se ofrecen al hombre para ser imbécil, ambas son dos formas de hemiplegía moral" (60). El nacional-bolchevismo o la "convergencia de los extremos, el pasar de uno al otro, la fusión entre los representantes de ambos" son fenómenos explicables para quien razone con las clasificaciones políticas clásicas del régimen que van de la extrema derecha a la extrema izquierda donde derecha o izquierda se presentan como campos opuestos e irreductibles. Fascismo o Estalinismo, bolchevismo o extrema derecha no pueden encontrarse jamás y toda convergencia aparece, a los ojos de los especialistas del "prêt a penser" conformista, como contranatura. El escritor polaco Malynske opone la unidad de acción entre los extremos al compromiso histórico y denuncia claramente la coincidencia de interés que unen a la burguesía y la burocracia de partidos y sindicatos de régimen: "Contra este bloque de la insolencia democrática, de la rapacidad financiera y de la dominación, debe surgir el bloque de la extrema izquierda y de la extrema derecha" (61). Pone igualmente el acento sobre una "cierta afinidad profunda entre los que se llaman extrema derecha y extrema izquierda, pues por extraño que parezca son precisamente las dos partes del tablero social contemporáneo entre los cuales si no se mira superficialmente, no existen en realidad intereses irreductibles, ni antítesis de aspiraciones. Al contrario, esta irreductibilidad y esta antítesis existen necesariamente entre las dos partes en el enfrentamiento de la burguesía" (62). UN PRECURSOR: GEORGES SOREL. No se puede recordar los diferentes corrientes nacional-bolcheviques o nacional-comunistas, ya sean de los años 30 o de la época actual, sin recordar la figura de Georges Sorel, el gran teórico del socialismo y del sindicalismo revolucionario (63). Georges Sorel es una figura casi única en la intelectualidad francesa de finales del siglo XIX y principios del XX. A partir de 1907, Georges Sorel, opositor al régimen demoplutocrático burgués y al sistema liberal dominante en Francia, será el alma de un acercamiento entre los que desde la extrema derecha y la extrema izquierda rechazaban al sistema, es decir, los nacionalistas, cuya figura emblemática era Maurice Barrés, los monárquicos de Charles Maurras, y los sindicalistas revolucionarios provinientes de la corriente blanquista de izquierda (64). A través de las revistas, la "Revue critique des idées et des livres" (1907), "La cité francaise" (1910) y después "L'Independence" (1911-1913). Georges Sorel será el artesano de una importante agitación intelectual en la que participarán tanto los teóricos del nacionalismo integral monárquico maurrasiano como los nacional-revolucionarios como Maurice Barres, los pre-fascistas como Georges Valois, así como también numerosos sindicalistas y teóricos de la extrema izquierda, en particular Edouard Berth y Daniel Halevy. La influencia y la repercusión de Sorel en Europa, es frecuentemente reconocida sobre Lenin. Mussolini reconocerá siempre su deuda con este gran teórico socialista. El provenía de los cuadros del socialismo revolucionario de inicios de siglo. Después de la guerra, la influencia de Georges Sorel se dejará sentir también en el movimiento fascista francés de Georges Valois. Pero sobre todos sus teorías encontraron una importante prolongación en las tendencias nacional- revolucionarias y nacional-bolcheviques que aparecieron en la Alemania de los años 20 y 30 (65). Sorel fue el teórico de la "huelga general" en la que veía el medio para derribar el régimen burgués. No se puede dejar de aproximar sus concepciones a la de los nacional- comunistas hamburgueses Wolffheim y Laufenberg, para los que la acción parlamentaria debía desaparecer ante la "huelga de masas" capaz de obligar al estado burgués a retirarse progresivamente hasta que el proletariado ejerciera definitivamente su dictadura. Georges Sorel no llegó a ver los importantes efectos de su influencia doctrinal, morirá en 1922 sin ver el desarrollo de la U.R.S.S. ni la victoria de Mussolini en Italia. El mismo dia de su muerte el Gobierno Bolchevique del nuevo Estado Soviético y el Estado Fascista Italiano intentaron ocuparse de su entierro. La imágen final de un destino sorprendente que muestra como las nociones de "derecha" e "izquierda" poco representan para un pensador revolucionario. En particular, Sorel fue con Georges Valois, el animador del "Círculo Proudhon" y agrupaba a monárquicos, nacionalistas y sindicalistas revolucionarios. Un camino que no puede sino recordar al de la actual oposición patriótica rusa que agrupa tanto a comunistas como nacionalistas-revolucionarios y monárquicos rusos. A este respecto es particularmente relevante el número 1 de la revista "Elementy" animada, por Aleksander Duguin, que muestra las tres banderas de la oposición patriótica unida en la bandera roja comunista, la bandera tricolor (66) con el águila bicéfala de los monárquicos y la bandera negra de los nacional-revolucionarios (67). DEL CONFORMISMO AL INSULTO: EL ACTUAL "DEBATE" EN LA PRENSA. En la introducción a este artículo hemos recordado el fenómeno periodístico que en el verano de 1993 ha propiciado el nacional-bolchevismo. Un pseudo-debate se ha abierto en los grandes periódicos franceses, desde "Liberation" (67) a "Le Monde" (68), "Globe" (69) y "L'Evenement de Jeudi" (70) y que luego a pasado a periódicos de otros países como Bélgica, Italia y España (71). Este debate surgió como un ajuste de cuentas interno de Georges Marchais a la cabeza del partido. Ha tenido también orígen en una campaña de prensa surgida meses antes en Alemania a propósito de un gran escándalo político surgido por el encuentro de uno de los vice-presidentes del Partido de la Democracia Socialista, el P.D.S. (nuevo nombre del Partido Comunista Alemán) con uno de los responsables de Ofensiva Nacional, una formación clasificada como de extrema derecha. A propósito de ésto, los periodistas alemanes hablan de nacional-bolchevismo y denuncian la "tentación" que en este sentido existe en Alemania. en especial "Der Spiegel" le consagró varios artículos. Este debate alemán tuvo también eco hace algún tiempo con ocasión de la publicación de un artículo titulado "National-Bolchevisme, un spectre allemand" en el número 87 de la revista "Les dossiers de l'Historie" (72). Contrariamente a los artículos ya recordados, este artículo representa un estudio un poco más serio, habiendo claramente atendido a la tesis del profesor Louis Dupeux, aunque sin citarla nunca. Este artículo sin embargo carece de profundidad histórica, pues solo ven en el nacional- bolchevismo una tentativa alemana, ya sea la de los años 29-30 o la de hoy en día los autores del artículo ignoran visiblemente la expansión del fenómeno nacional-bolchevique en la Europa de los años 60 y en particular la actual realidad de varios países de Europa. El pseudo-debate en los grandes periódicos se ocupa solamente con un fin polémico se ocupó solamente con un fin polémico (visiblemente de uso interno en el Partido Comunista Francés, donde permite un argumento contra las facciones opuestas) de la convergencia entre ciertos intelectuales de la nueva derecha, como Alain de Benoist y los intelectuales comunistas. Desde estos artículos también se "acusa" a algunas revistas no conformistas como "Le Choc du Mois" o "L'Idiot International" publicado en París por el valiente no conformista dotado de un especial talento Jean-Eden Hailler (73) donde escriben tanto pensadores clasificados de "comunistas" como escritores de extrema derecha. Sea por ignorancia, por voluntad de censura, los periodistas que escriben estos artículos evitan continuamente hablar de la otra realidad del fenómeno nacional-comunista a finales de este siglo XX, es decir de las diferentes realidades políticas como las organizaciones integradas en el Frente Europeo de Liberación. La fata de dignidad de la mayorías de estos artículos no merece perder el tiempo con ello visto y caen fácilmente en el insulto y la injuria política. En este sentido es necesario todavía revelar una "perla". En el semanal "Globe" del 7 de julio de 1993, un tal Laurent Dispot dirige una carta abierta panfletaria a Georges Marchais, calificándolo como "comunista nacional Messerschmit" (74) y se refugia en el refrito de la vieja fábula del "partido de los fusilados" (el autor ignora sin duda que la colaboración fue también, y en gran medida, un asunto de la izquierda y la extrema izquierda, comunistas incluidos). Dispot propone, como remedio al peligro "nacional-comunista" que él denuncia, la unión europea y lo que el llama "un socialismo europeo". Es verdaderamente notable que en artículos que se pretenden bien informados, un periodista simplemente ignora que la mayoría de los movimientos nacional-comunistas contemporáneos, desde Lisboa a Moscú, defienden esta construcción europea en línea con Joven Europa y en un sentido mucho más profundo que no los tímidos avances de la social-democracia europea presentados como panacea universal. Es cierto que el autor no ha oido sin duda hablar nunca ni de Jean Thiriart, ni de la Escuela Euro-Soviética. El tono general de esta campaña de prensa se pone en evidencia al ver citar en repetidas ocasiones como obra de referencia "Los lenguajes totalitarios" de Jean Pierre Faye, publicado en 1972 (75) y redactado sobre la base de una documentación incompleta y a menudo interesada, obra llena de errores que el profesor Louis Dupeux denunció ya en su tesis. Es sintomático que esta última obra de consulta, la única existente hasta ahora, no se cita ni una sola vez en los numerosos artículos aparecidos en la prensa durante el verano de 1993. Es revelador también que no se citen ni un sola vez en estos artículos el nombre de los nacional-comunistas haburgueses de 1918, Wolffheim y Laufenberg. Es cierto que estos fueron auténticos comunistas, que estuvieron en el origen del primer movimiento nacional-comunista en Alemania y Europa. Es también cierto que la trayectoria de Laufenberg dentro de la corriente doctrinal comunista es importante y extremadamente incómoda para los especialistas conformistas del prêt a penser, como subrraya Louis Dupeux: "Vemos como la tesis de la "aplastante mayoría del pueblo" adoptado por Laufenberg, será recogida -y por dos veces- por los comunistas ortodoxos" (76).¡Una tesis que será la base del trabajo de los juristas constitucionales soviéticos hasta hoy en día! (77). La otra característica principal de este debate intelectual es su excesiva positividad. Los numerosos artículos son en efecto consagrados a algunas figuras de los ambientes intelectuales parisinos (los pocos autores rusos citados, lo son para contribuir al debate del microcosmos parisino). La dimensión europea del nacional- bolchevismo contemporáneo, su verdadera dimensión política más allá de cualquier cenáculo de intelectuales parisinos, es totalmente ignorada en esta campaña de prensa. LA ALTERNATIVA NACIONAL-BOLCHEVIQUE. El fracaso del sistema político dominante es cada dia más sorprendente. La economía mundial capitalista, bajo la hegemonín de EE.UU., ha proclamado su victoria sobre el sistema comunista, pero al mismo tiempo ha llegado al estadio final de su decadencia. La economía a escala mundial no es posible. La imposibilidad de apertura de nuevos mercados conduce inevitablemente a la formación de gigantes económicos y a la guerra entre ellos. La dialéctica nacional-bolchevique es de hecho una respuesta a la degradación de la situación social, económica y política actual, al fracaso del sistema educativo, a la incapacidad de asegurar el pleno empleo, al crecimiento de la pobreza y del desempleo, al retorno de la miseria social, que cada dia señalan el fracaso del sistema capitalista y de la partitocracia de los pseudo-demócratas que la encarnan. La alternativa nacional-bolchevique es la respuesta al fracaso del modelo americano, con su pretensión de dominar la economía mundial y su voluntad de jugar el papel de gendarme del mundo. CONTRA EL DESBOCAMIENTO DE LA OPOSICIÓN AL SISTEMA. LA DIALÉCTICA NACIONAL-BOLCHEVIQUE. La oposición al Sistema, en toda Europa, está atomizado desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Las reacciones son a menudo locales, regionales de tipo "poujadista", es decir, sin voluntad revolucionaria, sin cohesión, sin planificación. Esto es lo que hasta hoy ha salvado al Sistema. La oposición al Sistema que comprende un amplio arco político-social, comprende tanto a la oposición nacional (en la extrema derecha), como a la oposición comunista (en la extrema izquierda), la oposición neo-poujadista de las clases medias o la oposición de las diferentes corrientes ecologistas, no desemboca en ninguna amenaza real hacia el Sistema. Estando estas oposiciones enfrentados entre ellos, y no habiendo coordinación entre los mismos, son reabsorbidos por el Sistema movimiento a movimiento, contestación a contestación. La dialéctica nacional-bolchevique quiere responder al fracaso de las oposiciones aislados, un fracaso que revela claramente que en la oposición al Sistema falta más cerebro que corazón. Y comoha subrrayado Lenin, Gramsci y Thiriart, un partido revolucionario. Sin partido revolucionario, no hay revolución, sin unificación revolucionaria, política, organizativa y teórica, nada de unificación de la oposición. La cuestión clave de esta unidad de la oposición al Sistema y de su estructuración es el centro del debate abierto por el nacional-bolchevismo, tanto a comienzos de los años 20 como en este final del siglo XX. ¿ALIANZA PARDO/ROJA O FRENTE UNIDO NEGRO/ROJO/VERDE? La prensa del Sistema, con la intención de desacreditar la alternativa nacional-bolchevique, ha elaborado grandes titulares sobre la alianza de los sediciosos "pardos" y "rojos", alejados de toda realidad política. Es evidente para cualquier observador lúcido, o simplemente honesto, que el punto central del nacional- bolchevismo no es en absoluto una alianza entre sediciosos neonazis y comunistas arcaicos, sino la unidad de las fuerzas dinámicas de la oposición al Sistema: los "pardos", los nostálgicos neonazis, no tienen ningún puesto en esta unión y no son más que simples marionestas animadas por los servicios secretos de Washington o Tel Aviv, para sembrar en Europa el odio y la división Hoy la finalidad de la estrategia nacional-bolchevique es organizar la revuelta, canalizar el descontento. Es cierto que cuando los pseudo-movimientos de oposición situados en la extrema derecha (como el Frente Nacional francés o el M.S.I -hoy Alianza Nacional-) o los ecologistas, hayan dado prueba de su incapacidad para organizar esta revuelta y de convertirse en una alternativa al Sistema, el camino estará ya por fin abierto a un movimiento auténticamente revolucionario. Será la hora del nacional-bolchevismo. En este sentido el ejemplo de la Revolución Rusa de 1917 está lleno de significado histórico. Después de los liberales de febrero, después de Kerensky, llegaron los bolcheviques y la Revolución de Octubre. HOY, EN TODA EUROPA, LOS MILITANTES NACIONAL- BOLCHEVIQUES PREPARAN SU OCTUBRE. Luc MICHEL (1993) NOTAS (1) Louis Dupeux, "Strategie Comuniste et dynamique conservatrice sur les differents sens de l'expression "National-Bolchevisme" en Allemagne, sous la Republique de Weimar (1919-1933)", tesis presentada en la Universidad de Paris 1 el 28 de noviembre de 1974, Ed. Libreire Honoré Champion, Paris 1976. (2) "Les compagnos de route de la galaxie national- bolchevique" en "Liberation", Martes, 29 de junio de 1993. (3) Pol Mathil, "Fiction politique ou politique sans fiction? L'alliance des bruns et des rouges" en "Le Soir", 3/4 de julio de 1993. (4) Sobre Joven Europa: Yannick Sauveur "Jean Thiriart et le National-Communitarisme europeén", tesis presentada en la Universidad de Perugia en 1978. Tercera edición en cuatro volúmenes, Ed. Machiavel, Charleroi 1985 y "Dossier Jean Thiriart" en "Vouloir" nº 97, enero-marzo de 1993. (5) Sobre el Partido Comunitario Nacional-Europeo y su discurso político y doctrinal, consultar una breve y honesta síntesis de Manuel Abramowicz, "L'etrange P.C.N." en "Republique" nº 5, octubre de 1992. (6) Louis Dupeux, op. cit, capítulo III "Chantage au bolchevisme et bolchevisme allemand au printemps 1919" p. 67. (7) El 6 de noviembre de 1918 estalla la revolución comunista en Hamburgo. Militante de extrema izquierda, Wolffheim juega un papel de primer plano, tomando la cabeza de soldados y mineros amotinados. Es en Hamburgo donde se proclama la República Socialista por primera vez en Alemania. Un "Consejo provisional de obreros y soldados toma el mando de la revolución. Laufenberg, también él militante comunista, es elegido presidente del Consejo. (8) Durante el congreso clandestino del K.P.D. en Heidelberg, en octubre de 1919, la dirección spartakista (Levi) obtiene fraudulentamente la exclusión del grupo hamburgués, opuesto a la dirección del Partido. Los excluidos hamburgueses se llevan a la mayoría de los adheridos al K.P.D. que rápidamente pierde más de la mitad de sus 100.000 afiliados. En abril de 1920 se creó el K.A.P.D., del cual Wolffheim y Laufenberg fueron brevemente los líderes. Ante la importancia de la escisión el Komitern, a pesar de su estatuto, debe aceptar la adhesión de este segundo partido comunista a la Internacional. Ésta se convirtió en un escenario donde se enfrentaron el K.P.D. y el K.A.P.D., el primero de los cuales fue el que finalmente prevaleció y se quedó sólo. (9) L. Dupeux, op. cit., capítulo IV "1923, La crise de la Rhur et la ligne Schlageter del Partido Comunista Alemnán" p. 207. (10) La posición de Radek frente al nacional-bolchevismo evolucionó rádicalmente. En 1919, es un adversario declarado de los nacional-comunistas hamburgueses. Cuatro años más tarde, en el seno del Komitern defiende la política de la mano tendida a los nacionalistas. (11) El 9 de mayo de 1923, el consejo de guerra francés de Dusserldorf condena a muerte al lugarteniente Schlageter, jefe de los cuerpos francos, por sabotaje. Schlageter ajusticiado, es el primero. Este hecho tendrá una fuerte repercusión en Alemania. Hitler hizo de Schlageter el primer martir de su causa. (12) "Der wanderer ins nichts", novela de F. Fresa que pone en escena la muerte de un lugarteniente de los cuerpos francos contra los comunistas espartaquistas. (13) "Warren Lerner, Karl Radek, the lasts internationalist", Standord, 1970. (14) Sobre la obra revolucionaria de Joven Europa: "De Joven Europa a las Brigadas Rojas", ed. Alternativa Europea, 1995. (15) Jean Thiriart, "Vers una paralyse du Régime" en "Jeune Europe" nº 22, junio de 1965, pag. 2 (16) En partiular en 1975, declaraba en una entrevista a la revista universitaria "Les Cahiers du C.D.P.U" nº 12: "He comenzado, muy joven, como sabéis un "camino", mi "busca del Graal político" en el Partido Comunista. Era en los tiempos de Stalin". (17) Ver la reflexión de Marcel Ponthier, titulada "Influences" en "La gran nation. L'Europe de Brest a Bucarest", Bruselas, octubre de 1965. (18) Jean Thiriart, con el seudónimo Tisch, "L'Europe et l'U.R.S.S., un Rapallo européen: porquoi pas?" en "Nation Belguique/Jeune Europe" nº 85, 2 de marzo de 1962. (19) Jean Thiriart, "La grande nation, l'Europe unitaire de Brest a Bucarest", op. cit., pag. 60. (20) Sobre las relaciones entre el Comunitarismo y la economía socialista: Luc Michel "Le avenir du Socialisme, le Socialisme de l'avenir: le Communautarisme national- européen" en Jean Thiriart y L. Michel, "Le socialisme communautaire" nº especial de "Conscience Européenne. nº 4, 1985. (21) Jean Thirirat, "106 questions sur l'Europe. Entretiens avec le journaliste espagnol B. G. Mugarza", Ed. Machiavel, 1985. (22) Jean Thiriart, "Echiquier mondial et national- communisme", en "La nation européenne", nº 11, 15 de noviembre de 1966, p. 13. (23) Revista "Medunarodna Politika" Belgrado nº 392/393, Agosto 1966. (24) "De Joven Europa a las Brigadas Rojas" op. cit. y J. Cuadrado y L. Michel, "Revolution Européene ou Tradition?" nº especial de "Conscience Européene" nº 12. (25) ? (26) ? (27) Claudio Mutti, notas complementarias a la segunda edición de "La Desintegración del Sistema" de G. Freda, ed. Alternativa Europea. pp. 53-54. (28) Yannick Sauveur, "L'Organisation Lutte du Peuple, un mouvement national-bolchevik?", Conferencia de ciencia política París, sin fecha, pag. 11. (29) Ibid, pag. 3. (30) Ibid, pag. 22. (31) Sobre la trayectoria del P.C.N. cfr.: Manuel Abramovicz, "Le longe marche du P.C.N." en "Extreme droite et antisemitisme en Belgique de 1945 a nous jours". Editions EPO, Bruselas, 1993. pp 45-49 y Thierry Mudry, "Quand un homme classé a l'extreme droite utilize le corpus doctrinal marxiste-leniniste. La notion de Parti historique révolutionnaire au P.C.N." en "Vouloir", nº 32, otoño 1986. (32) L. Michel, "P.C.N. européen jusqu'a Vladivostok", entrevista en el diario socialista "Le Peuple" 13 y 15 de septiembre de 1985. (33) Cfr. "L'extreme droite francophone face aux elections du 24 novembre 1991" en "Courrier Hebdomadaire du CRISP", nº 1350, mayo 1992 y "Droit de réponse du P.C.N." suplemento del "Courrier du CRISP" nº 1353, mayo 1992. (34) C. Boursellier, "Des nationalistes... prosovietiques" en "Les enemies du systeme" Ed. R. Laffent, Paris 1989 y "National.communisme: le socialisme sans lutte des clases" en "Extreme droit, l'enquete", ed. F. Bounin, Paris, 1992. (35) Manuel Abramowicz, op. cit. (36) "Belgium" en "Antisemitism World Report 1993", Institute of Jewish Affairs, 1993. (37) "Comunicato nº 1 sulla constituziones del Fronte Nazional-Bolscevico" en "Orion", nº 106, p. 32. (38) C. Bouchet, "Résistance européenne, la retour de Jean Thiriart", en "Nationalisme et République", julio 1993. (39) Cfr. L. Michel, "On va l'opposition nationale- européene?" nº especial de "Nation Europe", julio 1993. (40) "Comunicato nº 1 sulla constituzione del Fronte Nazional Bolscevisco" en "Orion" nº 106 p. 32. (41) Ibid. (42) Renzo de Felize "Cles pour comprendre le Fascisme". Editions Seghers, Bruselas. (43) J. Goebbels en "Nationalsozialistische Briefe" 15 de octubre de 1925. (44) Ibid. (45) L. Dupeux, op. cit. cap. XVII "Entre Bismarck et Karl Marx, le Vorkämfer" p. 433. (46) Ibid. (47) "Actes du IIéme Congrés du P.C.N.", junio de 1986, Charleroi, 1986. (48) Armin Mohler, "La Rivoluzione Conservatrice", Akropolis, 1990. (49) L. Dupeux, op. cit. , cap. I, "La revolution conservatrice arnere plan ideologique du national- bolchevisme". (50) Arthur Moelle van den Bruck es en particular el autro de un libro de gran repercusión en la República de Weimar titulado "El III Reich", una de las obras de referencia de la Revolución Conservadora. Después de 1933 Hitler se apropió de esa esta expresión y le dio otro significado. (51) Sobre los teóricos de la Revolución Conservadora (y también del nacional-socialismo) cfr. E. Vermeil, "Doctrinaires de la Revolution Allemande", N.E.C., Paris. (52) "Sobre la lucha de los nacional-comunistas de hoy contra la extrema derecha" cfr. "Droit de réponde du P.C.N., en "Le Soir", mayo de 1993. (53) Citado por L. Dupeux, op. cit. (54) Otto Strasser, "Le Front Noir contre Hitler", Ed. Marbout, Verviers, 1972. (55) Strasser era en particular el autor de un libro titulado "Europaische Föderation. Die Schweiz als Vorbild Europas", publicado en 1936, Reso-Verlag, Zürich, donde auspicia el modelo suizo como referente para la unificación europea. (56) "Nation Europe", 4 de marzo de 1962 y "La Nation Européene" nº 13, 15 de enero de 1967. (57) L. Dupeux, op. cit. cap. XX "Otto Strasses e'fait-il national-bolcheviste?" pag. 493. (58) L. Dupeux, op. cit. cap. I. (59) Otto-Ernst Schuddenkopf, "Linke leute von rechsts. Die national-revolutionäre minderheiten un der kommunismus in der Weimarer Republik, Stuttgart, 1960. (60) José Ortega y Gasset, "La rebelión de las masas". (61) E. Malynski, "L'empreiinte d'Israel", Paris, p. 38-41. (62) Ibid. (63) Sobre Sorel cfr. Fernand Rossignol "Pour connaitre la pensée de G. Sorel", Bordas, Paris, 1948. (64) Cfr. Zeev Sternhell, "La droite revolutionnaire, 1885- 1914", Sevil, Paris, 1973. (65) Cfr. M. Freund, "Georges Sorel. Der Revolutionäre Konservatismus", ed. Vittorio Klostermann, Frankfurt/Main, 1972. (66) En cuanto a la bandera tricolor usada por los nacional-bolcheviques en Rusia no es la blanca azul y roja, diseñada por el zar Pedro I en 1667, partidario de una occidentalización de Rusia, sino la negra, amarilla y blanca deseñada en tiempos del zar Alejandro III por un primer ministro alemán y que representó de 1858 a 1883 al Imperio Ruso. También aparece en las manifestaciones nacional-bolcheviques junto a ésta última y la bandera soviética, otra representando a la Rusia anteiroa a 1667, la llamada "Bandera de San Andrés" blanca cruzada por dos aspas azules. cfr: Diario ABC, 27 de diciembre de 1991. (67) "Elementy", nº 1, 1992. (68) Francois Bonnet, "Les Compagnons de route de la galaxie national-bolchevik" y "Entrevista con Didier Daeninckx, De fortes convergences ideologiques" en "Liberation", 29 de junio de 1993. (69) "Le Monde" ha publicado una serie de artículos y entrevistas sobre eltema desde el 26 de junio de 1993. (70) Elie Leo y René Monzat, "Quand l'extreme gauche flirte avec l'extreme droite. L'affaire du national-communisme á la françcaise" y M. N. "Rouges et bruns: una veille historie d'amour" en "Globe" nº 21, 30 de junio de 1993 y Dossier especial "La resucée du national-communisme, des apprentis Hitler?" en "Globe", nº 22, 7 de julio de 1993. (71) Karl Laske y René Monzart, "Au dessus d'un n id de cocos mutants" en "L'Evenemetn du Jeudi" nº 453, 8 de julio de 1993. El artículo es presentado con la siguiente "introducción": "En los comités de redacción rojo-pardos y en los coloquios de recomposición política, el nacionalismo de izquierdas busca tímidamente su camino, la nueva derecha le tiende la mano". (72) Pol Mathil, op. cit. en "Le Soir" 3/4 de julio de 1993. (73) "National-bolchevisme: un spectre allemand" en "Dossier: les neo-nazis aujour'hui" "Les Dossiers de l'Historie", nº 87, 1993. (74) Jean-Edern Hallier, polemista y escritor de talento, lleva una valerosa lucha contra la mafia "socialista" de los Tapio, Mitterrand, Long y Fabius. Le ha valido un escandaloso proceso donde el especulador Tapie intenta arruinarle, con la complicidad de una magistratura adormecida, en particular por haber publicado el fichero judiciario real aunque prescrito por anmistía de Tapie. La revista de Hallier "L'idiot International" ávida de libertad individual y de no-conformismo, e igualmente vigorosamente comprometida contra el imperialismo y su Nuevo Orden Mundial. (75) Laurent Dispot, "Lettre ouverte á monsieru Marchais communiste national Messerschmitt" en "Globe", nº 7, op. cit. (76) Jean Pierre Faye, "Los lenguajes totalitarios", Madrid 1974. (77) Louis Dupeux, op. cit. (78) Sobre el argumento cfr. José Cuadrado Costa, "Reflexions sur les ouvres de Clausewitz et Carl Schmitt, Actualité de Clausewitz" en "Conscience Europénne", nº 16/17, mayo-junio de 1987.
ORIENTACIONES NR LA NECESIDAD DE UNA RUPTURA: REFLEXIONES A UTILIZAR POR LOS NACIONAL-REVOLUCIONARIOS EXTRAVIADOS A LA "DERECHA". Luc MICHEL (1983) "Ser de izquierdas o ser de derechas es elegir una de las innumerables maneras que se le ofrecen al hombre para ser un imbécil; ambas, en efecto, son formas de hemoplegía moral." José ORTEGA y GASSET (La revuelta de las masas) Después de la desaparición de la organización transnacional "JOVEN EUROPA", a fines de los años 60, el Nacionalismo- revolucionario europeo conoció una larga crisis, a la vez política e ideológica, cuyas múltiples derivaciones derechistas son las secuelas más graves. "Un partido que dirige un gran movimiento revolucionario, sin teoría revolucionaria, sin conocimiento de la historia, sin una compresión profunda del movimiento en su realidad, no sabría conseguir la victoria."(1) Una de las primeras tareas que se fijó nuestro partido, el P.C.N., tendente a una indispensable clarificación política y doctrinal, llevada a través de nuestras revistas y del combate editorial de Ediciones MACHIAVEL: Trabajo de elaboración y de síntesis doctrinales, aperturas de debates e interpelaciones múltiples dirigidas hacia los sectores extraparlamentarios que sean clasificados de "derechas" o de "izquierdas". Se trataba por nuestra parte de dirigirnos a militantes, a la base activa de esos sectores y o a organizaciones constituidas. Lo hemos repetido muchas veces; nuestro partido, si considera diversas acciones comunes con posibles "compañeros de viaje", no tiene amigos o "aliados naturales". La partida histórica revolucionaria en la cual desembocamos las bases es por su propia naturaleza, única. "Es única porque es sola en su género y porque concierne a toda Europa (por su objetivo). Igualmente, es porque el único partido político capaz de englobar a todos los otros. Esta fórmula de partido único es indispensable para toda revolución. Por lo tanto, se trata de hacer bien una revolución."(2) Se trata, por consiguiente, para nosotros, de conducirla a espacios políticos nuevos, no para concluir "alianzas" al día siguiente. El PCN nació por dobles circunstancias: de una parte, el encuentro entre militantes nacional-revolucionarios y militantes de extrema-izquierda marcados por eso que se ha convenido en llamar "nacional-comunismo", que descubrieron su mayor identidad política frente al régimen y a sus amos americanos; del otro, el renacimiento de la corriente doctrinal conocida como "Comunitarismo Nacional-europeo", renacimiento sobrevenido cuando sus militantes venidos de dos alas de la oposición anti- sistema y los estando separados decidieron asumir la herencia política e ideológica de "JOVEN EUROPA", la mayor experiencia revolucionaria europea de la post-guerra. (3) Al lado de nuestros trabajos doctrinales dirigidos a los sectores de izquierdas, pensamos, por consiguiente, que debemos dirigirnos a los numerosos militantes nacional-revolucionarios extraviados en la marea de la extrema-derecha europea. Es a ellos, por consiguiente, a quien se dirigen las presentes "reflexiones". El Imperio europeo del mañana no será de derechas o de izquierdas, sino el Estado de todo el pueblo europeo entero. Y nuestro partido, quien lo prefigurará, debe, por consiguiente, abrirse a todos los sectores. Los elementos disponibles para una aventura revolucionaria están hoy día dispersados en la extrema- derecha y en la extrema-izquierda. Y ahí está la sutileza del régimen que neutraliza así a sus opositores adversarios. En un partido revolucionario europeo se debe de operar, por consiguiente, la "convergencia de los extremos". (4) "...Existen hombres que, viniendo de la izquierda y abjurando de sus trivialidades, son sinceros europeos; existen hombres que viniendo de la derecha y desechando sus manías, son sinceros europeos. Estos hombres deben reencontrarse." (5) Se trata, por consiguiente, de conducir al nacionalismo-revolucionario europeo a romper definitivamente con la tentación derechista y a volver a encontrar su carácter fundamentalmente revolucionario. Solamente entonces representará un interlocutor válido para aquellos que, en la izquierda, combaten al mismo adversario: el ocupante americano, su aliado sionista y sus "colaboracionistas" europeos. De 1960 a 1969, "JOVEN EUROPA", presente en once países europeos, representó la mayor experiencia, la más exitosa y duradera de creación de un partido europeo revolucionario. Jean THIRIART y sus colaboradores europeos aportaron un soplo nuevo y una renovación sin precedentes al Nacionalismo-revolucionario europeo. Lo hicieron saliendo del incapaz gueto derechista. Hoy, el renacimiento del Nacionalismo-revolucionario europeo pasa de nuevo por la ruptura necesaria con una extrema-derecha que permanece como el mayor adversario de nuestra corriente política. Apelamos, por consiguiente, a los militantes nacional- revolucionarios extraviados en la derecha a llegar a ser ellos mismos, a operar la ruptura necesaria y a unirsenos. El Partido Nacional-europeo también se construirá con ellos. Ciertamente, no pretendemos que la ruptura sea fácil. Ella implica a la vez una "larga marcha" y una "travesía del desierto". La revolución comunitaria nacional-europea será una obra de larga duración y llama a sus filas a militantes resueltos y tenaces, no a revolucionarios de salón. Esta "larga marcha", esta "travesía del desierto", nuestro grupo (y todo esto también es valido para nuestros camaradas venidos de la izquierda) la ha entablado solo. El ha conocido el ostracismo, la calumnia y la irritación de los enemigos de siempre y de los amigos de ayer. "Ay de quien desee hacer una revolución sin ser calumniado" ya decía MIRABEAU. Un aviso compartido por MAO ZEDONG: "En lo que nos concierne, ya se trate de un individuo, de un partido, de un ejército, o de una escuela, estimo que la ausencia de ataques del enemigo contra nosotros es algo malo, pues ello significa necesariamente que hacemos causa común con el enemigo. Si somos atacados por el enemigo, es algo bueno, pues eso prueba que tenemos trazada una linea de demarcación bien clara entre el enemigo y nosotros. Y si este nos ataca con violencia, pintándonos bajo los más sombríos y denigrados colores todo lo que hacemos, es aún mejor, pues eso no solamente prueba que tenemos establecida una línea de demarcación bien clara entre el enemigo y nosotros, sino que hemos conseguido éxitos remarcables en nuestro trabajo."(6) Mas hemos enflaquecido nuestra energía por estos mismos ataques. Un grupo naciente que atrae tanta hostilidad, molesta seguramente y representa un cierto peligro. "un test del valor de un grupo revolucionario es la irritación unánime que levanta en el seno de los grupos "amigos" o "hermanos". Se intentará todo para ensuciarlo: se dirá de él que está compuesto de aventureros, de provocadores, de agentes dobles, de ambiciosos personales, de locos, de tarados, de paranoicos. Un juicio unámine tal anuncia de hecho el valor real, pues son aquellos envidiosos y mediocres quien sienten la superioridad de los otros pero no pueden resignarse a ello honestamente... La misma práctica se encuentra en la lucha entre grupos revolucionarios. Desconfiad de los grupos "decentes" que no tienen enemigos. Si no tienen enemigos, es que no amenazan a nadie: al sistema en primer lugar." (7) Hoy día, en este momento, y volveremos a ello, donde un pseudo- renacimiento de la extrema-derecha francesa reactiva la tentación derechista, decimos claramente a los militantes nacional-revolucionarios extraviados en la derecha o desmovilizados: "Camaradas, es el gran momento de volver a llegar a ser vosotros mismos. Hoy, yo no estáis solos"... Extraed esto en estas reflexiones para encontrar los ejes de un compromiso nuevo al servicio de la liberación y de la unificación de la Nación Europea. LOS NACIONALISTAS-REVOLUCIONARIOS POR FIN EMERGEN DE LA CLOACA DE LA EXTREMA-DERECHA. Con el reagrupamiento de la extrema-derecha por toda Europa, en el campo de la reacción conservadora y del imperialismo americano-sionista, por decir todos los campos de la anti-Europa y de la injusticia social, las cosas están ahora claras: una división definitiva y saludable se ha operado. Estas son las tomas de posición nacional-revolucionarias: -En favor de la liberación, de la unificación y de la independencia de la Nación Europea; -Contra la OTAN, claramente definida como un instrumento americano de vasallización y de dominación de Europa; -Contra los misiles US "PERSHING" y "CRUISE" totalmente fuera del control de los europeos, primer paso hacia una guerra nuclear limitada en Europa; -Por una lucha de liberación cuatricontinental contra el imperialismo americano-sionista, cara al enemigo principal que ocupa Europa: Europa, Palestina, América Latina... ¡varios frentes, un solo combate! -Por una oposición completa al sistema y al conjunto de partidos que componen su tablero político, desde la extrema-izquierda a la extrema-derecha, por una revolución global (política, social, económica, ideológica) imponiendo una nueva visión del mundo, del hombre y de la historia, antítesis irreductible de la filosofía igualitaria y democratizadora del sistema colaborador y de su amo americano; -Contra el capitalismo internacional, por la expropiación de las multinacionales en Europa. Claramente han mostrado la falsedad de los análisis consistentes en asimilar el Nacionalismo-revolucionario europeo, anti- sistema, anti-capitalista y anti-imperialista en la extrema- derecha, hasta tal punto que es deseada y presentada por los débiles satélites de la partidocracia. Aparece claramente en lo sucesivo que los nacional-revolucionarios europeos no son, ni los perros guardianes del capital, ni una policía suplente del sistema, ni los futuros cuadros de partidos de derechas. HAY QUE SUPRIMIR LAS AMBIGÜEDADES DEL NACIONALISMO- REVOLUCIONARIO EUROPEO. -AMBIGÜEDAD HISTÓRICA: Los nacionalistas revolucionarios y la extrema-derecha son los grandes vencidos de 1945. No obstante, aún cuando numerosos nacional-revolucionarios figuran a menudo desde los primeros tiempos en las filas de la resistencia, el anatema se volvió a echar sobre el conjunto de la corriente Nacionalista- revolucionaria y una depuración inexorable se abate sobre sus dirigentes y militantes. De hecho, la "colaboración" será un hecho de minorías (como toda la "resistencia") procedentes de todos los partidos existentes antes de la guerra. Gentes de izquierdas, de derechas, viejos comunistas, gentes de extrema-derecha y, por supuesto, fascistas, colaboran por múltiples motivaciones. La "colaboración" de izquierdas cuenta, por otra parte, con una fuerte parte importante. Por consiguiente, importa denunciar la ecuación "colaboración=derechas" impuesta después de 1945 y que va al encuentro de toda realidad histórica. En Francia, D'ESTIENNE D'ORVE, mártir de la "Resistencia", el coronel REMY o el mismo general DE GAULLE (de formación maurrasiana) son ilustres ejemplos de una resistencia netamente marcada a la derecha. Los mismos Fascistas, todos están lejos de haber alcanzado la categoría de la colaboración. Numerosos movimientos y personalidades "fascistas" (o etiquetados como tales) han jugado, de hecho, un papel activo y de primera hora en la "resistencia" armada: la "LEGIÓN NACIONAL" del belga HOORNAERT (muerto en deportación), Georges VALOIS, fundador del FASCIO, el primer partido fascista francés (muerto también él en un campo de concentración) y la mayor parte de los partidos fascistas polacos son la prueba (decenas de ejemplos pueden demostrarlo). De hecho, durante la ocupación alemana, los fascistas de Europa se dividieron en dos campos opuestos: de una parte, los partidarios de la colaboración sobre la base de afinidades ideológicas (se trataba de organizar una "Europa de los fascismos"); de otra parte, los partidarios de la independencia nacional, para quienes, a pesar de sus afinidades, Alemania estaba delante de toda ocupación. A esto se añadía muchas veces (Francia o Polonia, por ejemplo) un anti-germanismo tradicional. Estos, en nombre de la independencia de su Nación, se alistaron desde el primer momento en la "resistencia" armada. Diezmados en la "liberación", serán olvidados y se construirá de punta en blanco la leyenda de una resistencia únicamente democrática o marxista. ASí pues, después de 1945 se contendrá el movimiento nacionalista-revolucionario europeo en su conjunto para preparar su renacimiento a la sombra de los partidos entonces autorizados. Las circunstancias históricas hicieron que el sector que tuvo la que más complacencia en su atención fue el de la derecha conservadora, quien, por razones diferentes, se había encontrado fuertemente salpicada de "fango" en la "liberación". La extrema-derecha es la heredera histórica de la contra- Revolución. Esta, rechaza la democracia y el parlamentarismo plutocrático para restaurar un orden desigualitario de esencia teocrática. Se trata, de hecho, de la nostalgia de un retorno hacia atrás, borrando las consecuencias sociales y políticas de la revolución de 1789. El Nacionalismo-revolucionario rechaza la democracia parlamentaria -la partitocracia- por razones éticas e ideológicas, no teniendo nada que ver con una concepción reaccionaria. Los Nacionalistas-revolucionarios se exigen ser la vanguardia del Pueblo, luego tienen su legitimidad (opuesta a la legalidad formal del sistema). Las derechas son viejas izquierdas que, llegadas al poder (o rechazadas enseguida a la oposición) y a la dominación social, han vuelto a las fuerzas conservadoras para preservar sus logros sociales y su posición dominante. El sociólogo e historiador René REMOND en "LA DERECHA EN FRANCIA" (8) ilustra bien ese paso a la "derecha" de las izquierdas que fueron rechazadas. Así pues, ahí se trata de fuerzas conservadoras y anti-revolucionarias, prestas a todo por preservar sus privilegios de clase. Esta derecha, que fue nuestra falsa amiga en el infortunio, constituirá en lo sucesivo un handicap para nosotros, inevitable pero terrible, que apenas terminábamos de colmar. Esta triste promiscuidad de 15 (9) a 35 largos años daba a relucir una doble ambigüedad sociológica y terminológica con la que nos hace falta romper hoy. -AMBIGÜEDAD SOCIOLÓGICA: La fuerza de un movimiento nacional-revolucionario viene, entre otros, del origen social de sus miembros. Un movimiento tal, que se exige un reagrupamiento, una vocación a reunir en su seno a los ciudadanos salidos de todas las capas sociales y de los cuatro ángulos del horizonte político. La obligación hecha a la corriente nacional-revolucionaria de renacer a la sombra solapada de la extrema-derecha explica la debilidad de su reclutamiento y el desequilibrio flagrante de este. El reclutamiento de gentes salidas de la derecha y de la extrema- derecha no constituye más que uno de los dos componentes del cóctel detonante que representa un movimiento Nacional- revolucionario. De este estado de hechos resulta la ambigüedad terminológica del Nacionalismo-Revolucionario. -AMBIGÜEDAD TERMINOLÓGICA: Es evidente que al contacto prolongado con los sectores de derecha y de extrema-derecha, los Nacionalistas-revolucionarios han estado inducidos a adoptar muchos tics, muchos anatemas, mucho de la fraseología y del ritual característico de esta familia política (no es menos evidente que a la inversa ha sido igualmente realizado (10) aumentando aún más la confusión). Esto tendrá como resultado en política internacional el definir a la URSS como el enemigo principal (y entonces a los USA como un aliado objetivo) y a sustentar, por reacción de rechazo, todos los manejos del imperialismo americano-sionista (Vietnam, Palestina, América Latina) en nombre del anti-comunismo. En política interior, lo mismo; el enemigo es la izquierda y, por combatirla, la derecha se vuelve un aliado potencial. Durante demasiados años los nacionalistas-revolucionarios europeos se han dejado atrapar en esta falta dialéctica. (11) Es engañarse el no ver la unidad fundamental de todos los partidos del régimen, desde la izquierda a la derecha. De hecho, la derecha sostiene constantemente en política juicios subjetivos de orden moral, pensando la política en términos de valor. Los Nacionalistas-revolucionarios Europeos se sitúan realmente en el seno de la escuela de pensamiento neo- maquiaveliana y piensan la política sobre una base realista y objetiva, liberada de todo moralismo. Solo cuenta el interés del partido revolucionario, consciente de la Nación Europea. Es hacer la "realpolitik". Estos hábitos adquiridos en la derecha han inutilizado las primeras tentativas con vistas a salir del gueto en el cual los nacionalistas-revolucionarios, ellos mismos, a sabiendas, se estaban encerrando. En este contexto, el slogan "ni derechas, ni izquierdas" no podía tener ninguna credibilidad (12). Ha llegado el momento de atacar de frente a este problema fundamental acentuando, no importa a que precio, todas las divisiones. PROVOCAR UNA RUPTURA DECISIVA. -RUPTURA EN EL ANÁLISIS: A nivel de política interior como en el de política exterior, el análisis Nacional-revolucionario europeo evidenciaba totalmente diferente en lo sucesivo machaqueos seniles, anti-sociales y anti-europeos de la extrema-derecha. Rechazamos el moralismo moralizador de la derecha (basado en juicios subjetivos de valores y de ideología) para adaptar un análisis realistas, restituyéndonos en nuestra linea tradicional, la de la escuela neo-maquiaveliana (13), y dominada por la única inquietud objetiva de los intereses de nuestro partido y de la Nación Europea. -RUPTURA EN LA EXPRESIÓN: Es una tautología el afirmar que un análisis revolucionario implica una expresión revolucionaria de ésta al nivel de la acción. Los Nacional-revolucionarios europeos deben sin tardar más tiempo poner su acción política al tono de sus ideas. Si estas ideas son realmente revolucionarias, sus acciones serán revolucionarias. Todo el resto no es más que charlatanería, impotencia y degeneración. Como nos lo recuerda MAO ZEDONG: "El que se pone de parte del pueblo revolucionario es un revolucionario, mientras que el que se pone de parte del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático es un contra-revolucionario. El que se pone de parte del pueblo revolucionario solamente de palabra, pero obra todo de otro modo, es un revolucionario de boca. Es un perfecto revolucionario aquel que se pone de parte del pueblo revolucionario aquel que se pone de parte del pueblo revolucionario, no solamente de palabra, sino con hechos." (14) POR UN ANÁLISIS POLÍTICO DIFERENTE. -A NIVEL INTERNACIONAL: Los nacionalistas revolucionarios europeos constatan: -Que Europa occidental está más que nunca bajo la dependencia americana (15); -que seguido al reforzamiento de la OTAN y, especialmente, a la implantación de los "euromisiles" USA, las amenazas de guerra y, sobre todo, de guerra nuclear, aumentan dramáticamente en Europa; -que el dominio americano-soviético, nacido en Yalta en 1945 (16), se ha dislocado en el curso de los años 70, dejando cara a cara a una URSS debilitada y cercada, y un imperio americano hegemónico aliado estrechamente con el sionismo y tácticamente con China. Para Europa ha llegado el tiempo de post-Yalta; -que todos los "países" europeos sacrifican su independencia nacional al "modelo" de sociedad de consumismo-atontamiento americano; -que la principal oposición a un renacimiento nacional-europeo en Europa occidental, donde nosotros vivimos y combatimos, viene del imperialismo americano (y de su aliado sionista). Estas consideraciones nos llevan, por consiguiente, a las consecuencias siguientes: -El enemigo principal es, por consiguiente, el imperialismo americano-sionista, su instrumento de vasallización militar (la OTAN) y su quinta columna colaboracionista (el conjunto de los partidos del régimen, desde la extrema-derecha a la extrema- izquierda, es decir, el "partido americano"); -el renacimiento europeo pasa por la liberación y la unificación de la Nación Europea. El combate que debe ser llevado es un combate de liberación nacional. Solo los Nacionalistas- Revolucionarios expresan la voluntad de llevar este combate; -los aliados naturales de la Nación Europea son, en lo sucesivo, los países o los partidos revolucionarios que tengan las mismas aspiraciones y los mismos intereses que esta, a saber, en particular las Naciones árabes y latinoamericanas, también en lucha por su liberación y su unificación. Llamamos pues a una lucha cuatricontinental contra el imperialismo americano- sionista; -la post-Yalta nos lleva a considerar a la URSS, también ella, dominio europeo, como aliado geopolítico de la Nación Europea. Cara al poder hegemónico americano, la alianza euro-soviética es necesaria y obligada; -el combate de los nacionalistas-revolucionarios europeos debe ser unitario y ubicuo (17) a nivel europeo, coordinado a nivel internacional con todas las fuerzas en lucha contra el imperialismo (18). -A NIVEL INTERIOR EUROPEO: Constatamos: - Las siempre más estrechas relaciones entre el "poder" político y el capitalismo financiero internacional; - la existencia de un "único partido americano" tocando sobre todas las notas del teclado político, desde la extrema-derecha a la extrema-izquierda, y único amo del sistema; - que los actuales regímenes en el poder en Europa occidental son de tipo demo-plutocrático y, a título justo, pueden ser calificados de "plutocracias demagógicas"; - que el sistema, en perfecto alineamiento con su guardián americano, está dominado por los valores economistas. El imperio americano (América, Europa occidental, Japón, Sud-este asiático) no es otra cosa que una "plutocracia mercantilista", una nueva Cartago. Y por consiguiente, extraemos de ello las conclusiones lógicas: - Estos regímenes colaboradores deben ser derribados por todos los medios; - Hace falta una dirección política del Estado, independiente de las facciones económicas y financieras; - hay que suprimir los partidos políticos tradicionales (es decir, el "partido americano") y juzgar a sus dirigentes por alta traición para con la Nación Europea; - cara a la nueva Cartago americana, el Estado-Nación-Europa nacido de la revolución comunitaria nacional-europea será una nueva Roma dominada por la función política: "Delenda Carthago..." POR UNA EXPRESIÓN POLÍTICA DIFERENTE. -EXTRAER LA CRITICA POSITIVA DE FRACASOS PASADOS: De hecho, si los fracasos que el Nacionalismo-revolucionario europeo ha conocido en estos últimos años son bien reales, no lo son menos relativos. Estos fracasos, y habrá otros, eran y son inevitables, sin duda durante un cierto número de años aún. Las lecciones de estos fracasos asegurarán los sucesos futuros. Y en la lucha y las derrotas posibles, un partido revolucionario de cuadros y de militantes se forjará. "Toda la acción debe tener como meta el "poner toda la carne en el asador" y abrir una perspectiva revolucionaria presentando una solución de recambio al régimen, y las fuerzas necesarias para hacerla creíble. El trabajo de organización, de penetración, de educación popular, es siempre lento. Hay que acordarse que casi todos los revolucionarios del siglo XX han debido combatir largo tiempo antes de triunfar. LENIN cerca de treinta años, HITLER trece años, MAO TSE-TOUNG veintisiete años, HO CHI-MING treinta y dos años... En las dificultades de la lucha, los partidarios adquieren una consciencia revolucionaria, surgen nuevos cuadros, la organización coge rodaje y se transforma. El desarrollo de la acción revolucionaria no es nunca progresivo y armonioso. Semejante a una línea interrumpida, está hecho de sucesos parciales, de fracasos, de remontadas, de nuevas caídas, de estancamientos aparentes. Todos los movimientos revolucionarios han conocido reveses catastróficos: los bolcheviques en 1905, los nacionalsocialistas en 1923, los comunistas chinas en 1926- 1927. Su éxito suena a su facultad de analizar las causas de esos fracasos, de extraer las enseñanzas, de corregirse y de adaptarse a nuevas condiciones de lucha. Los bolcheviques abandonaron la sola ilegalidad para conjugar las posibilidades, tanto legales como ilegales. los nacionalsocialistas abandonaron la vía insurrecta para emprender la conquista legal del poder. MAO TSE-TOUNG abandonó al proletariado urbano rompiendo con la tendencia "putschista" y obrerista de LI-LI-SAN y se orientó hacia los campos y las guerrillas. La acción revolucionaria, como la guerra, obedece a leyes imperativas." (19) Igual que NIETZSCHE, pensamos que todo lo que no nos abate nos hace más fuertes. Sin la abortada experiencia de "JOVEN EUROPA" probablemente no habría hoy Nacionalismo-revolucionario europeo. Estos fracasos, sobre un plano general, ocupan la conjunción de las ambigüedades más altamente definidas y el largo trabajo de clarificación que permite suprimirlas progresivamente al precio de desgarramientos inevitables y necesarios. Esta vez más particularmente, estos fracasos mantienen la mentalidad feudal y grupuscular de muchos responsables políticos Nacional-revolucionarios, fenómeno clásico en todo movimiento revolucionario. MAZZINI, LENIN, MAO, THIRIART,... , todos los grandes pensadores y líderes revolucionarios han sido combatidos por envidiosos miserables o políticos retrasados. El mezquino espíritu pequeño-burgués infesta, paradógicamente, las filas revolucionarias y debe ser despiadadamente combatido y extirpado. Más graves, por el tiempo que ellos han hecho perder al Nacionalismo-revolucionario europeo, son, sin duda, los análisis erróneos y engañosos de los pseudo-teóricos, quienes afirmaban doctamente que el Nacionalismo-revolucionario se encontraba naturalmente confundido ideológica, estratégica y tácticamente con la extrema-derecha. Este género de afirmaciones ilustran crudamente la ausencia total de cultura histórica y política de sus autores: un río de sangre separa, de hecho, al nacionalismo- revolucionario o a sus precursores de la contra-Revolución y su heredero directo, la extrema derecha. Hacer un análisis tal es tomar sus deseos por realidades y pretender la manera de arrastrar al Nacionalismo-revolucionario europeo a la agonía de un gueto (20) en el seno del cual había encontrado ciertamente en refugio momentáneo pero del cual no cesó nunca de apartarse. Y que objetivamente coge sitio entre sus adversarios en tanto que es componente del régimen. Hacer un análisis tal es demostrar una nueva vez, si ello fuese necesario, la indigencia de sus autores. Las mismas causas producen los mismos efectos: seguir los mismos análisis y expresar los mismos eslóganes con la misma terminología y según los mismos métodos que tuvieron anteriormente y regularmente, conduce a fracasos políticos repetidos; es mostrar a todos su incompetencia y su capacidad de llevar de una manera creíble el combate Nacional-Revolucionario europeo. Los militantes Nacional-Revolucionarios que rehuyen unírsenos y continúen llevando su combate en el seno de una extrema-derecha agonizante deben acordarse que la ideología está indisolublemente ligada a una línea política y a posiciones estratégicas. Ellos deben saber que permaneciendo en el gueto vuelven a ser desde ahora nuestros adversarios políticos y serán inexorablemente combatidos en tanto sigan igual. El divorcio está definitamente consumado con la extrema derecha: ahí está la realidad dominante del Nacionalismo-Revolucionario europeo de hoy y de mañana, en lucha por la conquista de nuevos espacios políticos, sociales y culturales. POR UN PARTIDO UNITARIO, UBICUO, CENTRALIZADO Igual que GRAMSCI y THIRIART, afirmamos que el Príncipe moderno que hará la Nación-Europa unitaria será un partido histórico, un partido revolucionario que "partirá" Europa en medio de una lucha global de liberación nacional. El ideólogo comunista italiano GRAMSCI habla del Príncipe moderno (referente al "PRÍNCIPE" de MAQUIAVELO) como de un "Príncipe colectivo". En "NOTAS SOBRE MAQUIAVELO, SOBRE LA POLÍTICA Y SOBRE EL ESTADO MODERNO", él escribe por ejemplo: "El príncipe moderno debe y no puede promover y organizar una reforma intelectual y moral, lo que significa crear el terreno para un desarrollo futuro de la voluntad colectiva nacional-popular dirigida a la realización de una forma superior y total de civilización moderna... El príncipe moderno toma, en la consciencia, el lugar de la divinidad o del imperativo categórico". (21) GRAMSCI define así al Príncipe colectivo: "En este sentido, el Príncipe moderno, el mito del príncipe, no puede ser una persona real, un individuo concreto; él no puede ser más que un organismo, un elemento de sociedad compleja que haya comenzado ya a manifestarse, una voluntad colectiva reconocida que ya se haya afirmado parcialmente en la acción... Si se debiera traducirlo en la lengua política moderna la noción de "Príncipe" tal como es utilizada en MAQUIAVELO, se debería hacer una serie de distinciones: el Príncipe podría ser un Jefe de Estado, un jefe de gobierno, pero también un dirigente político que desea conquistar un Estado o fundar un nuevo tipo de Estado. En este sentido, "Príncipe", en la lengua de hoy, podría traducirse: partido político." (21) En el mismo espíritu, a comienzos de los años 60, Jean THIRIART definirá un modelo de unificación de la Nación Europea en el comienzo de un Partido histórico, de un partido revolucionario, consciente de la Nación Europea de la cual obtiene su legitimidad (opuesta a la legalidad formal del sistema) En base a este modelo, se encuentran tres influencias preponderantes: -La idea del partido revolucionario jerarquizó y disciplinó a quien dió a luz la Revolución, idea elaborada a partir de LENIN (teoría del Partido leninista). Cuando la redacción de los estatutos de la "Internacional Comunista", el KOMINTERN, LENIN hará aplicar estrictamente su concepción del partido revolucionario centralizado del cual es dado una definición que pasa de comentarios: "En nuestra época de aguda guerra civil, el partido Comunista no podrá estar en condiciones de satisfacer a sus obligaciones mas que si está organizado lo más posible sobre bases centralistas, si reina una disciplina de hierro, si la dirección central, sostenida por la confianza de las secciones del Partido, está dotada de un poder completo de autoridad y de más amplias competencias." (22) -La idea de "Príncipe colectivo" elaborada a partir de MAQUIAVELO: Desde el Renacimiento (GRAMSCI hablará a este propósito de jacobinismo precoz de MAQUIAVELO), MAQUIAVELO, muy por delante sobre su tiempo, predicará una italia unitaria realizada por el Príncipe. GRAMSCI extraerá un concepto nuevo: el del "Príncipe colectivo" quien, encarnado por el partido revolucionario, encarna en la época moderna el "Príncipe" de MAQUIAVELO. THIRIART ampliará esta idea a escala europea con su concepto de "Partido histórico revolucionario", moderna dinastía a partir de la cual se hará la Nación Europea: "Otra vez, la unidad de decenas de naciones se ha construido alrededor de una dinastía; otra vez, el Occidente de la Alta Edad Media ha sobrevivido gracias a la unidad espiritual alrededor de la Iglesia Católica. Mañana, la unidad de Europa se hará alrededor de un partido... Cuando los Capetos hicieron la Francia unitaria, aún no existían los "nacionalistas franceses". Los segundos han seguido en varios siglos a los primeros. Igual que los Capetos hicieron Francia, el "Partido europeo integrado" hará Europa. Ayer, era alrededor de una Casa; mañana será alrededor de un partido de vanguardia. Europa no podrá coagularse mas que alrededor de un partido animado de la fe de una Orden religiosa y de la disciplina de una Orden militar".(23) -La idea, continuación del español ORTEGA Y GASSET, que basta que una minoría tenga consciencia de su existencia para que la Nación está. Es a este propósito que THIRIART opondrá la Europa legítima (la de los combatientes europeos) a la Europa legal, regimista y americanizada. CARACTERÍSTICAS DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO EUROPEO. Nosotros somos de esos que creen que la existencia del Partido con una "P" mayúscula. Creemos en la realidad tangible de este partido en construcción, pero también en su eficiencia incomparable en tanto que mito adaptado al combate revolucionario de nuestra época. Por mito, en política, nosotros entendemos la definición que da Georges SOREL: "Un mito -nos explica él- representa la finalidad de un esfuerzo. El mito es realizable, pero de una realización difícil. La realización de un mito obliga a vivir bajo el esfuerzo, a progresar por la lucha, a sacrificarse no en el gozo triste de un cristiano devorado por un león, sino en el gozo dionisíaco. El Mito es una proyección del poder que tienen ciertos hombres de conceptualizar el porvenir. En política, la capacidad de concebir es dada a algunos. Porque antes de querer, primero hay que concebir. Si ya son raros estos "capaces" de querer, más raros aún son estos "capaces" de concebir". Al Mito, nosotros oponemos la utopía, el refugio en la inacción. las ideologías de derechas y de izquierdas están dominadas por la utopía: en la izquierda, es el refugio en la idea de un porvenir lejano (el fin de la historia, la desaparición del Estado, el comunismo realizado); en la derecha, es el refugio en un pasado idealizado y también todo lejano. Por todas partes, es el despertar de la edad de oro, pasada o venidera, quien dispensa de actuar. Visto bajo este ángulo, la derecha y la izquierda corresponden pues a dos formas de temperamento antes que a escisiones ideológicas (según la visión penetrante de PARETO en su "SOCIOLOGÍA POLÍTICA"). La expresión política de nuestro pensamiento, la realidad del estado actual de nuestras fuerzas, impone el principio de centralización del proceso revolucionario. Nuestro combate puede, y debe, desarrollarse a todos los niveles de la sociedad. Es un solo partido de cuadros revolucionarios, de tipo leninista, quien derribará al régimen demo-plutocrático y expulsará al ocupante americano-sionista. Este partido organizará en una falange ofensiva las acciones conjugadas e incesantemente conducidas por un partido de soldados políticos, vanguardia y punta de lanza de un movimiento Nacional- Revolucionario europeo a largo plazo. Las características de este partido son: -LA UNIDAD: Una sola central; una sola organización; una sola doctrina a sus diferentes niveles de expresión; una sola logística, sobre el modelo definido por LENIN y reactualizado por THIRIART. LENIN, en su notable "¿QUE HACER?", publicado en 1902, definía un tipo de partido revolucionario, displinado, "militarizado", vanguardia lanzada al asalto del poder. TROTSKY dirá a propósito del folleto de LENIN: ""¿QUE HACER?" no era evidentemente una revolución, pero daba una respuesta acertada a la pregunta: ¿por donde empezar? ¿Que hacer para reunir a los elementos dispersados de la futura organización del partido y hacer así posible el proponerse vastas tareas políticas?" (24) Alguno meses mas tarde, las ideas expresadas en esta obra desembocaban en la escisión histórica entre Bolcheviques y Mencheviques en el congreso de Londres. En octubre de 1917, l pequeño partido bolchevique construido sobre las ideas de "¿QUE HACER?" se adueñaba del poder... La idea del partido leninista opone un equipo revolucionario coherente a los grandes cuerpos flácidos, invertebrados y descerebrados que son los partidos demócratas "a la europea". THIRIART aplicó el esquema leninista a la unificación europea. -LA INTEGRACIÓN EUROPEA El partido revolucionario europeo es un partido integrado como lo explica Jean THIRIART: "Este partido, verdadero microcosmos de la Europa venidera, deberá presentar de inmediato las cualidades que más tarde serán exigidas en todo nuestro continente entero. No hay cuestionante alguno para no reconstruir en el seno de este partido las divisiones pequeño-nacionales actuales, y no estimular una "sección francesa" o de tolerar una "sección italiana". Esto sería introducir en el partido-microcosmos del porvenir los vicios de impotencia de la actual Europa, obstaculizada por tantas corrientes opuestas. Es necesario en este partido europeo integrado no tolerar más que militantes de expresión francesa, militantes de expresión alemana... pero en ningún caso permitir el desarrollo de una relativa autonomía de una "rama francesa" o de una "rama alemana". La utilización de los "nacionalismos existentes" para crear el Nacionalismo europeo es un mito acariciado por timoratos, pasantes u oportunistas que buscan una clientela fácil. El nacionalismo europeo solo nacerá después de haber disuelto o triturado a los viejos nacionalismos. En el seno del partido europeo integrado será más fácil hacer de un joven militante socialista un buen nacionalista europeo, que transformar a un pequeño-nacionalista francés en nacionalista europeo. En cuanto al "nacionalismo en si mismo" es una ilusión. ¡Que se hable de nacionalismo francés o que se hable de Nacionalismo europeo! La "ensalada" pseudo-ideológica que intenta hacer creer en un tipo de hombre nacionalista abstracto, en una especie de nacionalista metafísico, en una especie de elfo noble de la "mitología política" pero no de la política. Volvamos al Partido integrado alrededor del cual deberá coagularse Europa entera. Este partido deberá donar el modelo viviente de la Europa futura. En el seno de este partido, no más cuestiones de sentirse francés o portugués, si no de origen o de lenguaje. Cuando sea necesario reprimir en el seno del Partido las desviaciones anti-europeas, las desviaciones "regionalistas" como el sud-tirolismo, o el flamenquismo, o el racismo anti- napolitano de algunos ingleses, los primeros voluntarios para estas tareas de represión serán precisamente por orden: los militantes de origen austriaco, los militantes de origen flamenco, los militantes de origen inglés. En este partido integrado no cuestionarse el tolerar un racismo cualitativo interior en Europa. Conozco a esos jóvenes alemanes que creen ser los combatientes de Europa pero que se estremecen con la idea de que un siciliano podría casarse con su hermana; conozco a esos jóvenes militantes "europeos" viviendo en Francia que creen que su fuerza interior es intrinsecamente superior a la de los militantes belgas. Los primeros están animados por un racismo germánico inadmisible, y los segundos por un chauvinismo patriotero venido de su subsconciente. Será muy difícil; puede ser muy largo para acostumbrarse mucho a tales reglas de renunciación de los viejos pequeño-nacionalismos. Es, sin embargo, la condición "sine qua non" de la cohesión y de la dinámica de un Partido europeo real. En la medida donde la práctica de las lenguas lo permita, los cuadros y los militantes deberán ser intercambiables a través de Europa. Cada militante, de donde venga y de donde sea, partipa en toda Europa, y no solamente en un "partido" de esta Europa. En esta óptica -en el seno del partido integrado-, no puede tratarse por los militantes de origen italiano -ejemplo gratuito- el rechazar el mando de un jefe de origen danés en la medida de que este jefe de origen nórdico puede mandarles en italiano, y en la medida de que él ha sido previamente "desdanesizado" y designado por el Aparato central. Y viceversa, cien veces en todos los sentidos. Un jesuita obedece a la Orden y no a su país de origen. un militante europeo deberá fidelidad, lealtad y sacrificio a Europa, y no a su país de origen. Para el jesuita, la jerarquía de las fidelidades es: la Orden, seguida de la Catolicidad y, después, su tierra de origen. para el militante europeo integrado, la jerarquía de las fidelidades será el Partido, seguido de Europa y, después, su tierra de origen. Llegará un momento donde el Partido y Europa se confundirán. Pero al comienzo, apenas sufrir las acciones disolventes que reinan en el seno de la Europa actual invertebrada, la fidelidad al Partido, vanguardia de Europa, debe primar. Así como el hombre europeo, el nacionalismo europeo preexistirá muy largo tiempo en el seno del Partido antes de existir en Europa." (25) -LA UBICUIDAD: Un solo partido en toda Europa, una sola lucha (militante, ideológica, electoral, social, cultural) global a todos los niveles y en todos los sectores de la sociedad: "Una de las características de un partido integrado es su ubicuidad. Está por todas partes presente en Europa. Tiene oídos por todas partes, tiene ojos por todas partes. Por todas partes, difunde una doctrina idéntica y aplica consignas idénticas. Es un cuerpo con cien oídos y cien ojos, pero con una sola boca y, sobre todo, con un solo cerebro. La Iglesia Católica, la francmasonería, el Partido Comunista... nos han donado ejemplos concretos y edificantes. las sectas protestantes, los intelectuales "de izquierdas" y los nacionalistas nos han presentado ejemplos negativos y constituyen puestas en guardia vivientes." (26) -LA CENTRALIZACIÓN UNITARIA: El Partido revolucionario europeo es un partido centralizado, organizado sobre el modelo leninista del "centralismo democrático": "Todos los principiantes, en la ciencia de gobernar a los hombres, os hablarán con autoridad fingida de la necesidad de "descentralizar", de la necesidad de la "autonomía". Ellos confunden congestión y centralización. París es un ejemplo de congestión. El cerebro humano un ejemplo de centralización. Esos son federalistas, confederalistas, autonomistas." (27) Este centralismo unitario es la condición "sine qua non" de la eficacia revolucionaria donde la prioridad del combate no deja ningún lugar a las disensiones internas. ahí está el sentido de la crítica que hizo MAO ZE-DONG del liberalismo interno: "El liberalismo es extremadamente dañino en las colectividades revolucionarias. Es un corrosivo que mina la unidad, relaja los vínculos de solidaridad, engendra la pasividad y ocasiona las divergencias de opinión. Priva a las filas de la revolución de una organización sólida y de una disciplina rigurosa, impide la aplicación integral de la política y ataja a las organizaciones del Partido las masas populares situadas bajo su dirección. Es una tendencia de las más perniciosas." (28) -LA AGILIDAD EN LA ACCIÓN: A la centralización extrema en la organización debe corresponder la agilidad más considerable en la acción. Agilidad en la adaptación a las diferentes formas de lucha; agilidad en la adaptación a las condiciones locales (los "países" actuales) de nuestro combate: ¡unicidad no es sinónimo de rigidez o de esclerosis! LENIN insistirá a este propósito sobre "...la agilidad indispensable, es decir, la facultad de adaptarse inmediatamente a las condiciones más variadas y rápidamente cambiantes de la lucha..." (29) LA ACCIÓN DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO EUROPEO. "Debemos desembarazar completamente a nuestros cuadros de la idea de que podemos conseguir victorias faciales gracias a afortunados azares sin tener una dura lucha, y pagarles de nuestro sudor y de nuestra sangre." MAO ZEDONG (30) -ORGANIZAR UNA OFENSIVA IDEOLÓGICA: Aquí se trata de un trabajo capital en el estado actual de nuestra acción. Es un trabajo al nivel de las inteligencias y de las mentalidades, no tanto para convencer como para anestesiar y hacer caer las prevenciones más acentuadas con respecto a nuestra acción. Debemos afirmar nuestra propia originalidad y vulgarizar nuestros objetivos políticos. Debemos entablar una evolución y desactivar progresivamente los bloqueos psicológicos nacidos de la victoria americana de 1945 y de la supuesta "liberación" (de hecho, la sustitución del ocupante alemán por el ocupante americano). Nuestra visión comunitaria y europea del hombre, de la historia y de la sociedad debe reencontrar cada día más derecho de ciudadanía. Para nosotros, una reflexión inteligente sobre los problemas de hoy en día de revalorizar y de recrear el interés alrededor de este pensamiento que, en sus principios fundamentales, es más que nunca actual. La quiebra total del régimen y los errores del imperialismo son otros tantos fallos donde debemos empeñarnos. De hecho, debemos aparecer como la única alternativa. La quiebra económica del sistema con su cortejo (paro, inflación, recesión) no es más que la parte emergida de un gigantesco iceberg cuyos otros aspectos son: -LA CRISIS POLÍTICA que inspira el fracaso del régimen y su rechazo por una parte creciente de ciudadanos desengañados (que viene del resultado de las falsas alternativas ofrecidas en el anterior régimen: ecologistas, partidos "extremistas" de derechas o de izquierdas); -LA CRISIS DE VALOR provocada por una sociedad basada en el bidé y el refrigerador, y que no es ella misma más capaz de asegurar este "malestar" consumicionista; -su corolario, LA SECESIÓN DE LA JUVENTUD que no desea más falsos valores de una sociedad hipócrita y débil; -la crisis cultural provocada por la reducción de los valores europeos en beneficio de los aspectos más bajos de la "American way of life" y cuyo aspecto más evidente es el naufragio de la enseñanza. De hecho, el régimen está dañado en todos sus aspectos y la crisis, lejos de resolverse, no irá más que amplificándose. Contrariamente a los años 60 y 70 (el fracaso de "JOVEN EUROPA" se debió en gran parte al reinado de una sociedad de consumo en plena expansión), existen perspectivas revolucionarias reales. Y si es verdad que no se hace la revolución con estómagos y espíritus satisfechos, el final de los años 80 y los años 90 están llenos de promesas para los Nacionalistas-Revolucionarios europeos. Las atrocidades americanas en Vietnam o las masacres sionistas en Palestina y en el Líbano son otros tantos errores para utilizar contra el muro de la propaganda americano-sionista. Igualmente, la toma de conciencia del riesgo de destrucción nuclear de una Europa-campo de batalla puede servir de base a una propaganda y una información anti-imperialista. De otra, nuestra voluntad de una ofensiva ideológica responde a los mismos apremios de nuestra acción revolucionaria. la acción revolucionaria no conoce ninguna restricción. Ella va de la acción intelectual a la acción directa, la acción legal, debiendo ser utilizada el más largo tiempo y lo más ampliamente posible. Pero debemos tener en cuenta la capacidad represiva del sistema cuando caiga en la cuenta del peligro que le amenaza. El aparato de represión está ya preparado y bajo la dirección de fieles representantes del imperialismo americano-sionista. Sin embargo, existe una sola cosa contra la cual el sistema nada podrá, y es luchar contra el pensamiento revolucionario, luchar contra el pensamiento revolucionario, luchar contra el espíritu . En este estado de la lucha revolucionaria las ideas son infinitamente más destructivas que las bombas. Lo que es importante es la idea-fuerza, su lógica interna, su cohesión. Es eso que LENIN hacía contra todos los otros intelectuales literarios revolucionarios de su época. LENIN pasaba su tiempo en poner en orden sus ideas. Hace falta salir de la anarquía del espíritu, de la confusión, de la incultura histórica. LOS PUNTOS PREVIOS A UNA ACCIÓN POLÍTICA REALMENTE EFICAZ. 1 - EL PUNTO PREVIO A UNA REFLEXIÓN TEÓRICA SERIA: "Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. No se sabría insistir demasiado sobre esta idea en una época donde el empeño por las formas más estrechas de la acción práctica va a la par con la propaganda a la moda del oportunismo" (31). Esta reflexión crítica de LENIN es hoy en día más actual que nunca. "Un movimiento revolucionario, so pena de renunciar a toda DINÁMICA, debe presentar cuanto antes a sus militantes una carga dialéctica casi definitivamente fijada. Nada es más nefasto que la ideología fluctuante. El movimiento debe, por ejemplo, presentar algunos puntos de dogma relativos a su acción: integridad territorial de Europa, carácter político unitario, rechazo del concepto Atlántico, economía comunitaria, poder fuerte. La adhesión del militante presupone entonces el conocimiento de estos puntos y su adhesión incondicional a estos... La fijación del dogma es importante. Ello lo es para impedir que las acciones de ambiciones personales no puedan disfrazarse en controversias ideológicas. Por tradición, sabemos que ningún oponente, ningún ambicioso en el interior del aparato del partido, tendrá la desvergüenza de contestar a un jefe declarando con toda sencillez que él pretende su puesto; él le atacará con pretextos de ideología. Se mide aquí todo el peligro para un partido: conflictos presentados como ideológicos a la tropa de militantes pueden sembrar la confusión hasta la división. Por consiguiente, conviene pues fijar antes de la entrada en liza del partido los puntos del dogma y mantenerse sin discusiones. En comparación con raras excepciones, este dogma solo podrá ser enmendado por la cabeza. Si por otra parte se desea evitar la rutina en la que han caído cantidad de movimientos de calidad después de haber recorrido un pequeño trozo de camino político, hay que evitar con rigor la tentación del bizantinismo que conduce todo recto al partido hidrocéfalo. Un hombre que desea llegar a ser militante no ha de discutir el programa ideológico.El entra en un movimiento semejante a una orden religiosa. la regla de la orden está definida antes de su alistamiento. En las organizaciones políticas disciplinadas y destinadas a la acción no hay sitio para la palabra, para el escrúpulo pequeño-burgués, para el tormento moral personal, para la vacilación estética. Se toma el menú o no se come. No hay carta." (32) Hay que decirlo claramente: en el curso de estos últimos quince años, la reactualización y profundización de la reflexión teórica nacional-revolucionaria fue remarcable indigente. O: entonces, cuando ella existía, se limitaba a un machaqueo estéril o a exégesis sin gran transcendencia política. Esta situación debe, y está afortunadamente en marcha, cambiar muy rápidamente. Después del gigantesco trabajo de elaboración de un nuevo "corpus" doctrinal -El Comunitarismo Nacional-europeo- por Jean THIRIART y sus colaboradores de "JOVEN EUROPA", el Nacionalismo-revolucionario europeo se dejó derivar a merced de las desviaciones derechistas hundiéndose en el anarquismo místico (33) o en el activismo irracional. También, el renacimiento del Comunitarismo Nacional-europeo marca una etapa decisiva hacia la renovación necesaria aportando una doctrina nueva, adaptada a las dimensiones del combate de liberación nacional-europeo. Ahí está el sentido del combate editorial de EDICIONES MACHIAVEL y de la clarificación ideológica que hemos emprendido. La revolución comunitaria nacional-europea es una obra de larga duración, "solo puede ser emprendida con el soporte permanente de una doctrina revolucionaria aportando la explicación completa y coherente de todos los problemas políticos, una doctrina comprendida no como un conjunto de abstracciones dogmáticas, sino como un timón para el pensamiento y la acción. Mantener la moral ofensiva de sus propios partidarios, comunicar sus convicciones a los indecisos, son dos condiciones indispensables al desarrollo del Nacionalismo. La prueba está hecha en que la acción o en prisión, cuando la desmoralización acecha, cuando el adversario parece triunfar, los militantes "educados", de quienes un pensamiento coherente mantiene la fe, tienen una fuerza de resistencia superior. Una nueva elaboración doctrinal es la única respuesta a aportar al fraccionamiento infinito de los activistas. No hay que volver sobre el valor unificador de la acción; ello es evidente. Pero esta unificación no puede ser duradera y útil sin unificación ideológica alrededor de una doctrina justa" (34). Esta nueva doctrina es el Comunitarismo Nacional-europeo. 2-EL PUNTO PREVIO A LA DEFINICIÓN DE UNA ESTRATEGIA REALISTA. ¿Como fijarse una finalidad histórica sin estrategia? Es decir, sin definir las líneas maestras de una acción concertada y constante a medio y a largo plazo, sin definir los medios de obtener y a utilizar para alcanzar los objetivos hacia los cuales tienden esas líneas. La primera etapa de esta estrategia a largo plazo -la cual será, probablemente, la más larga- pasa por la construcción del Partido Comunitario Nacional-europeo. Y la creación de una escuela de cuadros, es decir, la posibilidad de formar eficazmente y de manera estandarizada a nuestros militantes y responsables, es una etapa decisiva en la construcción de este partido. 3-EL PUNTO PREVIO A LA DEFINICIÓN DE UNA TÁCTICA: Adaptada a cada fase de la acción, insertándose en el proceso estratégico: fijarse objetivos es esbozar por la misma los medios más seguros en una situación dada para alcanzarlos. "Política y táctica son la vida misma del partido; los camaradas dirigentes a todos los niveles deben acordar la más grande atención y jamás mostrarse negligentes a este respecto" (35), dirá MAO ZEDONG. Ya no es más la hora del empirismo y del diletantismo pequeño- burgués, del activismo estéril y sin "el día siguiente". Si algunos medios no permiten, después de la experiencia, alcanzar los objetivos estratégicos fijados, esto no es la estrategia a la que hay que revisar, sino la táctica o las tácticas empleadas sin resultados. La táctica necesaria para la realización del primer estadio de nuestra estrategia (la construcción del Partido Comunitario Nacional-Europeo) es la ruptura con la extrema-derecha y la conquista de espacios políticos nuevos, la "convergencia de los extremos". 4-EL PUNTO PREVIO A LA INTENDENCIA: Combinar los medios, desplegar tal o cual, implica la realidad de su existencia. Esto parece evidente, pero la experiencia reciente nos induce a repetirlo. En el estado actual de nuestro desarrollo y cara a la fuerza de las resistencias que debemos vencer, no podemos creer que éxitos iniciales llamaran obligatoriamente a otros éxitos, que la "intendencia continuará". Esto es un error de torpe consecuencia, y del cual se puede decir que ha dificultado la renovación del Nacionalismo-revolucionario europeo y que la ha hipotecado de una manera permanente en curso de los quince últimos años. No, la intendencia debe preceder. la imprevisión en este dominio capital ha costado muy caro suficientemente. Démonos los medios de nuestra política. Y en particular, que todo militante tome sus responsabilidades; la política, tal como la concebimos, es un sacerdocio. Y todo sacerdocio implica sacrificio... Por otra parte, una gestión sana calcada sobre esas empresas comerciales debe apuntar a optimizar nuestros recursos. HACIA UNA LUCHA GLOBAL DE LIBERACIÓN NACIONAL-EUROPEA "Esto no es la forma de acción, sino el fin que caracteriza a una organización revolucionaria. Los medios no dependen más que de las circunstancias. Así, el partido bolchevique usa la ilegalidad y la violencia, mientras que el Partido Nacional- Socialista, otra organización revolucionaria, utiliza solo los medios legales en su conquista del poder." (36) -EL COMBATE EN EL SENO DEL RÉGIMEN ES UNA POSIBILIDAD: Esta forma de combate, cuenta obligada de nuestros objetivos, solo puede ser complementario de otras formas necesariamente más duras. Una tal participación implica la creación de moviminetos electorales (y no electoralistas) estrechamente controlados por el Partido Comunitario Nacional-Europeo en todas partes donde las condiciones objetivas estén reunidas. Estas condiciones objetivas son, en número de tres...: -estructuración real en el plan regional (los antiguos "países") y, por consiguientes, capacidad de hacer "campaña"; -existencia, por lo menos relativa, de un modo de escrutinio a la proporcional; -fácil acceso al registro de las listas. Estos movimientos, con su influencia relativa en la opinión y al acceso a los medios, facilitarán grandemente el desarrollo de acciones y la posibilidad de soluciones más radicales. Queda bien precisado que las elecciones son para nosotros un medio (y, especialmente, una tribuna) y no un fin. "La representatividad electoral permite a un movimiento revolucionario ser infinitamente más duro, pues los riesgos de disolución disminuyen otro tanto... El "test" que representa una elección permite verificar los progresos de la implantación del movimiento y de la difusión de sus ideas. La presentación de candidatos a elecciones municipales, cantonales o legislativas aseguran el reforzamiento en potencial material y militante de las secciones locales. Si la toma del poder por los nacionalistas tiene pocas posibilidades de ser aprobada por cualquier "51% de votos a los nacionalistas", un sólido impacto electoral asegura muchas grandes posibilidades de maniobra. Pero debe estar bien claro que estas campañas electorales deben hacerse bajo nuestros colores, con nuestras consignas y sin ninguna concesión electoralista. ES solamente por esta condición que un combate electoral podrá servir de soporte a la progresión del nacionalismo. Es imortante subrayar cuando un partido, lanzándose en la lucha electoral, alcanza bastante rápidamente un cierto "standing" político. Se ha podido notar que el relativo éxito de la LIGA COMUNISTA trotskista ha estado directamente ligado a la presentación de Alain KRIVINE a las elecciones presidenciales de 1969. Desde entonces, los comunicados, las conferencias de prensa de la liga han recibido una mucha mejor acogida. Ello ha sido lo mismo para ORDEN NUEVO: es bien cierto que la referencia electoral hecha en pleno desencadenamiento de la campaña anti- nacionalista que hacía continuación al gran mitin de lanzamiento del Movimiento desactivó en gran parte esta campaña... La lucha electoral impone también una disciplina extremadamente estricta en el seno del partido: impone desterrar a los excitados y los provocadores inconscientes cuya acción es catastrófica. Ello obliga a dar garantías permanentes de seriedad y aplicarse a un verdadero partido revolucionario; ello lo depura sin aminorarlo, pues los aficionados de "revolución inmediata" no tardan en abandonarlo, decepcionados de estar obligados a un trabajo penoso, a menudo oscura y en toda hipótesis de larga duración. Los militantes que saben hacer frente al combate electoral sin zozobrar en el electoralismo, guardando todas las virtudes revolucionarias, merecen solos el título de revolucionarios... La experiencia electoral es, por consiguiente, un excelente instrumento de combate para un partido revolucionario." (37) El mismo LENIN, quien denunciaba el "cretinismo parlamentario", reconoció en su tiempo que el boicot de la primera "Duma" por los bolcheviques había sido un error. Y su partido participaba en las elecciones de la segunda y tercera "Duma". "Cuando un subgrupúsculo proclama su hostilidad a la presentación de candidatos nacionalistas sobre un programa nacionalista a unas elecciones, él no es por eso más revolucionario que el partido nacionalista que juega el juego electoral para hacer avanzar al nacionalismo. El teorizar ampliamente todo por su impotencia a ir más allá del estado de grupúsculo sin importancia, incapaz de ligarse a cualquier lucha." (38) -EL COMBATE IDEOLÓGICO ES UNA NECESIDAD: Debemos participar activamente en el combate de las ideas y popularizar nuestra alternativa. En el estado actual de nuestra lucha, esta forma de combate puede ser máximalizada, ya que no reclama tantos medios materiales como las otras formas de lucha. Ahí está el sentido de la ofensiva ideológica que nosotros predicamos más alto. El combate cultural, en estrecha unión con la política, es uno de los aspectos de esta ofensiva ideológica. Nosotros concebimos este combate bajo un ángulo popular: definir y programar una contra-cultura (basada en nuestra visión del mundo) de masas, destinadas a atajar de la ideología regimista los más posibles espacios sociales. Nosotros tomamos en este dominio una posición opuesta a esa de la "Nueva Derecha" para quien la cultura prima sobre la política. El susodicho "Gramscismo de derechas" (o la "metapolítica") es, de hecho, totalmente extraño al pensamiento de GRAMSCI en cuanto a sus conclusiones. para el filósofo comunista italiano, la conquista de la "hegemonía ideológica" (eso que la "NUEVA DERECHA" traduce por "poder cultural") no es más que uno de los aspectos del combate revolucionario (con el combate electoral, entre otros) conducido por el partido revolucionario, moderno "Principe colectivo" e "intelectual orgánico" de la revolución. GRAMSCI es el combate político por excelencia, no un pseudo- combate cultural (39). MAO ZEDONG, quien es en este dominio un continuador directo de GRAMSCI, dirá a este propósito: "La cultura revolucionaria es para las masas populares un arma poderosa de la Revolución. Antes de la Revolución, ella la prepara ideológicamente; indispensable del frente general de la Revolución" (40). Para nosotros. la política y la geopolítica forman la estructura, no siendo la cultural más que una superestructura determinada políticamente por el poder establecido. En esta óptica, el combate cultural, si no está descuidado, es una parte del combate ideológico, del combate de las ideas. -EL COMBATE FUERA DEL RÉGIMEN ES UNA ARDIENTE OBLIGACIÓN: Aceptar el combate contra el régimen y el ocupante imperialista según las reglas y los medios tolerados por ellos, es aceptar el estatuto de ensalzador oficial del sistema; es aceptar el no ser más que una tendencia de la contestación legal o par´legal al sistema; es quedar a merced y bajo el control directo del sistema; es, en fin, soportar pásivamente todas las provocaciones, de grado o por fuerza. El régimen organiza su propia contestación y neutraliza así en su provecho el descontento. Una verdadera estrategia de los extremos, devolviendo espalda contra espalda a la extrema- izquierda y a la extrema-derecha, ha sido poner en su sitio así a muchos reincidentes. Ello permite igualmente desacreditar a los verdaderos revolucionarios asimilados a estas tendencias. Por otra parte, el imperialismo americano-sionista puede así disponer de un vasto teclado político. Los extremos de izquierda o de derecha no tienen otra finalidad, inconsciente la más de las veces, que de servir de ensalzador al régimen. Entrar en un juego tal, y sobre todo limitarse a este juego, es entrar tarde o temprano en el sistema, es no saber tocar más que una sola tecla del piano revolucionario, es ser un "handicap político" y, sencillamente, un principiante. Tenemos la necesidad, para atravesar una nueva etapa, de militantes que sean realmente profesionales, "cruzados" de la lucha revolucionaria, de verdaderos soldados políticos. Es por esto que, para el Partido Comunitario Nacional-europeo, la prioridad de las prioridades son la doctrina diariamente expuesta y la creación de una Escuela de Cuadros, funcionando de una manera casi permanente como seminario de la Revolución europea y permitiendo a los militantes europeos intervenir, no solamente como miembros de una organización, sino también como portadores de una idea. El militante será así insertado en la estrategia del Partido, conocerá las tácticas y será entonces capaz de aplicarlas, sea colectivamente, sea individualmente, según el contexto y las necesidades del momento y del lugar. "Tener a mano la educación ideológica, ahí esta la tarea central si se quiere unir todo el Partido en vistas de sus grandes luchas políticas." (41) A largo plazo, deberemos emplear paralelamente a las formas de lucha tradicionales, medios no convencionales y más específicamente revolucionarios a los ojos de la opinión. Tales ocasiones tendrán siempre un objetivo principal: vulgarización forzada por las masas de los objetivos de nuestro combate político (trabajo revolucionario de relaciones públicas). ELEGIR SU CAMPO: "OSAR LUCHAR, OSAR VENCER". "Todas las grandes acciones, todos los grandes pensamientos, tienen un comienzo irrisorio." Albert CAMUS. "Una jerarquía, de hecho, debe estar fundamentada sobre la necesidad misma que los revolucionarios a la revolución. Los más necesarios son los primeros." NETCHAJEV. "La revolución es la obra de una minoría resuelta, inaccesible al desaliento, de una minoría de la cual la masa no comprende los primeros movimientos porque, víctima de un período de decadencia, ha perdido esta cosa preciosa que es la luz interior." José Antonio PRIMO DE RIVERA. Los nacionalistas-revolucionarios europeos están hoy situados ante una alternativa decisiva: continuar sirviendo de compañeros de viaje al campo de la reacción, que es el último resorte de Washington y de Tel-Aviv, o construir el Partido Revolucionario Europeo, quien hará la liberación y la unificación de la Nación europea. Todo lo demás no es más que coartada engañosa o parloteos estériles. El sitio de los militantes nacional-revolucionarios europeos no está al lado de los canallas sionistas de "MINUTE" (42), de los reaccionarios pro-americanos a lo LE PEN o de los granujas atlantistas del MSI (43), está a nuestros flancos, en las filas de la revolución comunitaria nacional-europea, al lado de aquellos que osan comenzar solos y no cuentan más que con ellos mismos. "Es gente que, puestos en presencia de una revolución, en su génesis, se comportan exactamente como jovenzuelos delante de la puerta de un prostíbulo: se dan mutuamente con el codo, se dicen: "si tú vas, yo voy". Finalmente, ninguno de ellos vá. Así, ante la proposición de una "larga marcha política", ellos se excusan pretextando que "los otros no están aún allí". Pues, prisioneros de comportamientos gregarios, solo hacen eso que los "otros" hacen. Esto, por los hombres tomados individualmente. Cuando se observa la conducta de grupos políticos pretendidamente rivales -de hecho, no lo son porque tienen objetivos diferentes- se puede así encontrar el pretexto en el hecho de que "ellos no se alían", por reservar su actitud y dilatar. La selección de un pequeño número se opera al principio de un gran número. Ello es así para las sardinas, de las cuales muy pocas alcanzan la edad adulta. Ello es así para las élites humanas y, en particular, para las élites revolucionarias. Un grupo revolucionario ha sido siempre, forzosamente, un grupúsculo al principio. Así es eso una obligación al empezar "solos". Aguardar a los otros, esperar a los "aliados", es comportarse como continuador, no como precursor. ES, sobre todo, cuando una tropa se pone en movimiento y ve engrosar sus filas. Esto a la manera de una charanga de pueblo: En tanto que da brillo a sus piezas de cobre, polariza la atención de algunos mirones, pero empieza a ponerse en marcha la atención de algunos mirones, pero empieza a ponerse en marcha y a templar sus instrumentos, uno por uno, y los mirones se vuelven acompañantes. Extrayendo enseñanzas de esto, diremos que no hay que aguardar a poseer una orquesta al completo para ponerse en marcha. Una vez que la marcha comenzase, tal clarinete que falta se unirá: tal flautista que faltaba se comprometerá. Así, en su técnica de reclutamiento -esto no es válido para el combate- el movimiento deberá manifestarse incluso con efectivos visiblemente incompletos, incluso con objetivos aparentemente grotescos en comparación a su volumen. Diferir eternamente la puesta en marcha bajo el pretexto de que no se es aún bastante numeroso, es condenarse a la inactividad definitiva. Aquellos que están desalentados por el pequeño número no poseen la cualidad indispensable de los auténticos jefes de filas, la capacidad de intervenir en "número desesperado" y la de hacer una cosa, no porque tenga posibilidades de tener éxito, sino más bien porque debe ser hecha... La empresa de la revolución nacional-europea es una acción que triunfara. Ella se inscribe en el sentido de la vida de las naciones. Pero poco importa el momento donde un hombre se una a nuestra falange; que sepa que ella lleva la victoria. El camino de esta victoria estará jalonado de caídos, no lo dudamos. Para el hombre de deber, su compromiso no debe estar determinado por la certeza de la victoria, cuando lo propio sería por otras causas en vez de esa; su compromiso debe ser un acto de fe, un acto de deber, y su comportamiento una misión." (44) CONSTRUIR EL PARTIDO COMUNITARIO NACIONAL-EUROPEO. "Tomar su resolución, no retroceder ante ningún sacrificio, superar todas las dificultades para alcanzar la victoria." MAO ZEDONG (45) "Para hacer la revolución hace falta que haya un partido revolucionario", nos dice con razón MAO ZEDONG. Solo la vía del Partido europeo integrado, del partido de vanguardia, desembocará en la revolución europea: "Es la única solución capaz de dar a Europa una élite destinada a formar un cuadro. El partido europeo integrado, centralizado, homogéneo, arrojado de su seno en nombre de sus estructuras todos los vestigios de los pequeño-nacionalismos -es el único en poder, por su ubicuidad, su disciplina y su carácter monolítico,prefigurar el Estado europeo. Este partido europeo integrado será el microcosmos sobre el cual será calcado más tarde el Estado europeo. Mucho tiempo antes de que las masas europeas no se sientan integradas, los militantes del partido habrán adquirido íntimamente esta consciencia; muchísimo tiempo antes de que las fronteras políticas actuales de las pequeñas naciones no se borren formalmente, el Partido las habrá barrido en sus estructuras internas. Europa preexistirá en el Partido europeo integrado. Es alrededor de este partido de vanguardia donde las masas europeas vendrán a aglomerarse primero, a organizarse después." (46) Una revolución exige la conjunción de muchos factores: poseer una ideología global (y no solamente un pequeño programa electoral); ser un grupo determinado, organizado, homogéneo, disciplinado... es decir, ser un partido de combate; finalmente, encontrar un terreno en crisis. La ideología, la tenemos; el grupo estructurado, lo preparamos; el terreno, lo aguardamos. Luc MICHEL (1983) NOTAS Y REMISIONES. 1- MAO ZEDONG, "El papel del Partido comunista en la guerra nacional" (octubre, 1938), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE- TOUNG", tomo II. 2- Jean THIRIART, "LA GRAN NACIÓN, EUROPA UNITARIA", 1ª edición, Bruselas, 1965, p. 36. 3- En "JOVEN EUROPA", remitirse a la tesis de la Universidad de París: Yannick SAUVER, "JEAN THIRIART Y EL NACIONAL- COMUNITARISMO EUROPEO", 2ª edición en cuatro volúmenes, Ed. Machiavel, Charleroi, 1985. 4- En la "convergencia de los extremos", remitirse a Luc MICHEL, "De Joven Europa a las Brigadas Rojas anti-americanas y lógica del compromiso revolucionario", en "CONSCIENCIA EUROPEA", mensual, nº 11, marzo, 1985. 5- Jean THIRIART, "LA GRAN NACIÓN...", opus cit., p.22. 6- MAO ZEDONG, "SER ATACADO POR EL ENEMIGO ES UNA BUENA Y NO UNA MALA COSA", 26 de mayo de 1939. 7- Jean THIRIART, "UN IMPERIO DE 400 MILLONES DE PERSONAS: EUROPA", 1ª edición, bruselas, 1964, p. 257. 8- René REMOND, "LA DERECHA EN FRANCIA". 9- El movimiento "JOVEN EUROPA" de Jean THIRIART, lanzado al principio de los años 60, representa la primera tentativa seria (y, hasta este día, inigualada) de sacar al Nacionalismo- revolucionario europeo del gueto derechista. Partiendo de temas y un estilo marcados en la derecha, el equipo europeo de THIRIART irá a parar (con la publicación de "LA NACIÓN EUROPEA") a posiciones estrictamente nacional-revolucionarias. 10- El espíritu militante, el termino mismo de "Nacionalismo" o la utilización de símbolos (el ejemplo de la "cruz céltica" tomada, después de "JOVEN EUROPA", por innumerables movimientos derechistas) y un estilo pseudo-revolucionario ilustran bien esta impronta Nacional-revolucionaria a la derecha. Pero es un barniz superficial. 11- Era la estrategia suicida de un François DUPRAT situando la acción de los "GRUPOS NACIONAL-REVOLUCIONARIOS DE BASE" en el seno del "FRENTE NACIONAL" de LE PEN que, después de haber lanzado su movimiento en 1972 para "expulsar a los ladrones del poder" se apresta a reponerlos en su sitio con el saldo de sus fuerzas y de sus electores. Esto fué también la deriva del movimiento "ORDEN NUEVO" que, en 1969, predicaba "la liquidación del estado capitalista" y lanzaba dos años más tarde el "FRENTE NACIONAL", coalición heteróclita de derechas reaccionarias, provocando así la salida del ala izquierdista del movimiento, quien fundará la "ORGANIZACIÓN LUCHA DEL PUEBLO" (O.L.P.)". 12- Cuando se le raspa el barniz nacionalista se encuentra muy rápido el viejo fondo derechista y reaccionario. Y es particularmente verdad al nivel de las referencias. El hecho de que numerosos cuadros "Nacional-revolucionarios" terminen por hacerse responsables de partidos de derechas (sería cruel el dar los numerosos ejemplos de esta desviación) ilustra bien este hecho. Estos cuadros, de hecho, no traicionan; ellos realizan sus orientaciones latentes profundas. A este propósito, hay que denunciar la estafa de los movimientos reuniendo militantes Nacional-revolucionarios y simpatizantes de derechas, donde siempre y sin excepción, los primeros sirven de coartada a los segundos y son utilizados cínicamente. 13- Los neo-maquiavelianos representan una escuela de pensamiento político situándose en la línea claramente definida por MAQUIAVELO en el Renacimiento (quien funda la ciencia política) y caracterizada por un acercamiento realista y objetivo de la política (Realpolitik) alejada de todo moralismo subjetivo. Los grandes pensadores neo-maquiavelianos son PARETO, Roberto MICHELS, BURNHAM. Los grandes políticos neo- maquiavelianos cuentan entre ellos con personalidades tan diferentes como BISMARK, MUSSOLINI, LENIN o STALIN. 14- MAO ZEDONG, "Alocución de clausura de la 2ª sesión del primer Comité nacional de la Conferencia consultiva política del pueblo chino", 23 de junio de 1950. 15- El imperialismo americano (y su inseparable cómplice-aliado sionista) se sirve de una forma suave de ocupación extremadamente hábil, sutilmente imperceptible para las masas desinformadas. Utiliza, de hecho, cuatro vectores principales: ×El aparente pluralismo político que permite al sistema tocar sobre un teclado político yendo de la extrema-derecha a la extrema-izquierda, con sus partidos que se oponen en lo superfluo, pero que están de acuerdo en lo esencial: el mantenimiento de la dominación americano-sionista: ×el poderío del aparato financiero americano con sus bancos, sus multinacionales y sus ramificaciones mundiales; ×la OTAN, herramienta de vasallización política de Europa, quien perpetua la división de Europa y la dominación por los EE.UU.; ×los modelos culturales americanos impuestos por los mass-media (cine, TV, prensa) enteramente controlados por el imperialismo. 16- El condominio americano-soviético, fruto de la alianza de los comunistas y de los demócratas durante la Segunda Guerra Mundial, resultaba de los acuerdos de Yalta que han oficializado el reparto de Europa (y de una parte del mundo) entre los EE.UU. y la URSS. Es la osmosis cada vez más estrecha entre el sionismo y el imperialismo americano y la voluntad del primero de acabar con una URSS, principal sostén de la Nación árabe y único obstáculo hacia la realización del "Gran Israel del Tigris al Eufrates", que va a conducir a su puesta en acción. 17- Siguiendo el modelo definido por Jean THIRIART en los años 60: la unificación de la Nación europea a la salida de un "partido histórico", de un partido revolucionario, unitario (a la imagen de nuestra futura República Europea) y ubicuo, es decir, dirigiendo por todas partes el mismo combate. 18- como neo-maquiavelianos consecuentes, nosotros pensamos la política con realismo. las leyes de la geopolítica nos enseñan que si las ideologías mueren las Naciones permanecen. Por consiguiente, rebuscamos aliados geopolíticos objetivos. 19- Primer libro colectivo "ORDEN NUEVO", suplemento "especial congreso al mensual "POR UN ORDEN NUEVO", junio de 1972, p. 155. 20- La prensa del régimen, por razones de propaganda, habla a lo largo de los días de un pseudo-"renacimiento de la extrema- derecha", principalmente resultado de los éxitos electorales del "FRENTE NACIONAL" francés de Jean-Marie LE PEN. Hay que denunciar este análisis. La penetración del "FRENTE NACIONAL", más allá de las circunstancias tras el 10 de mayo de 1981, es debido, de hecho, al abandono por este de los temas de la extrema-derecha y a la adopción de una línea de "derecha musculosa" que seduce a una franja importante de la derecha liberal tradicional: anti-comunismo primario, contestación al Estado, ultra-liberalismo económico. la comparación del programa del "FRENTE NACIONAL" de los años 1972-80 y el de hoy es, por este motivo, reveladora. Igualmente en Italia, los éxitos electorales del "MOVIMIENTO SOCIAL ITALIANO" son debidos a los mismos entregados, quienes han permitido la absorción de la derecha monárquica (el antiguo "PIDUM"). El M.S.I. ya no es más neo-fascista que en la explotación indecente del cadáver de MUSSOLINI, quien le suministró a sus jóvenes activistas. Los éxitos de LE PEN y de sus homólogos europeos no es el renacimiento de la extrema-derecha, es su enterramiento definitivo y la integración de sus turiferarios en la derecha tradicional liberal y pro-americana. De donde si no la colaboración franca entre LE PEN y la oposición derechista en Francia. De donde si no también la desaparición completa de la extrema-derecha en España o en Bélgica, donde una derecha liberal dura ocupa ya el terreno: la "ALIANZA POPULAR" de FRAGA IRIBARNE en España y el "PRL" liberal de Jean GOL en Bélgica, refugio de toda la extrema-derecha racista (Roger NOLS), cristiana (El ex-"CEPIC") o anti-soviética (el general CLOSE, de la WACL). 21- Antonio GRAMSCI, "NOTA SOBRE MAQUIAVELO, SU POLÍTICA Y SU ESTADO MODERNO", Milán, 1949, Giulio EINOUDI Editor. 22- "Status del Komitern", en Didier BUFFIN y Dominique GERBAUD, "LOS COMUNISTAS" Albin Michel, 1980. 23- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., pp. 211 y 213. 24- León TROTSKY, "NUESTRAS TAREAS POLÍTICAS", Génova, 1904. 25- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., 211 y 213. 26- Ibid, p. 209. 27- Ibid, pp. 247 y 248. 28- Mao ZEDONG, "CONTRA EL LIBERALISMO" (7 de setiembre de 1937), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MOA TSE-TOUNG" tomo II. 29- V. I. LENIN, "¿QUE HACER?", Ediciones del Seuil, 1966, p. 234. 30- Mao ZEDONG, "Establecer sólidas bases de apoyo en el Nordeste" (28 de diciembre de 1945), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG", tomo IV. 31- V. I. LENIN, "¿QUE HACER?", opus cit., pp 78 y 79. 32- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., pp. 244 y 245. 33- Remitirse al artículo de José CUADRADO COSTA, "El anarquismo místico o la parálisis de la acción revolucionaria" (consagrado a los evolianos y a F. G. FREDA), en "CONSCIENCIA EUROPEA" nº 12, abril de 1985. 34- Primer libro colectivo "ORDEN NUEVO", opus cit., p. 153. 35- Mao ZEDONG, "Circular sobre la situación" (20 de marzo de 1948), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo IV. 36- Primer libro colectivo "ORDEN NUEVO", opus cit., p. 160. 37- Ibid, pp.163-165. 38- Ibid, pp. 160 y 161. 39- Remitirse al articulo de Luc Michel, "Gramsci, el Príncipe, el Partido y la revolución", en "CONSCIENCIA EUROPEA", 1985. 40- Mao ZEDONG, "La democracia reciente" (enero de 1940), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo II. 41- Mao ZEDONG, "Del gobierno de coalición" (24 de abril de 1945), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo III. 42- El 14 de abril de 1984, "MINUTE" era volado por la guerrilla europea-occidental "ACCIÓN DIRECTA", quien protestaba contra el sionismo del periódico. En esta ocasión, el semanario recibía el apoyo de Jean-Pierre PIERRE-BLOCH, teniente de alcalde de París, pero sobre todo militante sionista activo y dirigente de la "LICRA" (remitirse a "MINUTE", nº 1.202), así como del presidente del "COMITE DE PENSAMIENTO JUDÍO", Hubert PICARD. Este declaraba: "El atentado del 14 de abril es revelador. ACCIÓN DIRECTA puso la mira en MINUTE el día después de otro atentado de la misma organización contra la banca israelí LEUMI. Por consiguiente, hay que comprender bien que del sionismo y que este apoyo no tiene nada de ambiguo (remitirse a "MINUTE", nº 1.203). La primera voladura de "MINUTE" por "ACCIÓN DIRECTA" en 1982 ya estaba debida a un artículo provocativo aprobando la ocupación israelí del Líbano. 43- El M.S.I. presenta, por ejemplo, en sus listas a un antiguo jefe del estado Mayor de la OTAN. Remitirse a "La ascensión del M.S.I.", de François DUPRAT, Ed "Les sept couleurs". 44- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., pp. 241-243. 45- Mao ZEDONG, "Como Yukong desplaza las montañas" (11 de junio de 1945), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo III. 46- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., p. 216.
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