Droits de réplique, polémiques et débats

De Jeune-Europe au PCN : histoire du
Communautarisme européen


Textes doctrinaux NR

Orientations NR

Que faire ? Les tâches immédiates des NR

Qui était Jean Thiriart

PCN : l'héritage
de THIRIART


Histoire du
communautarisme et
des NR en France


Mythes et réalités
du National-Bolchévisme


Appel aux NR européens

NR, NB, et anti-nazisme

Communiqués du Front
Européen de Libération


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___Manifiesto Europeo
___La alternativa Nacional Communista : Mitos y realidades del nacional-bolchevismo
___Orientaciones NR. La necesidad de una ruptura : Reflexiones a utilizar por los
--------nacional-revolucionarios extraviados a la "derecha"



MANIFIESTO EUROPEO :
EUROPA PARA LOS
EUROPEOS !


 

1. CRISIS DE CIVILIZACION - QUIEBRA DE NUESTRA SOCIEDAD.

Los paises de Europa permacen aún atraidos por el brillo de una civilización que creen siempre existente ; de aqui se sigue una ruptura entre los hechos y su representación. La única crisis de civilización que nosotros conocemos es la de estos paises.
Una clase posedora y gobernante, desde hace treinta años en el poder, no responde a les afrentas y a la alienación más que con el mantenimiento de las ilusiones y de los artificios. A su sumisión y a su obediencia debe Europa la prolongación y la colonización. Esta clase no es libre, sino sólo  un rehen en manos de la superpotencia america.
Muy lógicamente, esa clase impone mitos y modelos del extraños al espiritu europeo, en particular el de la llamada sociedad de « consumo » y, más exactamente, de producción; sociedad masificada el extremo, en la cual  la comunidad popular ha desaparecido totalmente en provecho de la maquina, del papel moneda y, en general, de la  materia.
Considerando este estádo de cosas, es logico que nuestra sociedad se deshumanice más y más, que la prensa no tenga ya vida, finalmente, que nada serio sea tratado jamás..
Remediar esta situación, entonces, es decubrir las causas de la quibra. Siendo lo importante dar a Europa la Moral que le falta y la Estetica que necesita, la cuestión por plantearse es simple : nos basta ser señores de nosotros mismos.
Contra las ideologiás mundialistas, es decir, imperialistas, nosotros afirmamos que los Estados Unidos tienen su propia vida que nada tiene que ver con la de Europa ( o no tendria que ver nada). Europa se presenta, pues, coma una ruptura de la uniformación emprendida.
Las sociedades na escapan a ciertas significaciones históricas o procedentes del análisis de la realidad . La libertad es garantida por la fuerza. Europa debe ser de los europeos.

 

2. LIBERACION DE EUROPA - EUROPA PARA LOS EUROPEOS.

La Liberación significa la anulación de todos los poderes que los Americanos ejercen en Europa ; el fin de la colonización de Europa por los Americanos. Liberación que debe hacerse tanto el nivel militar - retirada de la Alianza Atlantica, como el nivel económico, nationalización de todas las firmas económicas instaladas en Europa.
La Liberación de Europa es un requisito previo a todo comienzo de unificación Europea. No puede haber unificación en tanto Europea sea dependiente de rusos y de norteamericanos, y no puede haber independencia de Europa mientras nuestro territorio ne sea liberado de sus opresores.
La unificación de Europa no podrá hacerce más que a partir de varios motores : una mistica -la nación europea- , ena voluntad politica -el Estado europeo- , único capaz de asegurar la potencia y la fuerza- , los medios, en particular un partido unitario que tenga la DIMENSION EUROPEA.

 

3. LA NACION EUROPEA.

Vivimos en la era de los grandes conjuntos politicos y ya no existen pequeñas naciones ralmente independientes. Es una ley de fisica politica, una cuestión de DIMENSION. Ya no es posible contar con Francia, con Alemania o con España. Si queremos ser libres, debemos ser fuertes, nos es necesario hacer Europa. La NACION EUROPEA o NACION-PORVENIR se opone radicalmente a los nostalgismos, a los partidarios de las antiguas naciones o a los revanchistas.
Por consiguiente, condenamos :

  • los nacionalismos que agitan tanto la izquierda como la derecha, que no son más que divisionistas de Europa y, por tanto, conscientemente o no, anti-europeos. Las fronteras actuales deben ser borradas para dejar lugar a una supranacionalidad garante de la independencia politica.

  • A fortiori, debemos rechazar los « micro-nacionalismos regionales », totalmente utópicos y, en tendo caso, nefasto a la causa europea. Si bien podemos comprender las motivationes de los pueblos vasco, corso o bretón, es preciso tener muy en cuenta que mientras más dividida esté Europa, más debil sera,  y mientras más debil sea, mas esterá bajo la dependencia de « protectadores », sean norteamericanos u otros.

Dicho esto, nos manifestamos favorables a las formas de regionalismo capaces de integrarse en el cuadro de la NACION EUROPA , y ello, para el bien de todos.

 

4. EL COMMUNAUTARISMO EUROPEO.

Nuestro COMMUNAUTARISMO EUROPEO es una voluntad de liberación por oposición a los expansionismos. Es la de los hombres que han tenido y que tienen un destino común. El marco natural donde esta voluntad debe ejercerse, y al único que puede hacerla eficaz, es, simplemente, Europa.

  • El COMMUNAUTARISMO EUROPEO resume en si solo nuestra originalidad. El Europeismo es un proyecto politico y social global, total. Los europeos consucuentes quiren la libertad de Europa, luego su independencia -politica y económica-, y la justcia. El integra, por consiguiente, el socialismo.

  • Nuestro COMMUNAUTARISMO EUROPEO es un PROGRESISMO  en la medida en que, sin renegar en nada del pasado de los diversos pueblos de Europa, toma en cuenta las mutaciones y las realidades socio-económicas de este siglo y quiere preparar al XXI. Tal es el proyecto que nosotros debemos propagar por doquiera.

Pero, que seria de este proyecto si no reposase sobre una voluntad politica, la de crear más alla de la Nacion Europea un Estado y un  Socialismo europeos ?

 

5. EL ESTADO Y EL SOCIALISMO EUROPEOS.

El problema es saber si los pueblos europeos quiren vivir libres o si, en el año 2000, aceptarán ser esclavos en una Europa dominada. Para ser dueños de su destino, disponer de ellos mismos, les europeos deben ser los artifices de su Liberación y los realizadores de la Europa unida, de un Estado Europeo único.
Lo que significa :

  • un Gobierno Europeo UNICO, este es, un EJECUTIVO y un poder legislativo únicos ; gobierno UNITARIO que tiendrá por tareas minimas da defensa, la politica exrerior, las finanzas y los grandes sectores de la economia (serán necesarias algunas nacionalizaciones), y la justicia.

  • la organización de este Estado europeo en Provincias o en Regiones (basándose esencialmente en criterios geo-económicos) que dispongan de autonomia administrativa y cultural.

El Socialismo Europeo, garante de la independencia económica y de la justicia social, implica y afirma la primacia de la politico sobre lo económico. Pero, la unificación de Europa es ante todo en problema politico, y los tecnócratas de Brusela o de Estraburgo muestran hasta qué punto son ellos incompetentes para la realización de esta Europa politica. La instauración de un PODER POLITICO es previa a toda unificación, economica y social, y todo debate, toda elección de socidad , son vanos en tanto que aquél na sea conseguido.
Esasi que el Mercado Común, privado de toda substancia politica, consiste en una unión aduanera y nada más, y se ha revelado como una formidable máquina al servicio de la penetración capitalista norteamericana. La liberación de Europa del capitalismo y de las multinacionales pasará por el socialismo europeo, pero, ante todo, por la constucción de un Estado europeo.

 

6. LOS MEDIOS Y UNA ORGANIZACION : - UN PARTIDO EUROPEO UNITARIO.

La instauración de un Estado europeo, la realización del COMMUNAUTARISMO EUROPEISMO y la creación de la nación europea implican cambios tales que se puede hablar, con propiedad, de una REVOLUCION EUROPEA. Y el único agente sesceptible de alcanzar esos objectivos consiste en el Partido Communitario Nacional - europeo.
El Partido Communitario National-europeo (PCN), hoy en gestación, en un futuro próximo debe poder desarollar una acción de dimensión continental contra les representantes del imperialismo americano,y denonciar a los professionales de la politica  complices -conscientes o no- de este imperialismo.
El PCN participa activamente en esta VANGUARDIA que será mañana el punto de convergencia de los constructores del año 2000.





LA ALTERNATIVA NACIONAL COMUNISTA.

Mitos y realidades del nacional-bolchevismo.

Luc MICHEL – 1993

"Haced de la causa de la nación la causa del pueblo y la

causa del pueblo será la causa de la nación".

"Imaginemos un laboratorio. En este laboratorio una materia

prima. En esta materia prima un big-bang. Yen el interior

de este big-bang una cadena de reacciones químicas de una

vilencia extraordinaria. Las moléculas que se deshacen...

otras se forman... un proceso formidable, si de fisión,

combustión, reconstrucción, combustión corpuescular al

término del cual aparecen productos de síntesis de carácter

inédito. ¿Quién en 1920, preveía la síntesis de lo

"nacional" y de lo "social"? ¿Quién antes de Barres podía

imaginar el encuentro, el sólo encuentro, de dos términos?

Pues bien, en eso estamos. Europa "mutatis mutandis", está

en este punto. No regresa, inventa. No rumia, imporvisa. No

repite fórmulas antiguas: las quema, las hace astilla y de

sus fragmentos combinados locamente, hace de ellos nuevos

productos nunca antes conocidos. Aquí está el nacionalismo,

ciertamente. Y fragmentos del populismo. Restos de

antisemitismo. Y un poco del viejo buen comunismo, menos

muerto de lo que parece. Pero todo esto mezclado, pasado

por la prueba del big-bang. En el corazón del tumulto,

incluso muy improbable como lo fue en su tiempo la síntesis

fascista, un mostruo que la nueva Europa resquebraja bajo

nuestros ojos aunque por ahora lo hace a nuestras espaldas.

Aún no tiene nombre este monstruo. Ni cara. La hipótesis es

sólamente que existe. O que deberá existir un día". (B.H.

Levy, "Penser L'Europe" en "Le Monde des debats 1993").

En el verano de 1993, la gran prensa descubrió lo que

ella llama la tentación o el peligro nacional-bolchevique.

De París a Moscú, nuestros periodistas parecen descubrir un

fenómeno nuevo, su flagrante incultura no les ha permitido

conocer la notable tesis sobre el nacional-bolchevismo del

profesor Louis Dupeux, escrita ya hace quince años (1).

De "Liberation" (París) a "Soir" (Bruselas), pasando

por "Le Monde", que abrió un verdadero debate sobre el

tema, se multiplican los artículos, a menudo

contradictorios sobre el tema de nacional-bolchevismo o de

la fusión entre nacionalistas y comunistas. Así

"Liberation" titula sobre la "Galaxia nacional-bolchevique"

y habla de la "extraordinaria convergencia ideológica" que

"se ha producido estos últimos meses entre algunos

intelectuales comunistas y de extrema derecha". Subraya el

"acercamiento en nombre de un mismo odio por la izquierda

socialista, América o el sionismo" (2). "Soir" por su

parete, habla de una "alianza entre pardos y rojos" y

subtitula "¿Ficción política o política sin ficción?" (3).

Ya, más allá de su primera expresión política entre

las dos guerrs mundiales, el nacional-bolchevismo se había

convertido en una realidad política europea a mediados de

la década de los 60 con Jeune Europe de Jean Thiriart y su

evolución a partir de 1965 hacia las tesis nacional-

comunistas (4). Desde los años 80 con el Parti

Communautarie National-Européen (P.C.N) (5), el nacional-

bolchevismo encontrará una nueva expresión política: Hoy,

junto al ya citado P.C.N., numerosas corrientes como

Nouvelle Résistance en Francia, Orion en Italia,

Alternativa Europea en España o el Frente Nacional-

Bolchevique en Moscú, se postulan tesis que auspician la

fusión ofensiva del nacionalismo revolucionario y del

comunismo leninista contra el Sistema, el Nuevo Orden

Mundial y la hegemonía americana.

La gran prensa se ha interesado, por otro lado, por

los aspectos marginales del fenómeno nacional-bolchevique,

en el caso francés el camino común de intelectuales

comunistas y de extrema derecha, subrrayando a su vez el

proyecto político en Rusia de militantes comunistas y

nacional-revolucionarios. El nacional-bolchevismo es mucho

más, sobre todo es una voluntad política de superar los

esquemas de Derecha o Izquierda, de antifascismo y

anticomunismo mantenidos por el Sistema para dividir la

oposición y la voluntad real de ofrecer una alternativa

política a la decadencia del mundo contemporáneo. Tales son

los diferentes aspectos de lo que "Liberation" llama la

"galaxia nacional-bolchevique".

Anteriormente enfrentados a tales fenómenos

políticamente incalificables, los especialistas del "prét-

â-penser" y del conformismo intelectual, habían preferido

incluirlo en un caldero muy cómodo para ellos, bajo el

nombre genérico de "extrema derecha", mostrando con ello su

falta de cultura histórica y política y su incapacidad de

considerar la realidad de hoy en día fuera de los esquemas

tradicionales en los cuales está enmarcaro y reducido el

pensamiento socio-político.

EL NACIMIENTO DEL NACIONAL-BOLCHEVISMO.

El nacional-bolchevismo, independientemente de sus

precursores, sobre los que volveremos y al frente de los

cuales se halla Georges Sorel, nació históricamente en

Alemania con el shock del derrumbe del II Reich en 1918 y

de la crisis consiguiente a la creación de la Rusia

bolchevique en 1917. Desde su nacimiento el nacional-

bolchevismo alemán presenta las dos tendencias que ya

habíamos subrrayado, por una parte la colaboración entre

intelectuales nacionalistas y comunistas y por otra un

auténtico movimiento nacional-revolucionario que unía la

ideología leninista a un contenido nacionalista. El

nacional-bolchevismo nació para superar el orden

internacional impuesto tras Versalles cuyas víctimas fueron

principalemente la Rusia Soviética y Alemania, así como

Italia. Más allá de las opciones ideológicas, el peso del

orden creado en Versalles, dictado por los EE.UU. del

presidente Wilson, va a imponer una situación pareja a los

nacionalistas alemanes y comunistas rusos. Antes de

edificar una construcción teórica o una construcción

política revolucionaria, el nacional-bolchevismo alemán

será, sobre todo, el encuentre de la frustración alemanas y

rusas fretne al orden de Versalles. Frente al saqueo y el

desmembramiento de Alemania y de Rusia por parte de los

vencedores de 1918, frente a las exigencias desmesuradas de

los vencedores de 1918, numerosos intelectuales alemanes

declararon abiertamente que el régimen bolchevique

recientemente immplantado en Rusia, era preferible a la

humillación y a la ruina impuesta a su patria alemana.

"El pretendido bolchevismo nacional nace de la fiebre,

del encuentro de dos miedos, pero en circunstancias

objetivamente desfavorable..., solución heróica, reductora

para una minoría de idealistas, hunde sus raíces en una

tradición reaccionaria auténticamente "alemana", desborda,

así, el cuadro de una simple combinación de circunstancias

y es por esto por lo que la "tentación" debería sobrevivir

y manifestarse en el momento en el que la situación interna

o externa ofrec iere la perspectiva de una radical pérdida

de legitimidad, de un orden concreto, a los ojos de la

extrema derecha, perteneciente al Occidente vencedor" (6).

El gran germanista Eltzbacher, profesor de derecho en

Berlín, será el primero que teorizará esta posición en

abril de 1919 en Berlín en una proclama que constituye la

primera manifestación doctrinal coherente del nacional-

bolchevismo.

Las ideas del profesor Paul Eltzbacher encontraron un

ojo avizor en el campo soviético, Karl Radek, encargado por

la Internacional Comunista -el Komitern- de la preparación

de la revolución en Alemania, auspiciará la alianza entre

reaccionarios alemanes y comunistas rusos.

En noviembre de 1919, Radek declaraba "He aquí porqué

los nacionalistas honestos como Eltzbacher que, disgustados

por la paz de Versalles han buscado la unión con la Rusia

Soviética, lo que han llamado bolchevismo nacional, han

quedado hoy completamente aislados".

EL NACIONAL-COMUNISMO HAMBURGUÉS.

A esta primera convergencia intelectual nacional-

bolchevique, habría de responder rápidamente aquella que es

la esencia propia y auténtica del bolchevismo, la fusión

entre nacionalismo y comunismo leninista en una formación

política común.

Desde 1919 ésta debía encarnarse en una corriente

nacional-bolchevique desarrollada a partir de Hamburgo por

los dirigentes de la revolución soviética en esta ciudad

Heinrich Laufenberg y Friedrich Wolfheim (7) que derivaron

a posiciones nacional-comunistas radicales en alianza con

la de marcada tendencia nacional. En 1919-20 Wolfheim y

Laufenberg aniamor tanto en Alemania como en el seno de la

Internacional una corriente nacional-bolchevique que

rivarizaba con las posiciones de los espartaquistas que

abogaban por construir el Partido Comunista Alemán, el

K.P.D.

Expulsados en octubre de 1919 de este partido,

fundaron inmediatamente un partido comunista disidente, el

K.A.P.D., Partido Comunista Obrero Alemán (8). En este

partido, que estará representado hasta el 1922 en el

Komitern, Wolfheim y Laufenberg defendían la idea de crear

un Ejército Rojo Alemán para reiniciar lo guera contra los

vencedores de Versalles.

Tras la victoria del nacional-socialismo en 1933,

ciretas estructuras nacional-bolcheviques llegaron con todo

a subsistir en el aparato político e intelectual del III

Reich. En particular el Fichte-Bund, creado en Hamburgo

siguiendo la línea del K.A.P.D., llegará a integrarse y a

sobrevivir en el seno del III REich. Dirigido por el

profesor Kessemaier de Hamburgo, este movimiento

universitario e intelectual tuvo muchos paralelos en

Europa. Entre ellos, un joven de Lieja salido de las filas

de la extrema izquierda comunista, un tal Jean Thiriart,

sobre el que volvermos más adelante...".

EL NACIONAL-BOLCHEVISMO ALEMÁN DE LOS AÑOS 20-30.

A partir de la mitad de los años 20, hasta la llegada

del nacional-socialismo en 1933, el nacional-bolchevismo se

convertirá en una parte importante del panorama intelectual

de la República de Weimar. Numerosos fueron los

intelectuales que abrazaron posiciones nacional-

bolcheviques.

En primer lugar hay que nombrar a Ernst Niekisch, que

será el más célebre y el principal representante de la

corriente nacional-bolchevique alemana.

Proveniente de la corriente socialista alemana,

Niekisch, evolucionará hacia posiciones nacional-

bolcheviques y neo-nacionalistas, en particular a través de

la revista que él animó: "Widerstand" (Resistencia) que

tendrá una influencia considerable particularmente sobre

los movimientos juveniles alemanes anteriores a 1933. La

corriente de Niekisch estaba conformada por ex-

socialdemócratas y sindicalistas a los que se sumaron

numerosos representantes de la corriente neonacionalista.

Tras 1933, Niekisch se posicionará cada vez con más fuerza

en posiciones anti-hitlerianas, lo que provocará la

clausura de la revista y su internamiento en un campo de

concentración del cual saldrá en 1945.

Antes de su muerte participó en el nacimiento de la

República Democrática alemana en la que veía la exaltación

de los valores comunistas y prusianos que siembre fueron

los suyos.

KARK RADEK Y EL "VIAJERO DE LA NADA".

"En el año 1923 recuerdo haber presenciado una nueva

gran oleada de nacional-bolchevismo, en el sentido vago y

vulgar del contactos entre nacionalistas y comunistas. El

orígen de esta oleada, en realidad muy pendenciera, es la

línea de Schlageter en medio de la cual el Partido

Comunista Alemán (K.P.D.) intenta "ganarse las clases

medias en vías de proletarización" usando deliberadamente

el tema patriótico. En el curso de esta campaña se pudo ver

a los líderes del partido comprometidos e incluso buscar el

debate con los elementos calificados como "fascistas" o

"fascistizantes". Los socialdemócratas y los partidos

"burgueses" relanzaron de nuevo la vieja acusación de

convergencia de los extremos... el heraldo de la nueva

línea era Radek" (9).

El nacional-bolchevismo alemán de inicios de los años

20 es indisociable de la figura de la Internacional

Comunista Karl Radek. Encargado por el Komitern de

organizar y de coordinar la revolución bolchevique en

Alemania, Radek llegó a comprender (10) todo el provecho

que podía sacar del fenómeno nacional-bolchevique y jamás

dejó de favorecerlo. Cuando en 1925 los ejércitos francés y

belga ocuparon la cuenca del Rhur, como respuesta a la

falta de pago de las reparaciones de guerra por parte de

una Alemania desangrada, se organizó un importante

movimiento de resistencia por parte de los Cuerpos Francos

nacional-revolucionarios.

El jefe de uno de éstos, Leo Schlageter fue capturado

y ajusticiado por el ejército francés, Schlageter se

convirtió en el primer héroe del nacional-socialismo (11).

Con ocasión de su muerte Karl Radek le rindió homenaje en

un sorprendente discurso, ante los representantes de la

Internacional Comunista reunidos en Moscú, Karl Radek

anunció : "La mayoría del pueblo alemán se compone de

hombres que trabajan y que se consagran a la lucha contra

la burguesía alemana. Si los ambientes patrióticos de

Alemania no se deciden a hacer suya la causa de esta

mayoría de la nación y a constituir así un frente contra el

capital de la Entente y el capital alemán, entonces el

camino abierto por Schlageter será el camino de la nada".

En este mismo discurso pronunciado en Mosú el 20 de

junio de 1923, Radek habla también de Schlageter como el

"viajero de la nada" en relación al título de una novela de

la época (12).

El discurso de Radek tendrá una enorme repercusión en

Alemania. Constituiría el orígen de numerosos contubernios

y debates entre intelectuales alemanes de extrema derecha y

dirigentes comunistas con Radek a la cabeza.

Una situación que no puede por menos que hacernos

pensar en el actual debate en curso que se está llevando a

cabo particularmente en Francia y que en el verano de 1993

lagran prensa denuncia con el nombre de "nacional-

comunismo".

Warner Lerner, biógrafo de Karl Radek, evoca de modo

impresionante la acción de este último: "En 1923 Karl Radek

intenta utilizar el recién creado partido nazi para

destruir la República de Weimar y favorecer la revolución

comunista. Radek suministró a los nazis su primer héroe,

Schlageter, fusilado por los franceses en el Rhur, y hace

en su memoria el célebre discurso, aprobado por Stalin y

Zinoviev. Radek expresaba la convicción, compartida por los

jefes del Komitern que la aplastante mayoría de las masas

nacionalistas no pertenecen al campo de los nacionalistas,

sino al de los obreros, que centenares de Schlageter se

unirían al campo de la Revolución. Por su parte Hitler

confiaba a sus camaradas la convicción de que un comunista

podía siempre convertirse en un buen nazi, pero que un

socialdemócrata no lo sería jamás" (13).

EL RESURGIR DEL NACIONAL-COMUNISMO EN LOS AÑOS 60:

JOVEN EUROPA" Y JEAN THIRIART.

Para ver aparecer una nueva corriente de tendencia

nacional-comunista debemos mirar a los años 60, con la

organización transnacional europea Joven Europa y el

trabajo de Jean Thiriart. El actual clima intelectual se

caracteriza por un manso conformismo. Una de las

manifestaciones más estúpidad de ésto es la marcada

voluntad de darle a cada corriente política una etiqueta

que la sitúe en uno de los compartimentos convencionales

que val de la extrema derecha a la extrema izquierda. Y

cuando un movimiento revolucionario se sitúa fuera de este

sistema de clasificación "rien ne va plus". Llegan las

pseudo-explicaciones acerca de la "onvergencia de los

extremos" y otras fantasías provenientes de lo no-político

o simplemente de la deshonestidad intelectual.

La organización Joven Europa no escapó a este fenómeno

y ha sido catalogada durante más de 30 años como de extrema

derecha, o sea fascista, despreciando cualquier realidad

objetiva. Si por el contrario se estudia esta organización

europea a través de su historia real, sus publicaciones, la

realidad es otra: nos encontramos ante un movimiento

revolucionario original e inclasificable, que se sitúa

fuera del conformismo de "derecha" o de "izquierda"" y que

recoge para sus posiciones tanto político-sociales como de

política exterior la síntesis nacional-comunista o

nacional-bolchevique de los años 20 y 30 (14).

"Organización para la formación de un cuadro

político", partido revolucionario de vanguardia, Joven

Europa, recuerda al partido bolchevique posterior a 1903,

por sus métodos y su proyecto político: "Una revolución

exige la conjunción de diversos factores: tener una

ideología global ( y no solamente un pequeño programa

electoral) ser un grupo determinado, organizado, homogéneo,

disciplinado, es decir un partido de lucha; finalmente

encontrar una coyuntura de crisis,... La ideología la

tenemos, el grupo estructurado lo preparamos, la coyuntura

la esperamos" (15).

Ex-militante stalinista al inicio de su carrera

política anterior a la guerra (16). Jean Thiriart, fundador

y principal teórico de Joven Europa, estructuróo su

movimiento siguiendo los principion de la más estricta

ortodoxia organizativa leninista y su jerarquización deriva

directamente del "centralismo democrático". Además en

diversas ocasiones Thiriart reconocerá abiertamente la

influencia que en este terreno ejerció sobre él Lenin (17).

A partir de 1960 la doctrina del movimiento, el

"Comunitarismo Nacional-Europeo", cuyo carácter social se

afirma desde el inicio , deriva hacia posiciones nacional-

comunistas. Si en los primeros años del movimiento,

Thiriart debe contar con un ala "derechista"

(fundamentalmente franco-belga) que alimenta un virulento

anticomunismo, desde 1960 afirma las posiciones ideológicas

que están en línea directa con las que defenderá a partir

de los años 80 con el nombre genérico de "Escuela

Eurosoviética": creación de una Gran Europa de Dublín a

Vladivostok, Nacional-Comunismo y colaboración entre la

U.R.S.S. y Europa Occidental. En 1962 Thiriart escribía: "A

mi parecer, existen muchas posibilidades de que en los

próximos veinticinco años se formen los siguientes bloques:

Las dos Américas (posteriormente volverá sobre la idea de

ver una América Latina liberada de los yankees), el bloque

asiático China-India y el bloque Europa-África-U.R.S.S. Lo

que nos permite no escribir más "e Brest a Bucarest" sino

de "Brest a Vladivostok". La geopolítica diseña ya este

porvenir" (18).

Después de la definitiva eliminación del ala

derechista de la organización en 1964, Thiriart conducirá a

Joven Europa en una dirección donde dominan dos

orientaciones: por una parte un radical anti-americanismo,

por otro un progresivo acercamiento a posiciones nacional-

comunistas. Thiriart ve el comunitarismo como una

superación del comunismo y no como su adversario, ésta es

una típica postura nacional-bolchevique. En 1965 definía el

comunitarismo como "un socialismo nacional-europeo" y

añadía que "en medio siglo, el comunismo se convertirá,

queriéndolo o no , en comunitarismo" (19). Aquí la historia

ha tenido que darle la razón porque antes de la caída del

bloque soviético, las correcciones económicas que se

introducen en Hungría o en Rumanía llevaban la economía

comunista hacia el comunitarismo (20).

En 1984 Thiriart, especificará claramente que el

comunitarismo es un "comunismo europeo desmarxistizado"

(21).

Esta evoluciónn ideológica se traducirá en los hechos

en dos modos diferentes. De una parte una visión siempre

más prosoviética que llevará en 1981 a la creación de la

Escuela Doctrinal Euro-Soviética. De otra a un acercamiento

de la organización a los regímenes del este de Europa, de

forma particular a la Yugoslavia de Tito y a la Rumanía de

Ceaucescu. En un artículo titulado "Tablero de ajedrez

mundial y nacional-comunismo" (22). Thiriart afirma que "el

concepto revolucionario en los próximos años será la

creación de una Europa socialista de tipo revolucionario,

nuestra Europa comunitarista en cuya construcción los

cuadros y militantes de Europa del este debe jugar un papel

importantísimo".

En el verano de 1966, Thiriart viajará a Rumanía y

Yugoslavia, multiplicando sus contactos oficiales. En

agosto de 1966, la revista diplomática oficial del gobierno

yugoslavo "Medunarodna Politika" publicará en lengua serbo-

croata un largo artículo de Thiriart con el título "Europa

doBresta do Bucaresa (23). Es l visible del interés, al más

alto nivel, de las tesis europeas nacional-comunistas de

Joven Europa. El más espectacular de todos estos contactos

a alto nivel será el encuentro entre Chou En Lai y Jean

Thiriart, organizado por los servicios de Ceauscescu con

ocasión de la visita del Primer Ministro chino a Bucarest

en verano de 1966 (24).

A pesar de estos éxitos tácticos, la organización se

romperá en 1969, con la retirada de Thiriart de la política

militante por más de 10 años.

Las razones de este fracaso serán fundamentalmente la

ausencia de un terreno político revolucionario en estos

años de los "Dorados Sesenta" así como el agotamiento

humano, material y financiero de los cuadros dirigentes de

la organización.

Son, por otra parte, en gran medida las alianzad de la

organización y sus posibilidades de éxito práctico lo que

ha llevado a Thiriart a consagrar una parte importante de

su pensamiento doctrinal al papel que podrían jugar los

regímenes comunistas del este de Europa y la U.R.S.S. misma

en elproceso de unificación europeo. Una postura que

recuerda a la de los nacional-bolcheviques de los años 20

que esperaban de la Unión Soviética un decisivo papel

revolucionario en Alemania, así como un impulso para la

revancha contra los países de la Entente.

JEAN THIRIART Y EL NACIONAL-BOLCHEVISMO.

Insiscutiblemente, Jean Thiriart aparece como un

continuador de las diversas corrientes nacional-

bolcheviques y nacional-comunistas alemanas de los años 20

y 30. Ciertamente, existen diferencias que son en gran

medida debidas a la evolución del contexto político e

internacional de antes de la II Guerra Mundial y el

posterior a los años 60.

La diferencia que puede aparecer como fundamental es

la del elemento nacional. Thiriart rechaza por completo el

pequeño nacionalismo alemán y defiende la idea de un

nacionalismo paneuropeo y comunitario. Añadir que el

pensamiento de Thiriart deriva directamente de la teoría de

los "grandes espacios" que ven en la construcción de

grandes bloques económicos una respuesta al desafío de los

tiempos presentes. Thiriart es igualmente un partidario de

los bloques económicos autárquicos y autocentrados, cuyo

profeta fue el alemán Friedrich List. Hay que poenr en

relación esta posición con la de una parte de la corriente

nacional-bolchevique, y en particular con Niekisch, que

proponía la constitución de un "bloque germano-eslavo de

Vladivostok a Flessing". Thiriart propone la creación de

una "Gran Europa de Reykjavik a Vladivostok". La diferencia

de posiciones deriva principalmente del carácter anti-

latino y anti-romano, pues en éstos ve Niekisch la potencia

de la Entente y por lo tanto culpables de la decadencia y

ruina que sufrían Alemania y la Uión Soviética.

En un estudio publicado en 1982 y titulado "L'Unione

Sovietica nel pensiero di Jean Thiriart", José Cuadrado

Costa respondía también positivamente al hecho de adscribir

a Thiriart a la corriente nacional-bolchevique de los años

20 y 30. Cuadrado añadía: "Thiriart, guiado por su

pragmatismo y su voluntad revolucionaria ha definido en los

últimos números de "La Nación Europea" las líneas

esenciales de lo que denominaríamos como nacional-

bolchevismo de dimensión europea" (25).

Es este pensamiento el que estará en el origen del

nacimiento de una nueva corriente política y doctrinal

nacional-bolchevique al inicio de los 80.

EL ASÍ LLAMADO "NAZI-MAOÍSMO": LA REALIDAD MÁS ALLÁ DE

LA NJURIA.

No se puede hablar de la síntesis nacional-comunista

sin recordar aquello que los grandes periódicos han llamado

de manera impropia e injusta el "nazi-maoísmo".

El 27 de abril de 1978, el órgano "bien pensante"

"L'Unitá", periódico del Partido Comunista Italiano,

publicaba en primera página con el título "El lenguaje de

Freda y de las Brigadas Rojas" un extracto del opúsculo

escrito por el teórico de la "Desintegración del Sistema",

Franco Freda, en 1968 (26).

"L'Unitá" reencontraba en este texto expresiones que

pareciían sacadas de uno de los numerosos comunicados de

las Brigadas Rojas" y revelaba "pasajes verdaderamente

impresionantes por la identidad de lenguaje del jefe de un

grupo subversivo de ls época con el de los jefes

subversivos de hoy" (27).

Un bonito ejemplo de lo que la prensa dió en llamar

"nazi-maoísmo". Hagamos saber que este término de nazi-

maoísmo, deriva más del insulto que de la ciencia política,

se debe únicamente a los periodistas. En ningún momento,

las corrientes políticas incluídas en este vocablo lo han

reivindicado como propio. Veamos pues a que se refiere

realmente.

La, así llamada, corriente nazi-maoísta se encarna

principalmente a través de las diversas fracciones de

"Lutte du Peuple" que derivan directamente de los restos de

Joven Europa de la que recogen parte de la doctrina. "Jean

Thiriart... no es propiamente el maestro, pero es aún un

referente muy serio para todo lo que concierne a Europa"

(28).

Lutte du Peuple nació con su fracción italiana Lotta

di Popolo. Esta organización salió de la fusión de resto de

Giovane Europa, representante de Thiriart en Italia, con

diversos grupos estudiantiles. Rápidamente se crearon

organizaciones hermanas en España, Alemania y Francia.

La fracción francesa, la más importante después de la

italiana, la "Organisation Lutte du Peuple" (O.L.P.) se

funda en 1971 con algunos nacionalists de izquierda

provinientes de "Ordre Noveau" y de socialistas europeos de

"Pour une Jeune Europe" (no confundir con la Jeune Europe

de Thiriart con la que no tenían ningún vínculo). Su lider

era entonces Yves Battaille. "En Italia toman contacto con

diversos grupos extraparlamentarios, pero más en particular

con los elementos más avanzados del nacionalismo europeo,

ésto últimos... crean la organización "Lotte di Popolo". De

regreso a Francia, los nuevos militantes europeos han

puesto las bases de un nuevo movimiento: no es más que la

réplica de "Lotta di Popolo". La fracción francesa de la

O.L.P. había nacido" (29).

La fracción alemana es la "N.R.A.O", la National

Revolutionare Aufbau Organisation.

La ideología de las diversas facciones de la O.L.P.

presentan una mezcla de las tesis de Thiriart con un

maoísmo a la europea. Si la reivindicación de una Europa

unida y comunitaria viene directamente de Joven Europa, la

O.L.P. presenta una importante variación ideológica: el

maoísmo que para Thiriart era un simple aliado táctico, se

convierte en un modelo político a seguir, en un ejemplo.

Como insiste Yannick Sauveur, autor de uno de los

raros y serios estudios socio-políticos sobre la O.L.P.:

"Si, en definitiva, se admite la realidad de una corriente

nazi-maoísta, debemos decir que no es simplemente la

transposición del nacional-bolchevismo, no siendo el nazi-

maoísmo el nacional-bolchevismo de los años 70.

Ha cambiado la dimensión nacional. No es ya Alemania

sino Europa. Del mismo modo tampoco el bolchevismo es el

mismo que el de los años 30. Ahora es Mao, cuyo aporte

ideológico, práctico... es indiscutiblemente considerable.

Finalmente, la Europa comunitaria y unitaria que quiere

realizar la O.L.P. un es ni más ni menos que la

transpolación de la obra de Mao adaptada al cuadro europeo

y al a mentalidad del pueblo europeo" (30).

Las diversas facciones de la O.L.P., desaparecen sin

dejar herederos a mitad de los años 70 sin resucitar jamás

ni desembocar en alternativa política, la francesa por

debilidad, la italiana bajo los golpes de un poder ultra-

represivo.

LA ACTUAL SÍNTESIS NACIONAL-COMUNISTA.

Después de la desaparición de Joven Europa en 1969 y

de las sucesivas desapariciones de sus epígonos franceses e

italianos, se necesitará mirar a los años 80 para ver

resucitar las ideas de Thiriart y una nueva corriente

política que se puede calificar como nacional-comunista o

nacional-bolchevique.

En junio de 1984 se funda en Charleroi el Partido

Comunitario Nacional Europeo, el P.C.N. Desde su fundación

este partido rechaza categóricamente las calificaciones de

"derecha" e "izquierda" y ofrece una síntesis que se puede

llamar nacional-comunista (31).

Resaltan en este nuevo partido, tanto la personalidad

de sus fundadores como la firme voluntad de fusión entre

europeísmo y socialismo.

El nuevo partido, desde su fundación, asume la

totalidad de las posiciones doctrinales de Joven Europa

posteriores a 1965 (época a la que se refiere el P.C.N.,

con su nuevo nombre, y con el de su revista "La Nación

Europea") y defiende las tesis comunitaristas en materia de

Europa unitaria y comunitaria.

El partido concurre a las elecciones legislativas

belgas de 1985 y no es por casualidad que la única

entrevista publicada del presidente del partido aparecida

en los periódicos con ocasión de estas elecciones fue en el

diario socialista de Charleroi "Le Peuple", entrevista

favorable, con el título "L'Europe jusqu a Vladivostok"

(32).

A partir del 1988, el P.C.N. continúa desarrollando su

proyecto unitario anti-sistema acercándose a la asociación

Europe-Ecologie.

En las elecciones legislativas belgas de noviembre de

1991, el partido continuará su camino y volverá a presentar

bajo sus siglas un cartel electoral abierto tanto a

formaciones de extrema derecha como la "Liga Le Pen" o los

restos del "P.F.N." de Bruselas como a nacionalistas de

izquierda de la "Alliance Republicaine Nationaliste

Wallone" o la "Association Europe-Ecologie" (33).

Los periodistas honestos que se han ocupado de esta

original formación no han dejado de subrrayar la extrañeza

de ésta a las tradicionales clarificaciones políticas.

Después de que C. Boursellier en su libro "Les ennemis

du systeme" consagrase un largo espacio a la corriente

nacional-comunista (34), Manuel Abramovicz describirá las

posiciones anti-sistema del partido en un artículo del

mensuar "République" (35).

También los adversarios del "P.C.N." reconocen su

carácter atípico. Así el "Antisemitism World Report" de

1993, publicado por el "Instituto de Asuntos Hebreos"

escribe "el P.C.N. no es una organización de extrema

derecha..." (36).

Igualmente característico de las posiciones nacional-

bolcheviques es la marcada orientación al este del nuevo

partido. La revista que servirá como principarl medio de

expresión del "P.C.N." "Conscience Européenne" en 1983

incluirá un suplemento biligngüe francés y ruso, titulado

"Rusia también es Europa". Desde su fundación el partido

defenderá la idea de una fusión entre las dos europas, la

occidental y la formada entonces por el bloque soviético.

El partido defenderá la teoría según la cual las fronteras

orientales interiores de la U.R.S.S. son también las de

Europa.

Del trabajo doctrinario desarrollado por Jean Thiriart

y por el P.C.N., desde 1983, tomaron forma las principales

corrientes actuales nacional-comunistas o nacional-

bolcheviques. Así en Rusia la revista "Elementy" o el

Frente Nacional-Bolchevique hacen referencia a las ideas de

Thiriart" (37). En Francia el movimiento Nouvelle

Résistance, nacido de una escisión nacional-revolucionaria

decidida a romper con la extrema derecha del movimiento

Troisiéme Voie, hará importantes referencias a Thiriart y

al trabajo del P.C.N. (38). Estos defienden más que nunca

las posiciones anti-sistema y la voluntad de una síntesis

nacional-comunista que fueron sus metas desde el momento de

su fundación, de forma particular a través de la voluntad

de crear un "Frente Unido Negro/Verde/Rojo" que agrupe a

nacional-revolucionarios, nacional-comunistas y ecologistas

en un movimiento unitario anti-sistema (39).En Italia es la

revista "Orion" la que asume explícitamente el nacional-

comunismo. Representantes oficiales en Italia de las

fuerzas de la oposición rusa, Partido Comunista incluido,

mantienen contactos regulares de intercambio y de

colaboración con grupos de la izquierza revolucionaria y

del Partido de la Refundación Comunista, alguno de cuyos

exponentes colaboran reguralmente en Orion. En España, esta

corriente está representada por la asociación "Alternativa

Europea" que publica la revista "Tribuna de Europa".

EL EMERGER DEL NACIONAL-BOLCHEVISMO EN RUSIA.

El actual debate en los grandes periódicos sobre el

nacional-bolchevismo, ha nacido en gran parte del emerger

de una corriente nacional-bolchevique en Rusia. No es

casualidad que está hoy en un primer plano, por una parte,

debido a la profunda crisis por la que atraviesa

actualmente Rusia después del estallido de la Unión

Soviética, y por las maniobras del Imperialismo apoyados

por Gorbachov y Yeltsin que han conducido al pueblo ruso a

apoyar soluciones radicales que aún no son posibles en

Europa Occidental y por otra parte porque el terreno

político está propicio a una unión de la oposición al

sistema, ya sea nacional-revolucionaria o nacional-

comunista, frete a un adversario común y frente a las

graves amenazas que se ciernen sobre el futuro de Rusia.

Era normal que las fuerzas que personificaban el

orden, el progreso y el futuro reaccionaran juntas contra

el cosmopolitismo y la dominación imperialista. De esta

forma los grandes periódicos han podido hacer llamativos

titulares sobre la alianza entre los "pardos" y los "rojos"

y artículos tendenciosos destinados a tergiversar la

realidad.

La realidad política rusa es un notable ejemplo de dos

aspectos de lo que actualmente se ha dado en llamar la

"tentación nacional-bolchevique". En primer lugar una

colaboración entre nacional-revolucionarios, extrema

derecha y fuerzas del viejo aparato comunista, éste es el

único aspecto que actualmente subrrayan los periodistas del

Sistema. Esta colaboración encontró su expresión política

en la creación del Frente de Salvación Nacional.

El segundo rasgo de la realidad nacional-bolchevique,

verdadera esencia de esta corriente política encontró

también su consecución pública en mayo de 1993 con la

construcción del Frente Nacional-Bolchevique.

El manifiesto fundacional de este movimiento recoge

las profundas preocupaciones de la corriente nacional-

bolchevique en Europa. También hay que remarcar el hecho de

que se subrraya el papel de precursor de joven Europa en la

difusión de las ideas nacional-comunistas en la Europa de

hoy: "La lucha política en Rusia ha llegado a un punto

crítico. La fase de resistencia está agotada, así pues la

oposición tradicional (puramente emotiva y de protesta) ha

quedado caduca. El periodo de resistencia ha terminado, se

inicia el periodo de salvación nacional. La nueva etapa

exige nuevos métodos, nuevas formas y nuevos instrumentos

de lucha. Es por esto que consideramos necesario y urgente

la creación de una estructura política e ideológica radical

de tipo nuevo que responda a las exigencias de la Historia.

Esto será el nacional-bolchevismo" (40).

Este manifiesto precisa las preocupaciones del nuevo

movimiento, que son las mismas que las de la corriente

nacional-bolchevique en Europa: "¿Qué es el nacional-

bolchevismo? Es la confluencia de las formas más radicales

de la lucha social y de la

lucha nacional, eso el es el nacional-bolchevismo. Hasta

ahora las dos ideologías, nacional y social se han podido

entender mediante compromisos y uniones temporales y

pragmáticas: en el nacional-bolchevismo se unirán en una

entidad inseparable. Tentativas de unión de las dos

corrientes ya se han dado en el pasado, desde los jacobinos

pasando por Ustrialov, Niekisch, hasta la Joven Europa de

Thiriart. Nosotros tenemos la determinación de realizar

esta convergencia súmamente importante. La revolución

social es sinónimo de revolución nacional y la revolución

nacional es siónimo de revolución social" (41).

Con este manifiesto se cierra el círculo. Del

precursor Niekisch a Thiriart, el Frente Nacional-

Bolchevique, constituído por el Partino Nacional-Radical,

el Frente de Acción Nacional-Revolucionario, el Movimiento

de la Nueva Derecha, el Movimiento de Apoyo a Cuba y la

Unión de la Juventud Comunista, realiza en Rusia las

esperanzas nutridas en los años 20 por algunos pensadores e

ideólogos de vanguardia.

NACIONAL-BOLCHEVISMO Y FASCISMO.

Es preciso recordar las relaciones existentes entre el

nacional-bolchevismo y el fascismo, nacidos ambos en la

misma época histórica. Decididamente rechazamos la

historiografía marxista que, por razones esencialmente de

táctica al inicio de los 20 y posteriormente por motivos de

propaganda hace del fascismo una ideología burguesa y

reaccionaria.

Es seguro que el fascismo, así como el nacionalismo-

revolucionario, el nacional-bolchevismo o el marxismo-

leninismo, pertenece a la escuela socialista y en

particular nació como el leninismo, de la corriente

blanquista del siglo XIX.

El fascismo de hecho, nació en la izquierda con

Mussolini, y bajo la influencia de Georges Sorel. Es, de

hecho, el resultado de una revisión del marxismo y del

socialismo, donde el papel jugado por la clase trabajadora

en la lucha de clases queda reemplazado por la nación.

Será, por otra parte, el típico camino que llevó del

socialismo al fascismo en los años 30 el que tomaron Marcel

Deat o H. de Man.

No hay que caer en los análisis sumarios sobre el

fascismo, que tienden a relegarlo como un movimiento de

extrema derecha. En particular, no hay que dejarse engañar

por la recuperación de la simbología fascista realizada por

ciertos movimientos reaccionarios de extrema derecha. El

ejemplo de la España franquista es revelador. Antes de la

Guerra Civil de 1936-39, la Falange Española de José

Antonio Primo de Rivera es calificada por la derecha

española como "bolchevismo de derechas". Una vez terminada

la guerra civil, la derecha reaccionaria franquista se

apropió de la Falange, dejando morir a José Antonio bajo

las balas de un pelotón de ejecución republicano.

Vaciada de su contenido revolucionario y social, los

restos de Falange, reducidos a un mero decore externo, no

sirvieron más que de excusa a un régimen reaccionario que

se apoyaba principalmente en la Iglesia y el Ejército.

Por otro lado el fascismo difiere fundamentalmente del

nacional-bolchevismo. Si los dos son una alianza de una

ideología social y otra nacional, su diferencia fundamental

estriba en su relación con el marxismo. Para el movimiento

fascista, el marxismo es un rival en el camino que lleva a

la revolución. Por lo tanto es necesario neutralizarlo y

abatirlo de ahí la importancia dada al anti-comunismo en la

ideología fascista. Para el nacional-bolchevismo, al

contrario, el marxismo o el comunismo no son rivales, son

como mínimo aliados y como máximo tendencias que es

necesario integrar en un movimiento unitario. Este es el

sentido profundo de la fusión nacional-comunista que quiere

realizar el nacional-bolchevismo. Este es el recorrido

político y doctrinal de los nacional-bolcheviques y

nacional-comunistas, tanto en los años 20 y 30 como hoy.

NACIONAL-BOLCHEVISMO Y NACIONAL-SOCIALISMO: DOS

OPOSICIONES IRREDUCTIBLES.

Es necesario recordar la relación entre el nacional-

bolchevismo y el nacional-socialismo, ya que ambos nacieron

en la Alemania de Weimar, a inicio de los años 20.

Lo que hemos dicho de las relaciones entre fascismo y

nacional-bolchevismo, vale también para este caso.

Hay que referirse también a la distinción clásica

hecha por el historiador italiano Renzo de Felice (42) que

sitúa claramente a la izquierda los orígenes del fascismo

italiano y a la derecha los del nacional-socialismo alemán.

Estos dos movimientos habrían iniciado, desde un extremo

diferente el mismo camino, para llegar a una solución

similar: la realización de una ideología de tipo socialista

y nacional.

La marca de la extrema derecha sobre el nacional-

socialismo es innegable, cuando se examina su contenido

racista. Esta claro que los fundamentos del pensamiento de

la extrema derecha pangermanista y racista del siglo XIX

están presentes desde el principio en el seno del nacional-

socialismo. Son éstos los que haceb diverger profundamente

al nacional-bolchevismo y al nacional-socialismo. Esta

práctica racista, que consiste en particular en rechazar al

mundo eslavo y ver en el este de Europa un territorio de

expansión vital para el germanismo, llevaron obviamente al

nacional-socialismo y al nacional-bolchevismo a posturas

totalmente opuestas.

Después del advenimiento del III Reich, los nacional-

bolcheviques se colocaron claramente en la oposición al

nacional-socialismo. La mayor parte de ellos fueron

perseguidos y encarcelador. Wolffheim morirá en un campo de

concentración, mientras que Niekisch saldrá en penosas

condiciones en 1945. Bajo el III Reich los nacional-

bolcheviques estaban en una oposición declarada al régimen.

Serán éstos, en particular los que apoyaron la red de

espionaje filo-soviética, impropiamente llamada "Orquesta

Roja", apelativo totalmente impropio referido a quien no

fue comunista sino nacional-bolcheique.

Algunos nacional-bolcheviques se hicieron un espacio

en el III Reich y continuaron defendiendo, en la medida de

sus posibilidades la teoría de una apertura al este. Serán

en particular el caso del Frente Bund, dirigido en Hamburgo

por el doctor Hessemaier, del que ya hemos hablado.

Será sobre todo el caso de Joseph Goebbels, ex-

militante nacional-bolchevique, quien mirará al movimiento

socialista pensando en realizar la pendiente revolución

social. En el III Reich, el doctor Goebbels mantendrá

marcadas simpatías hacia la U.R.S.S., y al final de la

guerra, cuando la mayor parte de los dirigentes alemanes

intentaron una paz separada con los anglosajones para

seguir la guerra en el este, Goebbels intentará hacer

tentativas en el sentido opuesto. A propósito no se puede

dejar de citar sorprendentes palabras, extraídas de su

diario de 1925: "Ningún zar ha comprendido nunca al pueblo

ruso como lo ha hecho Lenin. Ha dado al ciudadano ruso

aquello que éste ha visto siempre en el bolchevismo: la

libertad y la propiedad" (43). Para después añadir: "El

ligámen con occidente significa renuncia para siempre.

Nosotros nos ponemos por lo tanto al lado de Rusia en la

lucha por la libertad" (44).

MARXISMO-LENINISMO Y NACIONAL-BOLCHEVISMO.

Es necesario recordar las relaciones entre el

marxismo-leninismo, en cuanto ideología política, y el

nacional-bolchevismo.

Si dirigentes comunistas, como Karl Radek, mostraron

su interés por el nacional-bolchevismo, la escuela oficial

marxista-leninista rechazó esta tendencia. Desde el 1919,

los espartaquistas, corriente oficial representada en la

Internacional, habían comenzado a expulsar de sus cargos a

los nacional-bolcheviques. Éste fue el origen de la

escisión en el K.A.P.D., ya recordada a propósito del grupo

hamburgués de Laufenberg y Wolffheim. Después de 1920,

éstos fueron excluidos del propio partido, el K.A.P.D. El

nacional-bolchevismo se debió desde entonces y hasta el

inicio de los años 30, convertirse en Alemania en una

tendencia proviniente únicamente del campo nacionalista.

La escuela marxista-leninista estaba (y estará

siempre) extremadamente a disgusto con el nacional-

bolchevismo. En efecto, le parecía una carencia en su

propia doctrina.

El Komitern, la Internacional Comunista entonces

dirigido por Lenin, a propósito de la revolución mundial

desarrolló en efecto dos tácticas diferentes. Para los

países desarrollados se trataba de lanzar una revolución de

tipo soviético a partir de las fuerzas proletarias. Para

los países colonizados o semi-colonizados, que hoy

llamaríamos en vías de desarrollo, la Internacional y el

propio Lenin desarrollaron por el contrario una estrategia

de tipo nacional-revolucionario o nacional-comunista. Se

trataba de buscar la unidad entre revolucionarios

nacionalistas y comumistas. Mao debía dar a esta teoría su

pleno desarrollo y darle una inesperada posteridad

histórica.

Nación desarrollada y capitalista, la Alemania de los

años 20 no podía, evidentemente entrar en esta categoría

leninista.

La posición de los primeros nacional-bolcheviques en

el enfrentamiento con el comunismo es también multiple. El

nacional-comunismo hamburgués, por ejemplo, representa una

autémtoca fusión entre los valores naionalistas y una

ideología leninista. Los nacional-bolcheviques llegados de

otros ambientes, como por ejemplo Niekisch, habrían por el

contrario desarrollado tendencias políticas que tendrían a

la unidad de revolucionarios nacionalistas y comunistas en

un camino unitario contra la República de Weimar, y en

política exterior auspiciaban una unión entre Alemania y la

U.R.S.S. contra las potencias de la Entente con una

voluntad de revancha y de renacimiento de la patria

alemana.

Habría que hablar de la corriente del profesor

Friedrich Lenz, con su revista "Der Vorkampfer" para ver

reaparecer una auténticamente nacional-comunista. El

profesor Lenz entre 1930 y 1933, en efecto desarrolló una

síntesis original que fundirá la ideología marxista y

nacionalista. A partir de conceptos marxistas desarrolló en

particular una interesante teoría económica, que partía

tanto de las teorías de Marx y las de Friedrich List, el

gran teórico alemán del "nacionalismo económico".

En particular Lenz escribió "Tenemos por objetivo,

como dice Hegel, ceñir nuestra época mediante el

pensamiento, para adquirir conocimiento de las bases

sistemáticas, es decir a partid de la teoría, tener la

capacidad de ordenar políticamente las contradicciones

sociales. En esta síntesis, Hegel será complementado con

Lenin y List con Marx. Ningún análisis de las

transformaciones internacionales de estructurra puede

escaparse a tales guías" (45).

Este es, después de los trabajos del grupo hamburgués,

un típico ejemplo de fusión entre el marxismo y el

nacionalismo-revolucionario. A propósito de las teorías de

MArx, Lenz afirmó en particular que "su análisis científico

de la realidad económica es un arma indispensable también

para el nacionalismo" (46).

Se distinguen por lo tanto dos tendencias divergentes

a propósito del marximo-leninismo en el seno de la que

comunmente se llama la corriente nacional-bolchevique.

De una parte una tendencia a no ver en él más que un

aliado táctico. Este fue el sentido del debate entre

intelectuales de extrema derecha y comunistas tanto en los

años 20 como hoy. Estos intelectuales de extrema derecha

permanecieron, no obstante fundamentalmente opuestos al

marxismo.

La segunda tendencia, que se dió en el grupo

hamburgués de Wolffheim y Laufenberg así como el del

profesor Lenz, es la que intenta una fusión doctrinal

utilizando los conceptos comunes tanto a la ideología

nacionalista como al marxismo-leninismo.

Los trabajos doctrinales de Jean Thiriart desde

comienzos de los años 80 y los desarrollados desde el mismo

período por el P.C.N. asumen esta última tendencia. A este

propósito, esta partido debió presentar al Comunitarismo

como una "ideología de síntesis que quiere fundir

ideologías marxista-leninistas y nacional-revolucionarias.

En una síntesis doctrinal ofensiva: el socialismo del siglo

XXI" (47).

REVOLUCIÓN CONSERVADORA Y NACIONAL-BOLCHEVISMO.

Las relaciones entre la Revolución Conservadora y el

nacional-bolchevismo deben ser aclaradas.

El término Revolución Conservadora designa en efecto a

una corriente política presente en la Alemania de Weimar y

se le llamó así debido al estudio que le consagró Armin

Mohler en 1950 (48). La expresión fue usada anteriormente

por Arthur Moeller Van Den Bruck, uno de los teóricos de la

época.

El profesor Louis Dupeux, en su tesis sobre el

nacional-bolchevismo dedica gran parte al análisis de las

relaciones entre esta corriente y la Revolución

Conservadora a la que calificó como sustento ideológico del

nacional-bolchevismo" (49). Es esto la principal crítica

que se le puede hacer a su obra. Para el proferos Dupeux el

nacional-bolchevismo es una tendencia radical de la

Revolución Conservadora. Esta relación la establece a

partir de cierto número de converguencias en símbolos y de

vocabulario común que se dan en ambas tendencias. Sin

embargo esta asimilación es totalmente inadecuado.

En efecto la Revolución Conservadora, en cuyo primer

plano encontraremos el pensamiento de Moeller Van Der Bruck

(50) o de Spengler (51) se basa principalmente en un

rechazo fundamental del bolchevismo y en una visión

romántica e idealizada de una pasada edad de oro. Y estas,

además de las características de los movimientos

conservadores en Europa y en particular en Francia.

En oposición a ésta, el nacional-bolchevismo es no

sólo una ideología revolucionaria, que busca la alianza o

la fusión doctrinal con el bolchevismo, sino que además las

tesis nacional-bolcheviques son de una sorprendente

actualidad (nunca miran al pasado) ya sean las tesis a

favor de la economía autárquica de los grandes espacios de

la economía de potencia, de la definición del Estado o de

la glorificación de la técnica.

Así pues la cuestión de la convergencia de vocabulario

o las relaciones entre individuos no nos deben engañar por

poner un ejemplo, no porque los social-demócratas y los

bolcheviques se refieren ambos al marximo son de una misma

escuela política.

Basta, por otra parte, ver las actuales posiciones de

los herederos del nacional-bolchevismo y de los de la

Revolución Conservadora. Hoy, los principales corrientes

nacional-comunistas en Europa se definen como enemigos

declarados de la extrema derecha conservadora, y lo hacen

expresamente partiendo de las mismas posiciones de sus

antecesores de los años 20 y 30 (52).

NACIONALISMO-REVOLUCIONARIO Y NACIONAL-BOLCHEVISMO:

DOS CORRIENTES DE UNA MISMA FAMILIA.

Es asímismo indispensable precisar las relaciones

entre el nacionalismo revolucionario y el nacional-

bolchevismo. El nacionalismo revolucionario, fue una

importante corriente política presente en la mayor parte de

los países europeos en los años 20. En la Alemania de

Weimar, y en particular con los hermanos Jünger y su "neo-

nacionalismo" representó una corriente intelectual y

política que tuvo una importante reonancia.

El nacional-bolchevismo se debe situar a la vez dentro

y fuera de esta corriente, de la que representa la

expresión más revolucionaria. Por otra parte es el

nacional-comunista Laufenberg quien usa por primera vez la

expresión de "Nacionalismo Revolucionario": "Dentro del

Partido Nacional Alemán comienza la reparación de los

ambientes más activamente idealistas de la intelectualidad

que siempre habían sido los grandes defensores de la idea

nacial y entre los cuales, su vanguargia reconoce hoy que

en las actuales condiciones generales de los objetivos

nacionales, éstos no pueden realizarse más que con medios

revolucionarios. Así los laboratorios intelectuales son

atraídos hacia los movimientos comunistas... El movimiento

nacional-revolucionario y el movimiento social-

revolucionario se aproximan uno al otro: no tienen una

organización común, pero su encuentro político se realiza

en la práctica" (53).

En la época actual las dos corrientes políticas van

siembre estrechamente ligadas. Los actuales nacional-

comunistas se sitúan ellos mismos dentro del campo

nacional-revolucionario. Este es, por ejemplo, el camino

del movimiento Nouvelle Résistance en Francia, del Frente

Nacional-Bolchevique en Rusia, de Orion en Italia o de

Alternativa Europea en España que se presentan abiertamente

como una síntesis de las ideologías nacional-comunistas y

nacional-revolucionarias.

Conviene también precisar las relaciones entre estoas

dos corrientes. El nacional-comunismo es de hecho un

desarrollo radical y ultra-revolucionario del nacionalismo

revolucionario propio. El nacionalismo-revolucionario

mantiene en efecto ciertas aprensiones en su relación con

el marximo-leninismo, al que considera todo lo más como un

simple aliado.

El nacional-comunismo, realiza, una fusión ofensia

entre dos corrientes ideológicas, en una síntesis dinámica.

NACIONAL-BOLCHEVISMO Y "NAZISMO DE IZQUIERDA".

Es preciso analizar lo que se ha dado en llamar el

"nazismo de izquierda", cuyas figuras más destacadas fueron

los hermanos Otto y Gregor Strasser, representantes del ala

socialista y revolucionaria dle movimiento nacional-

socialista. Éstos se opusieron a Hitler desde el inicio del

movimiento. Gregor fue asesinado durante la purga del 30 de

julio de 1934 (la célebre "noche de los cuchillos largos")

mientras que su hermano Otto animará un movimiento

nacional-socialista de izquierdas de resistencia al régimen

hitleriano, el "Schwarze Front" (Frente Negro) (54).

Al inicio de los años 60, y esto es lo que más nos

interesa en este estudio, Otto Strasser, conquistado para

la causa unitaria europea (55), concederá dos entrevistas a

las publicaciones de Joven Europa, hacia las que

manifestará sus simpatías (56).

El nazismo de izquierda no fue sin embargo parte de la

corriente nacional-bolchevique. Como éste hace prueba de

una voluntad de apertura al este y se opone a todas las

"cruzadas" contra la U.R.S.S. (en esto se opone a las

teorías hitlerianas de la "Drang nach Osten") manifiesta

también una notable voluntad socialista. Pero sus

posiciones en la relación con el marxismo-leninismo le

alejan fundamentalmente del nacional-bolchevismo. En

efecto, para los nacional-socialistas strasserianos, se

trataba de sacar a las masas proletarias del marxismo, para

llevarlas al campo del nacional-socialismo. No se trata por

lo tanto de una voluntad de alianza con los comunistas o de

fusión con ellos.

El profesor Dupeux escribió en este sentido: "No es

correcto asimilar a Otto Strasser al nacional-bolchevismo

como muchos hicieron en su época y todavía hoy hacen muchos

autores" y añade: "Si la izquierda nacional-socialista se

refería sinceramente a la lucha de clases y buscaba la

cohesión de las masas proletarias su objetivo implícito era

el consolidamiento o más bien el advenimiento de las clases

meidas" (57).

La expulsión de los hermanos Strasser del partido

nacional-socialista (N.S.D.A.P.) no impedirá que ciertos

nacional-socialistas de izquierda se hicieran una posición

en el partido. Será en particular el Doctor Goebbels, ex-

secretario de Gregor Strasser, quien se convertirá en

Ministro de Propaganda y de Cultura Popular, sin renunciar

sin embargo a sus orientaciones socialistas y

revolucionarias.

NI IZQUIERDA NI DERECHA: EL NACIONAL-BOLCHEVISMO

CONTRA

EL SISTEMA.

A propósito del nacional-bolchevismo, el profesor

Dupeux escribió: el nacional-bolchevismo es ciertamente la

mas ambigua de las creaciones del vocabulario político de

la República de Weimar" (58).

Y las dudas asaltaron tanto al historiador como al

periodista cuando trata de caracterizar las posiciones

nacional-bolcheviques. "¿Se trata de la extrema derecha, de

la extrema izquierda o de la extrema izquierda de la

extrema derecha?".

En 1960, el primer libro importante consagrado a esta

realidad por Otto Ernst Schuddekop fue titulado "Liben

leute von rechts" que se puede traducir como "gente de

izquierdas de la derecha" (59). Un título que revela todo

la ambiguedad del fenómeno cuando se intenta explicar con

las categorías tradicionales del tablero político de los

regímenes occidentales de la época moderna. ¿Los nacional-

bolcheviques son los fascistas de extrema izquierda o los

bolcheviques de la extrema derecha?.

Lo absurdo de la pregunta y de los vocablos utilizados

muestra claramente que la clasificación política

derecha/izquierda es totalmente incapaz de reflejar la

realidad de ideologías revolucionarias y atípicas como lo

son las ideologías nacional-bolchevique o nacional-

comunista.

Y no se puede dejar de pensar en la célebre cita del

gran filósofo español Ortega y Gasset, citada

frecuentemente por los nacional-bolcheviques

contemporáneos: "Ser de izquierdas o ser de derechas son

dos formas que se ofrecen al hombre para ser imbécil, ambas

son dos formas de hemiplegía moral" (60).

El nacional-bolchevismo o la "convergencia de los

extremos, el pasar de uno al otro, la fusión entre los

representantes de ambos" son fenómenos explicables para

quien razone con las clasificaciones políticas clásicas del

régimen que van de la extrema derecha a la extrema

izquierda donde derecha o izquierda se presentan como

campos opuestos e irreductibles. Fascismo o Estalinismo,

bolchevismo o extrema derecha no pueden encontrarse jamás y

toda convergencia aparece, a los ojos de los especialistas

del "prêt a penser" conformista, como contranatura.

El escritor polaco Malynske opone la unidad de acción

entre los extremos al compromiso histórico y denuncia

claramente la coincidencia de interés que unen a la

burguesía y la burocracia de partidos y sindicatos de

régimen: "Contra este bloque de la insolencia democrática,

de la rapacidad financiera y de la dominación, debe surgir

el bloque de la extrema izquierda y de la extrema derecha"

(61). Pone igualmente el acento sobre una "cierta afinidad

profunda entre los que se llaman extrema derecha y extrema

izquierda, pues por extraño que parezca son precisamente

las dos partes del tablero social contemporáneo entre los

cuales si no se mira superficialmente, no existen en

realidad intereses irreductibles, ni antítesis de

aspiraciones. Al contrario, esta irreductibilidad y esta

antítesis existen necesariamente entre las dos partes en el

enfrentamiento de la burguesía" (62).

UN PRECURSOR: GEORGES SOREL.

No se puede recordar los diferentes corrientes

nacional-bolcheviques o nacional-comunistas, ya sean de los

años 30 o de la época actual, sin recordar la figura de

Georges Sorel, el gran teórico del socialismo y del

sindicalismo revolucionario (63).

Georges Sorel es una figura casi única en la

intelectualidad francesa de finales del siglo XIX y

principios del XX.

A partir de 1907, Georges Sorel, opositor al régimen

demoplutocrático burgués y al sistema liberal dominante en

Francia, será el alma de un acercamiento entre los que

desde la extrema derecha y la extrema izquierda rechazaban

al sistema, es decir, los nacionalistas, cuya figura

emblemática era Maurice Barrés, los monárquicos de Charles

Maurras, y los sindicalistas revolucionarios provinientes

de la corriente blanquista de izquierda (64).

A través de las revistas, la "Revue critique des idées

et des livres" (1907), "La cité francaise" (1910) y después

"L'Independence" (1911-1913). Georges Sorel será el

artesano de una importante agitación intelectual en la que

participarán tanto los teóricos del nacionalismo integral

monárquico maurrasiano como los nacional-revolucionarios

como Maurice Barres, los pre-fascistas como Georges Valois,

así como también numerosos sindicalistas y teóricos de la

extrema izquierda, en particular Edouard Berth y Daniel

Halevy.

La influencia y la repercusión de Sorel en Europa, es

frecuentemente reconocida sobre Lenin. Mussolini reconocerá

siempre su deuda con este gran teórico socialista. El

provenía de los cuadros del socialismo revolucionario de

inicios de siglo. Después de la guerra, la influencia de

Georges Sorel se dejará sentir también en el movimiento

fascista francés de Georges Valois.

Pero sobre todos sus teorías encontraron una

importante prolongación en las tendencias nacional-

revolucionarias y nacional-bolcheviques que aparecieron en

la Alemania de los años 20 y 30 (65).

Sorel fue el teórico de la "huelga general" en la que

veía el medio para derribar el régimen burgués. No se puede

dejar de aproximar sus concepciones a la de los nacional-

comunistas hamburgueses Wolffheim y Laufenberg, para los

que la acción parlamentaria debía desaparecer ante la

"huelga de masas" capaz de obligar al estado burgués a

retirarse progresivamente hasta que el proletariado

ejerciera definitivamente su dictadura.

Georges Sorel no llegó a ver los importantes efectos

de su influencia doctrinal, morirá en 1922 sin ver el

desarrollo de la U.R.S.S. ni la victoria de Mussolini en

Italia. El mismo dia de su muerte el Gobierno Bolchevique

del nuevo Estado Soviético y el Estado Fascista Italiano

intentaron ocuparse de su entierro. La imágen final de un

destino sorprendente que muestra como las nociones de

"derecha" e "izquierda" poco representan para un pensador

revolucionario.

En particular, Sorel fue con Georges Valois, el

animador del "Círculo Proudhon" y agrupaba a monárquicos,

nacionalistas y sindicalistas revolucionarios.

Un camino que no puede sino recordar al de la actual

oposición patriótica rusa que agrupa tanto a comunistas

como nacionalistas-revolucionarios y monárquicos rusos. A

este respecto es particularmente relevante el número 1 de

la revista "Elementy" animada, por Aleksander Duguin, que

muestra las tres banderas de la oposición patriótica unida

en la bandera roja comunista, la bandera tricolor (66) con

el águila bicéfala de los monárquicos y la bandera negra de

los nacional-revolucionarios (67).

DEL CONFORMISMO AL INSULTO: EL ACTUAL "DEBATE" EN LA

PRENSA.

En la introducción a este artículo hemos recordado el

fenómeno periodístico que en el verano de 1993 ha

propiciado el nacional-bolchevismo.

Un pseudo-debate se ha abierto en los grandes

periódicos franceses, desde "Liberation" (67) a "Le Monde"

(68), "Globe" (69) y "L'Evenement de Jeudi" (70) y que

luego a pasado a periódicos de otros países como Bélgica,

Italia y España (71).

Este debate surgió como un ajuste de cuentas interno

de Georges Marchais a la cabeza del partido. Ha tenido

también orígen en una campaña de prensa surgida meses antes

en Alemania a propósito de un gran escándalo político

surgido por el encuentro de uno de los vice-presidentes del

Partido de la Democracia Socialista, el P.D.S. (nuevo

nombre del Partido Comunista Alemán) con uno de los

responsables de Ofensiva Nacional, una formación

clasificada como de extrema derecha.

A propósito de ésto, los periodistas alemanes hablan

de nacional-bolchevismo y denuncian la "tentación" que en

este sentido existe en Alemania. en especial "Der Spiegel"

le consagró varios artículos.

Este debate alemán tuvo también eco hace algún tiempo

con ocasión de la publicación de un artículo titulado

"National-Bolchevisme, un spectre allemand" en el número 87

de la revista "Les dossiers de l'Historie" (72).

Contrariamente a los artículos ya recordados, este artículo

representa un estudio un poco más serio, habiendo

claramente atendido a la tesis del profesor Louis Dupeux,

aunque sin citarla nunca. Este artículo sin embargo carece

de profundidad histórica, pues solo ven en el nacional-

bolchevismo una tentativa alemana, ya sea la de los años

29-30 o la de hoy en día los autores del artículo ignoran

visiblemente la expansión del fenómeno nacional-bolchevique

en la Europa de los años 60 y en particular la actual

realidad de varios países de Europa.

El pseudo-debate en los grandes periódicos se ocupa

solamente con un fin polémico se ocupó solamente con un fin

polémico (visiblemente de uso interno en el Partido

Comunista Francés, donde permite un argumento contra las

facciones opuestas) de la convergencia entre ciertos

intelectuales de la nueva derecha, como Alain de Benoist y

los intelectuales comunistas. Desde estos artículos también

se "acusa" a algunas revistas no conformistas como "Le Choc

du Mois" o "L'Idiot International" publicado en París por

el valiente no conformista dotado de un especial talento

Jean-Eden Hailler (73) donde escriben tanto pensadores

clasificados de "comunistas" como escritores de extrema

derecha.

Sea por ignorancia, por voluntad de censura, los

periodistas que escriben estos artículos evitan

continuamente hablar de la otra realidad del fenómeno

nacional-comunista a finales de este siglo XX, es decir de

las diferentes realidades políticas como las organizaciones

integradas en el Frente Europeo de Liberación.

La fata de dignidad de la mayorías de estos artículos

no merece perder el tiempo con ello visto y caen fácilmente

en el insulto y la injuria política.

En este sentido es necesario todavía revelar una

"perla". En el semanal "Globe" del 7 de julio de 1993, un

tal Laurent Dispot dirige una carta abierta panfletaria a

Georges Marchais, calificándolo como "comunista nacional

Messerschmit" (74) y se refugia en el refrito de la vieja

fábula del "partido de los fusilados" (el autor ignora sin

duda que la colaboración fue también, y en gran medida, un

asunto de la izquierda y la extrema izquierda, comunistas

incluidos). Dispot propone, como remedio al peligro

"nacional-comunista" que él denuncia, la unión europea y lo

que el llama "un socialismo europeo". Es verdaderamente

notable que en artículos que se pretenden bien informados,

un periodista simplemente ignora que la mayoría de los

movimientos nacional-comunistas contemporáneos, desde

Lisboa a Moscú, defienden esta construcción europea en

línea con Joven Europa y en un sentido mucho más profundo

que no los tímidos avances de la social-democracia europea

presentados como panacea universal. Es cierto que el autor

no ha oido sin duda hablar nunca ni de Jean Thiriart, ni de

la Escuela Euro-Soviética.

El tono general de esta campaña de prensa se pone en

evidencia al ver citar en repetidas ocasiones como obra de

referencia "Los lenguajes totalitarios" de Jean Pierre

Faye, publicado en 1972 (75) y redactado sobre la base de

una documentación incompleta y a menudo interesada, obra

llena de errores que el profesor Louis Dupeux denunció ya

en su tesis. Es sintomático que esta última obra de

consulta, la única existente hasta ahora, no se cita ni una

sola vez en los numerosos artículos aparecidos en la prensa

durante el verano de 1993.

Es revelador también que no se citen ni un sola vez en

estos artículos el nombre de los nacional-comunistas

haburgueses de 1918, Wolffheim y Laufenberg. Es cierto que

estos fueron auténticos comunistas, que estuvieron en el

origen del primer movimiento nacional-comunista en Alemania

y Europa. Es también cierto que la trayectoria de

Laufenberg dentro de la corriente doctrinal comunista es

importante y extremadamente incómoda para los especialistas

conformistas del prêt a penser, como subrraya Louis Dupeux:

"Vemos como la tesis de la "aplastante mayoría del pueblo"

adoptado por Laufenberg, será recogida -y por dos veces-

por los comunistas ortodoxos" (76).¡Una tesis que será la

base del trabajo de los juristas constitucionales

soviéticos hasta hoy en día! (77).

La otra característica principal de este debate

intelectual es su excesiva positividad. Los numerosos

artículos son en efecto consagrados a algunas figuras de

los ambientes intelectuales parisinos (los pocos autores

rusos citados, lo son para contribuir al debate del

microcosmos parisino). La dimensión europea del nacional-

bolchevismo contemporáneo, su verdadera dimensión política

más allá de cualquier cenáculo de intelectuales parisinos,

es totalmente ignorada en esta campaña de prensa.

LA ALTERNATIVA NACIONAL-BOLCHEVIQUE.

El fracaso del sistema político dominante es cada dia

más sorprendente. La economía mundial capitalista, bajo la

hegemonín de EE.UU., ha proclamado su victoria sobre el

sistema comunista, pero al mismo tiempo ha llegado al

estadio final de su decadencia. La economía a escala

mundial no es posible. La imposibilidad de apertura de

nuevos mercados conduce inevitablemente a la formación de

gigantes económicos y a la guerra entre ellos.

La dialéctica nacional-bolchevique es de hecho una

respuesta a la degradación de la situación social,

económica y política actual, al fracaso del sistema

educativo, a la incapacidad de asegurar el pleno empleo, al

crecimiento de la pobreza y del desempleo, al retorno de la

miseria social, que cada dia señalan el fracaso del sistema

capitalista y de la partitocracia de los pseudo-demócratas

que la encarnan. La alternativa nacional-bolchevique es la

respuesta al fracaso del modelo americano, con su

pretensión de dominar la economía mundial y su voluntad de

jugar el papel de gendarme del mundo.

CONTRA EL DESBOCAMIENTO DE LA OPOSICIÓN AL SISTEMA. LA

DIALÉCTICA NACIONAL-BOLCHEVIQUE.

La oposición al Sistema, en toda Europa, está

atomizado desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Las

reacciones son a menudo locales, regionales de tipo

"poujadista", es decir, sin voluntad revolucionaria, sin

cohesión, sin planificación. Esto es lo que hasta hoy ha

salvado al Sistema. La oposición al Sistema que comprende

un amplio arco político-social, comprende tanto a la

oposición nacional (en la extrema derecha), como a la

oposición comunista (en la extrema izquierda), la oposición

neo-poujadista de las clases medias o la oposición de las

diferentes corrientes ecologistas, no desemboca en ninguna

amenaza real hacia el Sistema. Estando estas oposiciones

enfrentados entre ellos, y no habiendo coordinación entre

los mismos, son reabsorbidos por el Sistema movimiento a

movimiento, contestación a contestación.

La dialéctica nacional-bolchevique quiere responder al

fracaso de las oposiciones aislados, un fracaso que revela

claramente que en la oposición al Sistema falta más cerebro

que corazón. Y comoha subrrayado Lenin, Gramsci y Thiriart,

un partido revolucionario. Sin partido revolucionario, no

hay revolución, sin unificación revolucionaria, política,

organizativa y teórica, nada de unificación de la

oposición. La cuestión clave de esta unidad de la oposición

al Sistema y de su estructuración es el centro del debate

abierto por el nacional-bolchevismo, tanto a comienzos de

los años 20 como en este final del siglo XX.

¿ALIANZA PARDO/ROJA O FRENTE UNIDO NEGRO/ROJO/VERDE?

La prensa del Sistema, con la intención de

desacreditar la alternativa nacional-bolchevique, ha

elaborado grandes titulares sobre la alianza de los

sediciosos "pardos" y "rojos", alejados de toda realidad

política.

Es evidente para cualquier observador lúcido, o

simplemente honesto, que el punto central del nacional-

bolchevismo no es en absoluto una alianza entre sediciosos

neonazis y comunistas arcaicos, sino la unidad de las

fuerzas dinámicas de la oposición al Sistema: los "pardos",

los nostálgicos neonazis, no tienen ningún puesto en esta

unión y no son más que simples marionestas animadas por los

servicios secretos de Washington o Tel Aviv, para sembrar

en Europa el odio y la división

Hoy la finalidad de la estrategia nacional-bolchevique

es organizar la revuelta, canalizar el descontento. Es

cierto que cuando los pseudo-movimientos de oposición

situados en la extrema derecha (como el Frente Nacional

francés o el M.S.I -hoy Alianza Nacional-) o los

ecologistas, hayan dado prueba de su incapacidad para

organizar esta revuelta y de convertirse en una alternativa

al Sistema, el camino estará ya por fin abierto a un

movimiento auténticamente revolucionario. Será la hora del

nacional-bolchevismo. En este sentido el ejemplo de la

Revolución Rusa de 1917 está lleno de significado

histórico. Después de los liberales de febrero, después de

Kerensky, llegaron los bolcheviques y la Revolución de

Octubre.

HOY, EN TODA EUROPA, LOS MILITANTES NACIONAL-

BOLCHEVIQUES PREPARAN SU OCTUBRE.

Luc MICHEL (1993)

NOTAS

(1) Louis Dupeux, "Strategie Comuniste et dynamique

conservatrice sur les differents sens de l'expression

"National-Bolchevisme" en Allemagne, sous la Republique de

Weimar (1919-1933)", tesis presentada en la Universidad de

Paris 1 el 28 de noviembre de 1974, Ed. Libreire Honoré

Champion, Paris 1976.

(2) "Les compagnos de route de la galaxie national-

bolchevique" en "Liberation", Martes, 29 de junio de 1993.

(3) Pol Mathil, "Fiction politique ou politique sans

fiction? L'alliance des bruns et des rouges" en "Le Soir",

3/4 de julio de 1993.

(4) Sobre Joven Europa: Yannick Sauveur "Jean Thiriart et

le National-Communitarisme europeén", tesis presentada en

la Universidad de Perugia en 1978. Tercera edición en

cuatro volúmenes, Ed. Machiavel, Charleroi 1985 y "Dossier

Jean Thiriart" en "Vouloir" nº 97, enero-marzo de 1993.

(5) Sobre el Partido Comunitario Nacional-Europeo y su

discurso político y doctrinal, consultar una breve y

honesta síntesis de Manuel Abramowicz, "L'etrange P.C.N."

en "Republique" nº 5, octubre de 1992.

(6) Louis Dupeux, op. cit, capítulo III "Chantage au

bolchevisme et bolchevisme allemand au printemps 1919" p.

67.

(7) El 6 de noviembre de 1918 estalla la revolución

comunista en Hamburgo. Militante de extrema izquierda,

Wolffheim juega un papel de primer plano, tomando la cabeza

de soldados y mineros amotinados. Es en Hamburgo donde se

proclama la República Socialista por primera vez en

Alemania. Un "Consejo provisional de obreros y soldados

toma el mando de la revolución. Laufenberg, también él

militante comunista, es elegido presidente del Consejo.

(8) Durante el congreso clandestino del K.P.D. en

Heidelberg, en octubre de 1919, la dirección spartakista

(Levi) obtiene fraudulentamente la exclusión del grupo

hamburgués, opuesto a la dirección del Partido. Los

excluidos hamburgueses se llevan a la mayoría de los

adheridos al K.P.D. que rápidamente pierde más de la mitad

de sus 100.000 afiliados. En abril de 1920 se creó el

K.A.P.D., del cual Wolffheim y Laufenberg fueron brevemente

los líderes. Ante la importancia de la escisión el

Komitern, a pesar de su estatuto, debe aceptar la adhesión

de este segundo partido comunista a la Internacional. Ésta

se convirtió en un escenario donde se enfrentaron el K.P.D.

y el K.A.P.D., el primero de los cuales fue el que

finalmente prevaleció y se quedó sólo.

(9) L. Dupeux, op. cit., capítulo IV "1923, La crise de la

Rhur et la ligne Schlageter del Partido Comunista Alemnán"

p. 207.

(10) La posición de Radek frente al nacional-bolchevismo

evolucionó rádicalmente. En 1919, es un adversario

declarado de los nacional-comunistas hamburgueses. Cuatro

años más tarde, en el seno del Komitern defiende la

política de la mano tendida a los nacionalistas.

(11) El 9 de mayo de 1923, el consejo de guerra francés de

Dusserldorf condena a muerte al lugarteniente Schlageter,

jefe de los cuerpos francos, por sabotaje. Schlageter

ajusticiado, es el primero. Este hecho tendrá una fuerte

repercusión en Alemania. Hitler hizo de Schlageter el

primer martir de su causa.

(12) "Der wanderer ins nichts", novela de F. Fresa que pone

en escena la muerte de un lugarteniente de los cuerpos

francos contra los comunistas espartaquistas.

(13) "Warren Lerner, Karl Radek, the lasts

internationalist", Standord, 1970.

(14) Sobre la obra revolucionaria de Joven Europa: "De

Joven Europa a las Brigadas Rojas", ed. Alternativa

Europea, 1995.

(15) Jean Thiriart, "Vers una paralyse du Régime" en "Jeune

Europe" nº 22, junio de 1965, pag. 2

(16) En partiular en 1975, declaraba en una entrevista a la

revista universitaria "Les Cahiers du C.D.P.U" nº 12: "He

comenzado, muy joven, como sabéis un "camino", mi "busca

del Graal político" en el Partido Comunista. Era en los

tiempos de Stalin".

(17) Ver la reflexión de Marcel Ponthier, titulada

"Influences" en "La gran nation. L'Europe de Brest a

Bucarest", Bruselas, octubre de 1965.

(18) Jean Thiriart, con el seudónimo Tisch, "L'Europe et

l'U.R.S.S., un Rapallo européen: porquoi pas?" en "Nation

Belguique/Jeune Europe" nº 85, 2 de marzo de 1962.

(19) Jean Thiriart, "La grande nation, l'Europe unitaire de

Brest a Bucarest", op. cit., pag. 60.

(20) Sobre las relaciones entre el Comunitarismo y la

economía socialista: Luc Michel "Le avenir du Socialisme,

le Socialisme de l'avenir: le Communautarisme national-

européen" en Jean Thiriart y L. Michel, "Le socialisme

communautaire" nº especial de "Conscience Européenne. nº 4,

1985.

(21) Jean Thirirat, "106 questions sur l'Europe. Entretiens

avec le journaliste espagnol B. G. Mugarza", Ed. Machiavel,

1985.

(22) Jean Thiriart, "Echiquier mondial et national-

communisme", en "La nation européenne", nº 11, 15 de

noviembre de 1966, p. 13.

(23) Revista "Medunarodna Politika" Belgrado nº 392/393,

Agosto 1966.

(24) "De Joven Europa a las Brigadas Rojas" op. cit. y J.

Cuadrado y L. Michel, "Revolution Européene ou Tradition?"

nº especial de "Conscience Européene" nº 12.

(25) ?

(26) ?

(27) Claudio Mutti, notas complementarias a la segunda

edición de "La Desintegración del Sistema" de G. Freda, ed.

Alternativa Europea. pp. 53-54.

(28) Yannick Sauveur, "L'Organisation Lutte du Peuple, un

mouvement national-bolchevik?", Conferencia de ciencia

política París, sin fecha, pag. 11.

(29) Ibid, pag. 3.

(30) Ibid, pag. 22.

(31) Sobre la trayectoria del P.C.N. cfr.: Manuel

Abramovicz, "Le longe marche du P.C.N." en "Extreme droite

et antisemitisme en Belgique de 1945 a nous jours".

Editions EPO, Bruselas, 1993. pp 45-49 y Thierry Mudry,

"Quand un homme classé a l'extreme droite utilize le

corpus doctrinal marxiste-leniniste. La notion de Parti

historique révolutionnaire au P.C.N." en "Vouloir", nº 32,

otoño 1986.

(32) L. Michel, "P.C.N. européen jusqu'a Vladivostok",

entrevista en el diario socialista "Le Peuple" 13 y 15 de

septiembre de 1985.

(33) Cfr. "L'extreme droite francophone face aux elections

du 24 novembre 1991" en "Courrier Hebdomadaire du CRISP",

nº 1350, mayo 1992 y "Droit de réponse du P.C.N."

suplemento del "Courrier du CRISP" nº 1353, mayo 1992.

(34) C. Boursellier, "Des nationalistes... prosovietiques"

en "Les enemies du systeme" Ed. R. Laffent, Paris 1989 y

"National.communisme: le socialisme sans lutte des clases"

en "Extreme droit, l'enquete", ed. F. Bounin, Paris, 1992.

(35) Manuel Abramowicz, op. cit.

(36) "Belgium" en "Antisemitism World Report 1993",

Institute of Jewish Affairs, 1993.

(37) "Comunicato nº 1 sulla constituziones del Fronte

Nazional-Bolscevico" en "Orion", nº 106, p. 32.

(38) C. Bouchet, "Résistance européenne, la retour de Jean

Thiriart", en "Nationalisme et République", julio 1993.

(39) Cfr. L. Michel, "On va l'opposition nationale-

européene?" nº especial de "Nation Europe", julio 1993.

(40) "Comunicato nº 1 sulla constituzione del Fronte

Nazional Bolscevisco" en "Orion" nº 106 p. 32.

(41) Ibid.

(42) Renzo de Felize "Cles pour comprendre le Fascisme".

Editions Seghers, Bruselas.

(43) J. Goebbels en "Nationalsozialistische Briefe" 15 de

octubre de 1925.

(44) Ibid.

(45) L. Dupeux, op. cit. cap. XVII "Entre Bismarck et Karl

Marx, le Vorkämfer" p. 433.

(46) Ibid.

(47) "Actes du IIéme Congrés du P.C.N.", junio de 1986,

Charleroi, 1986.

(48) Armin Mohler, "La Rivoluzione Conservatrice",

Akropolis, 1990.

(49) L. Dupeux, op. cit. , cap. I, "La revolution

conservatrice arnere plan ideologique du national-

bolchevisme".

(50) Arthur Moelle van den Bruck es en particular el autro

de un libro de gran repercusión en la República de Weimar

titulado "El III Reich", una de las obras de referencia de

la Revolución Conservadora. Después de 1933 Hitler se

apropió de esa esta expresión y le dio otro significado.

(51) Sobre los teóricos de la Revolución Conservadora (y

también del nacional-socialismo) cfr. E. Vermeil,

"Doctrinaires de la Revolution Allemande", N.E.C., Paris.

(52) "Sobre la lucha de los nacional-comunistas de hoy

contra la extrema derecha" cfr. "Droit de réponde du

P.C.N., en "Le Soir", mayo de 1993.

(53) Citado por L. Dupeux, op. cit.

(54) Otto Strasser, "Le Front Noir contre Hitler", Ed.

Marbout, Verviers, 1972.

(55) Strasser era en particular el autor de un libro

titulado "Europaische Föderation. Die Schweiz als Vorbild

Europas", publicado en 1936, Reso-Verlag, Zürich, donde

auspicia el modelo suizo como referente para la unificación

europea.

(56) "Nation Europe", 4 de marzo de 1962 y "La Nation

Européene" nº 13, 15 de enero de 1967.

(57) L. Dupeux, op. cit. cap. XX "Otto Strasses e'fait-il

national-bolcheviste?" pag. 493.

(58) L. Dupeux, op. cit. cap. I.

(59) Otto-Ernst Schuddenkopf, "Linke leute von rechsts. Die

national-revolutionäre minderheiten un der kommunismus in

der Weimarer Republik, Stuttgart, 1960.

(60) José Ortega y Gasset, "La rebelión de las masas".

(61) E. Malynski, "L'empreiinte d'Israel", Paris, p. 38-41.

(62) Ibid.

(63) Sobre Sorel cfr. Fernand Rossignol "Pour connaitre la

pensée de G. Sorel", Bordas, Paris, 1948.

(64) Cfr. Zeev Sternhell, "La droite revolutionnaire, 1885-

1914", Sevil, Paris, 1973.

(65) Cfr. M. Freund, "Georges Sorel. Der Revolutionäre

Konservatismus", ed. Vittorio Klostermann, Frankfurt/Main,

1972.

(66) En cuanto a la bandera tricolor usada por los

nacional-bolcheviques en Rusia no es la blanca azul y roja,

diseñada por el zar Pedro I en 1667, partidario de una

occidentalización de Rusia, sino la negra, amarilla y

blanca deseñada en tiempos del zar Alejandro III por un

primer ministro alemán y que representó de 1858 a 1883 al

Imperio Ruso. También aparece en las manifestaciones

nacional-bolcheviques junto a ésta última y la bandera

soviética, otra representando a la Rusia anteiroa a 1667,

la llamada "Bandera de San Andrés" blanca cruzada por dos

aspas azules. cfr: Diario ABC, 27 de diciembre de 1991.

(67) "Elementy", nº 1, 1992.

(68) Francois Bonnet, "Les Compagnons de route de la

galaxie national-bolchevik" y "Entrevista con Didier

Daeninckx, De fortes convergences ideologiques" en

"Liberation", 29 de junio de 1993.

(69) "Le Monde" ha publicado una serie de artículos y

entrevistas sobre eltema desde el 26 de junio de 1993.

(70) Elie Leo y René Monzat, "Quand l'extreme gauche flirte

avec l'extreme droite. L'affaire du national-communisme á

la françcaise" y M. N. "Rouges et bruns: una veille

historie d'amour" en "Globe" nº 21, 30 de junio de 1993 y

Dossier especial "La resucée du national-communisme, des

apprentis Hitler?" en "Globe", nº 22, 7 de julio de 1993.

(71) Karl Laske y René Monzart, "Au dessus d'un n id de

cocos mutants" en "L'Evenemetn du Jeudi" nº 453, 8 de julio

de 1993. El artículo es presentado con la siguiente

"introducción": "En los comités de redacción rojo-pardos y

en los coloquios de recomposición política, el nacionalismo

de izquierdas busca tímidamente su camino, la nueva derecha

le tiende la mano".

(72) Pol Mathil, op. cit. en "Le Soir" 3/4 de julio de

1993.

(73) "National-bolchevisme: un spectre allemand" en

"Dossier: les neo-nazis aujour'hui" "Les Dossiers de

l'Historie", nº 87, 1993.

(74) Jean-Edern Hallier, polemista y escritor de talento,

lleva una valerosa lucha contra la mafia "socialista" de

los Tapio, Mitterrand, Long y Fabius. Le ha valido un

escandaloso proceso donde el especulador Tapie intenta

arruinarle, con la complicidad de una magistratura

adormecida, en particular por haber publicado el fichero

judiciario real aunque prescrito por anmistía de Tapie. La

revista de Hallier "L'idiot International" ávida de

libertad individual y de no-conformismo, e igualmente

vigorosamente comprometida contra el imperialismo y su

Nuevo Orden Mundial.

(75) Laurent Dispot, "Lettre ouverte á monsieru Marchais

communiste national Messerschmitt" en "Globe", nº 7, op.

cit.

(76) Jean Pierre Faye, "Los lenguajes totalitarios", Madrid

1974.

(77) Louis Dupeux, op. cit.

(78) Sobre el argumento cfr. José Cuadrado Costa,

"Reflexions sur les ouvres de Clausewitz et Carl Schmitt,

Actualité de Clausewitz" en "Conscience Europénne", nº

16/17, mayo-junio de 1987.

 






 

ORIENTACIONES NR

LA NECESIDAD DE UNA RUPTURA: REFLEXIONES A UTILIZAR POR LOS

NACIONAL-REVOLUCIONARIOS EXTRAVIADOS A LA "DERECHA".

Luc MICHEL (1983)

"Ser de izquierdas o ser de derechas es elegir una de las

innumerables maneras que se le ofrecen al hombre para ser un

imbécil; ambas, en efecto, son formas de hemoplegía moral."

José ORTEGA y GASSET

(La revuelta de las masas)

Después de la desaparición de la organización transnacional

"JOVEN EUROPA", a fines de los años 60, el Nacionalismo-

revolucionario europeo conoció una larga crisis, a la vez

política e ideológica, cuyas múltiples derivaciones derechistas

son las secuelas más graves. "Un partido que dirige un gran

movimiento revolucionario, sin teoría revolucionaria, sin

conocimiento de la historia, sin una compresión profunda del

movimiento en su realidad, no sabría conseguir la victoria."(1)

Una de las primeras tareas que se fijó nuestro partido, el

P.C.N., tendente a una indispensable clarificación política y

doctrinal, llevada a través de nuestras revistas y del combate

editorial de Ediciones MACHIAVEL: Trabajo de elaboración y de

síntesis doctrinales, aperturas de debates e interpelaciones

múltiples dirigidas hacia los sectores extraparlamentarios que

sean clasificados de "derechas" o de "izquierdas".

Se trataba por nuestra parte de dirigirnos a militantes, a la

base activa de esos sectores y o a organizaciones constituidas.

Lo hemos repetido muchas veces; nuestro partido, si considera

diversas acciones comunes con posibles "compañeros de viaje", no

tiene amigos o "aliados naturales". La partida histórica

revolucionaria en la cual desembocamos las bases es por su

propia naturaleza, única. "Es única porque es sola en su género

y porque concierne a toda Europa (por su objetivo). Igualmente,

es porque el único partido político capaz de englobar a todos

los otros. Esta fórmula de partido único es indispensable para

toda revolución. Por lo tanto, se trata de hacer bien una

revolución."(2) Se trata, por consiguiente, para nosotros, de

conducirla a espacios políticos nuevos, no para concluir

"alianzas" al día siguiente.

El PCN nació por dobles circunstancias: de una parte, el

encuentro entre militantes nacional-revolucionarios y militantes

de extrema-izquierda marcados por eso que se ha convenido en

llamar "nacional-comunismo", que descubrieron su mayor identidad

política frente al régimen y a sus amos americanos; del otro, el

renacimiento de la corriente doctrinal conocida como

"Comunitarismo Nacional-europeo", renacimiento sobrevenido

cuando sus militantes venidos de dos alas de la oposición anti-

sistema y los estando separados decidieron asumir la herencia

política e ideológica de "JOVEN EUROPA", la mayor experiencia

revolucionaria europea de la post-guerra. (3) Al lado de

nuestros trabajos doctrinales dirigidos a los sectores de

izquierdas, pensamos, por consiguiente, que debemos dirigirnos a

los numerosos militantes nacional-revolucionarios extraviados en

la marea de la extrema-derecha europea. Es a ellos, por

consiguiente, a quien se dirigen las presentes "reflexiones".

El Imperio europeo del mañana no será de derechas o de

izquierdas, sino el Estado de todo el pueblo europeo entero. Y

nuestro partido, quien lo prefigurará, debe, por consiguiente,

abrirse a todos los sectores. Los elementos disponibles para una

aventura revolucionaria están hoy día dispersados en la extrema-

derecha y en la extrema-izquierda. Y ahí está la sutileza del

régimen que neutraliza así a sus opositores adversarios. En un

partido revolucionario europeo se debe de operar, por

consiguiente, la "convergencia de los extremos". (4) "...Existen

hombres que, viniendo de la izquierda y abjurando de sus

trivialidades, son sinceros europeos; existen hombres que

viniendo de la derecha y desechando sus manías, son sinceros

europeos. Estos hombres deben reencontrarse." (5) Se trata, por

consiguiente, de conducir al nacionalismo-revolucionario europeo

a romper definitivamente con la tentación derechista y a volver

a encontrar su carácter fundamentalmente revolucionario.

Solamente entonces representará un interlocutor válido para

aquellos que, en la izquierda, combaten al mismo adversario: el

ocupante americano, su aliado sionista y sus "colaboracionistas"

europeos.

De 1960 a 1969, "JOVEN EUROPA", presente en once países

europeos, representó la mayor experiencia, la más exitosa y

duradera de creación de un partido europeo revolucionario. Jean

THIRIART y sus colaboradores europeos aportaron un soplo nuevo y

una renovación sin precedentes al Nacionalismo-revolucionario

europeo. Lo hicieron saliendo del incapaz gueto derechista. Hoy,

el renacimiento del Nacionalismo-revolucionario europeo pasa de

nuevo por la ruptura necesaria con una extrema-derecha que

permanece como el mayor adversario de nuestra corriente

política. Apelamos, por consiguiente, a los militantes nacional-

revolucionarios extraviados en la derecha a llegar a ser ellos

mismos, a operar la ruptura necesaria y a unirsenos. El Partido

Nacional-europeo también se construirá con ellos.

Ciertamente, no pretendemos que la ruptura sea fácil. Ella

implica a la vez una "larga marcha" y una "travesía del

desierto". La revolución comunitaria nacional-europea será una

obra de larga duración y llama a sus filas a militantes

resueltos y tenaces, no a revolucionarios de salón.

Esta "larga marcha", esta "travesía del desierto", nuestro grupo

(y todo esto también es valido para nuestros camaradas venidos

de la izquierda) la ha entablado solo. El ha conocido el

ostracismo, la calumnia y la irritación de los enemigos de

siempre y de los amigos de ayer. "Ay de quien desee hacer una

revolución sin ser calumniado" ya decía MIRABEAU. Un aviso

compartido por MAO ZEDONG: "En lo que nos concierne, ya se trate

de un individuo, de un partido, de un ejército, o de una

escuela, estimo que la ausencia de ataques del enemigo contra

nosotros es algo malo, pues ello significa necesariamente que

hacemos causa común con el enemigo. Si somos atacados por el

enemigo, es algo bueno, pues eso prueba que tenemos trazada una

linea de demarcación bien clara entre el enemigo y nosotros. Y

si este nos ataca con violencia, pintándonos bajo los más

sombríos y denigrados colores todo lo que hacemos, es aún mejor,

pues eso no solamente prueba que tenemos establecida una línea

de demarcación bien clara entre el enemigo y nosotros, sino que

hemos conseguido éxitos remarcables en nuestro trabajo."(6)

Mas hemos enflaquecido nuestra energía por estos mismos ataques.

Un grupo naciente que atrae tanta hostilidad, molesta

seguramente y representa un cierto peligro. "un test del valor

de un grupo revolucionario es la irritación unánime que levanta

en el seno de los grupos "amigos" o "hermanos". Se intentará

todo para ensuciarlo: se dirá de él que está compuesto de

aventureros, de provocadores, de agentes dobles, de ambiciosos

personales, de locos, de tarados, de paranoicos. Un juicio

unámine tal anuncia de hecho el valor real, pues son aquellos

envidiosos y mediocres quien sienten la superioridad de los

otros pero no pueden resignarse a ello honestamente... La misma

práctica se encuentra en la lucha entre grupos revolucionarios.

Desconfiad de los grupos "decentes" que no tienen enemigos. Si

no tienen enemigos, es que no amenazan a nadie: al sistema en

primer lugar." (7)

Hoy día, en este momento, y volveremos a ello, donde un pseudo-

renacimiento de la extrema-derecha francesa reactiva la

tentación derechista, decimos claramente a los militantes

nacional-revolucionarios extraviados en la derecha o

desmovilizados: "Camaradas, es el gran momento de volver a

llegar a ser vosotros mismos. Hoy, yo no estáis solos"...

Extraed esto en estas reflexiones para encontrar los ejes de un

compromiso nuevo al servicio de la liberación y de la

unificación de la Nación Europea.

LOS NACIONALISTAS-REVOLUCIONARIOS POR FIN EMERGEN DE LA CLOACA

DE LA EXTREMA-DERECHA.

Con el reagrupamiento de la extrema-derecha por toda Europa, en

el campo de la reacción conservadora y del imperialismo

americano-sionista, por decir todos los campos de la anti-Europa

y de la injusticia social, las cosas están ahora claras: una

división definitiva y saludable se ha operado. Estas son las

tomas de posición nacional-revolucionarias:

-En favor de la liberación, de la unificación y de la

independencia de la Nación Europea;

-Contra la OTAN, claramente definida como un instrumento

americano de vasallización y de dominación de Europa;

-Contra los misiles US "PERSHING" y "CRUISE" totalmente fuera

del control de los europeos, primer paso hacia una guerra

nuclear limitada en Europa;

-Por una lucha de liberación cuatricontinental contra el

imperialismo americano-sionista, cara al enemigo principal que

ocupa Europa: Europa, Palestina, América Latina... ¡varios

frentes, un solo combate!

-Por una oposición completa al sistema y al conjunto de partidos

que componen su tablero político, desde la extrema-izquierda a

la extrema-derecha, por una revolución global (política, social,

económica, ideológica) imponiendo una nueva visión del mundo,

del hombre y de la historia, antítesis irreductible de la

filosofía igualitaria y democratizadora del sistema colaborador

y de su amo americano;

-Contra el capitalismo internacional, por la expropiación de las

multinacionales en Europa.

Claramente han mostrado la falsedad de los análisis consistentes

en asimilar el Nacionalismo-revolucionario europeo, anti-

sistema, anti-capitalista y anti-imperialista en la extrema-

derecha, hasta tal punto que es deseada y presentada por los

débiles satélites de la partidocracia. Aparece claramente en lo

sucesivo que los nacional-revolucionarios europeos no son, ni

los perros guardianes del capital, ni una policía suplente del

sistema, ni los futuros cuadros de partidos de derechas.

HAY QUE SUPRIMIR LAS AMBIGÜEDADES DEL NACIONALISMO-

REVOLUCIONARIO EUROPEO.

-AMBIGÜEDAD HISTÓRICA:

Los nacionalistas revolucionarios y la extrema-derecha son los

grandes vencidos de 1945. No obstante, aún cuando numerosos

nacional-revolucionarios figuran a menudo desde los primeros

tiempos en las filas de la resistencia, el anatema se volvió a

echar sobre el conjunto de la corriente Nacionalista-

revolucionaria y una depuración inexorable se abate sobre sus

dirigentes y militantes.

De hecho, la "colaboración" será un hecho de minorías (como toda

la "resistencia") procedentes de todos los partidos existentes

antes de la guerra. Gentes de izquierdas, de derechas, viejos

comunistas, gentes de extrema-derecha y, por supuesto,

fascistas, colaboran por múltiples motivaciones. La

"colaboración" de izquierdas cuenta, por otra parte, con una

fuerte parte importante. Por consiguiente, importa denunciar la

ecuación "colaboración=derechas" impuesta después de 1945 y que

va al encuentro de toda realidad histórica. En Francia,

D'ESTIENNE D'ORVE, mártir de la "Resistencia", el coronel REMY o

el mismo general DE GAULLE (de formación maurrasiana) son

ilustres ejemplos de una resistencia netamente marcada a la

derecha. Los mismos Fascistas, todos están lejos de haber

alcanzado la categoría de la colaboración.

Numerosos movimientos y personalidades "fascistas" (o

etiquetados como tales) han jugado, de hecho, un papel activo y

de primera hora en la "resistencia" armada: la "LEGIÓN NACIONAL"

del belga HOORNAERT (muerto en deportación), Georges VALOIS,

fundador del FASCIO, el primer partido fascista francés (muerto

también él en un campo de concentración) y la mayor parte de los

partidos fascistas polacos son la prueba (decenas de ejemplos

pueden demostrarlo).

De hecho, durante la ocupación alemana, los fascistas de Europa

se dividieron en dos campos opuestos: de una parte, los

partidarios de la colaboración sobre la base de afinidades

ideológicas (se trataba de organizar una "Europa de los

fascismos"); de otra parte, los partidarios de la independencia

nacional, para quienes, a pesar de sus afinidades, Alemania

estaba delante de toda ocupación. A esto se añadía muchas veces

(Francia o Polonia, por ejemplo) un anti-germanismo tradicional.

Estos, en nombre de la independencia de su Nación, se alistaron

desde el primer momento en la "resistencia" armada. Diezmados en

la "liberación", serán olvidados y se construirá de punta en

blanco la leyenda de una resistencia únicamente democrática o

marxista.

ASí pues, después de 1945 se contendrá el movimiento

nacionalista-revolucionario europeo en su conjunto para preparar

su renacimiento a la sombra de los partidos entonces

autorizados. Las circunstancias históricas hicieron que el

sector que tuvo la que más complacencia en su atención fue el de

la derecha conservadora, quien, por razones diferentes, se había

encontrado fuertemente salpicada de "fango" en la "liberación".

La extrema-derecha es la heredera histórica de la contra-

Revolución. Esta, rechaza la democracia y el parlamentarismo

plutocrático para restaurar un orden desigualitario de esencia

teocrática. Se trata, de hecho, de la nostalgia de un retorno

hacia atrás, borrando las consecuencias sociales y políticas de

la revolución de 1789. El Nacionalismo-revolucionario rechaza la

democracia parlamentaria -la partitocracia- por razones éticas e

ideológicas, no teniendo nada que ver con una concepción

reaccionaria. Los Nacionalistas-revolucionarios se exigen ser la

vanguardia del Pueblo, luego tienen su legitimidad (opuesta a la

legalidad formal del sistema).

Las derechas son viejas izquierdas que, llegadas al poder (o

rechazadas enseguida a la oposición) y a la dominación social,

han vuelto a las fuerzas conservadoras para preservar sus logros

sociales y su posición dominante.

El sociólogo e historiador René REMOND en "LA DERECHA EN

FRANCIA" (8) ilustra bien ese paso a la "derecha" de las

izquierdas que fueron rechazadas. Así pues, ahí se trata de

fuerzas conservadoras y anti-revolucionarias, prestas a todo por

preservar sus privilegios de clase.

Esta derecha, que fue nuestra falsa amiga en el infortunio,

constituirá en lo sucesivo un handicap para nosotros, inevitable

pero terrible, que apenas terminábamos de colmar. Esta triste

promiscuidad de 15 (9) a 35 largos años daba a relucir una doble

ambigüedad sociológica y terminológica con la que nos hace falta

romper hoy.

-AMBIGÜEDAD SOCIOLÓGICA:

La fuerza de un movimiento nacional-revolucionario viene, entre

otros, del origen social de sus miembros. Un movimiento tal, que

se exige un reagrupamiento, una vocación a reunir en su seno a

los ciudadanos salidos de todas las capas sociales y de los

cuatro ángulos del horizonte político. La obligación hecha a la

corriente nacional-revolucionaria de renacer a la sombra

solapada de la extrema-derecha explica la debilidad de su

reclutamiento y el desequilibrio flagrante de este. El

reclutamiento de gentes salidas de la derecha y de la extrema-

derecha no constituye más que uno de los dos componentes del

cóctel detonante que representa un movimiento Nacional-

revolucionario. De este estado de hechos resulta la ambigüedad

terminológica del Nacionalismo-Revolucionario.

-AMBIGÜEDAD TERMINOLÓGICA:

Es evidente que al contacto prolongado con los sectores de

derecha y de extrema-derecha, los Nacionalistas-revolucionarios

han estado inducidos a adoptar muchos tics, muchos anatemas,

mucho de la fraseología y del ritual característico de esta

familia política (no es menos evidente que a la inversa ha sido

igualmente realizado (10) aumentando aún más la confusión).

Esto tendrá como resultado en política internacional el definir

a la URSS como el enemigo principal (y entonces a los USA como

un aliado objetivo) y a sustentar, por reacción de rechazo,

todos los manejos del imperialismo americano-sionista (Vietnam,

Palestina, América Latina) en nombre del anti-comunismo. En

política interior, lo mismo; el enemigo es la izquierda y, por

combatirla, la derecha se vuelve un aliado potencial. Durante

demasiados años los nacionalistas-revolucionarios europeos se

han dejado atrapar en esta falta dialéctica. (11)

Es engañarse el no ver la unidad fundamental de todos los

partidos del régimen, desde la izquierda a la derecha. De hecho,

la derecha sostiene constantemente en política juicios

subjetivos de orden moral, pensando la política en términos de

valor. Los Nacionalistas-revolucionarios Europeos se sitúan

realmente en el seno de la escuela de pensamiento neo-

maquiaveliana y piensan la política sobre una base realista y

objetiva, liberada de todo moralismo. Solo cuenta el interés del

partido revolucionario, consciente de la Nación Europea. Es

hacer la "realpolitik".

Estos hábitos adquiridos en la derecha han inutilizado las

primeras tentativas con vistas a salir del gueto en el cual los

nacionalistas-revolucionarios, ellos mismos, a sabiendas, se

estaban encerrando. En este contexto, el slogan "ni derechas, ni

izquierdas" no podía tener ninguna credibilidad (12). Ha llegado

el momento de atacar de frente a este problema fundamental

acentuando, no importa a que precio, todas las divisiones.

PROVOCAR UNA RUPTURA DECISIVA.

-RUPTURA EN EL ANÁLISIS:

A nivel de política interior como en el de política exterior, el

análisis Nacional-revolucionario europeo evidenciaba totalmente

diferente en lo sucesivo machaqueos seniles, anti-sociales y

anti-europeos de la extrema-derecha. Rechazamos el moralismo

moralizador de la derecha (basado en juicios subjetivos de

valores y de ideología) para adaptar un análisis realistas,

restituyéndonos en nuestra linea tradicional, la de la escuela

neo-maquiaveliana (13), y dominada por la única inquietud

objetiva de los intereses de nuestro partido y de la Nación

Europea.

-RUPTURA EN LA EXPRESIÓN:

Es una tautología el afirmar que un análisis revolucionario

implica una expresión revolucionaria de ésta al nivel de la

acción. Los Nacional-revolucionarios europeos deben sin tardar

más tiempo poner su acción política al tono de sus ideas. Si

estas ideas son realmente revolucionarias, sus acciones serán

revolucionarias. Todo el resto no es más que charlatanería,

impotencia y degeneración. Como nos lo recuerda MAO ZEDONG: "El

que se pone de parte del pueblo revolucionario es un

revolucionario, mientras que el que se pone de parte del

imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático es un

contra-revolucionario. El que se pone de parte del pueblo

revolucionario solamente de palabra, pero obra todo de otro

modo, es un revolucionario de boca. Es un perfecto

revolucionario aquel que se pone de parte del pueblo

revolucionario aquel que se pone de parte del pueblo

revolucionario, no solamente de palabra, sino con hechos." (14)

POR UN ANÁLISIS POLÍTICO DIFERENTE.

-A NIVEL INTERNACIONAL:

Los nacionalistas revolucionarios europeos constatan:

-Que Europa occidental está más que nunca bajo la dependencia

americana (15);

-que seguido al reforzamiento de la OTAN y, especialmente, a la

implantación de los "euromisiles" USA, las amenazas de guerra y,

sobre todo, de guerra nuclear, aumentan dramáticamente en

Europa; -que el dominio americano-soviético, nacido en Yalta en

1945 (16), se ha dislocado en el curso de los años 70, dejando

cara a cara a una URSS debilitada y cercada, y un imperio

americano hegemónico aliado estrechamente con el sionismo y

tácticamente con China. Para Europa ha llegado el tiempo de

post-Yalta;

-que todos los "países" europeos sacrifican su independencia

nacional al "modelo" de sociedad de consumismo-atontamiento

americano;

-que la principal oposición a un renacimiento nacional-europeo

en Europa occidental, donde nosotros vivimos y combatimos, viene

del imperialismo americano (y de su aliado sionista).

Estas consideraciones nos llevan, por consiguiente, a las

consecuencias siguientes:

-El enemigo principal es, por consiguiente, el imperialismo

americano-sionista, su instrumento de vasallización militar (la

OTAN) y su quinta columna colaboracionista (el conjunto de los

partidos del régimen, desde la extrema-derecha a la extrema-

izquierda, es decir, el "partido americano");

-el renacimiento europeo pasa por la liberación y la unificación

de la Nación Europea. El combate que debe ser llevado es un

combate de liberación nacional. Solo los Nacionalistas-

Revolucionarios expresan la voluntad de llevar este combate;

-los aliados naturales de la Nación Europea son, en lo sucesivo,

los países o los partidos revolucionarios que tengan las mismas

aspiraciones y los mismos intereses que esta, a saber, en

particular las Naciones árabes y latinoamericanas, también en

lucha por su liberación y su unificación. Llamamos pues a una

lucha cuatricontinental contra el imperialismo americano-

sionista;

-la post-Yalta nos lleva a considerar a la URSS, también ella,

dominio europeo, como aliado geopolítico de la Nación Europea.

Cara al poder hegemónico americano, la alianza euro-soviética es

necesaria y obligada;

-el combate de los nacionalistas-revolucionarios europeos debe

ser unitario y ubicuo (17) a nivel europeo, coordinado a nivel

internacional con todas las fuerzas en lucha contra el

imperialismo (18).

-A NIVEL INTERIOR EUROPEO:

Constatamos:

- Las siempre más estrechas relaciones entre el "poder" político

y el capitalismo financiero internacional;

- la existencia de un "único partido americano" tocando sobre

todas las notas del teclado político, desde la extrema-derecha a

la extrema-izquierda, y único amo del sistema;

- que los actuales regímenes en el poder en Europa occidental

son de tipo demo-plutocrático y, a título justo, pueden ser

calificados de "plutocracias demagógicas";

- que el sistema, en perfecto alineamiento con su guardián

americano, está dominado por los valores economistas. El imperio

americano (América, Europa occidental, Japón, Sud-este asiático)

no es otra cosa que una "plutocracia mercantilista", una nueva

Cartago.

Y por consiguiente, extraemos de ello las conclusiones lógicas:

- Estos regímenes colaboradores deben ser derribados por todos

los medios;

- Hace falta una dirección política del Estado, independiente de

las facciones económicas y financieras;

- hay que suprimir los partidos políticos tradicionales (es

decir, el "partido americano") y juzgar a sus dirigentes por

alta traición para con la Nación Europea;

- cara a la nueva Cartago americana, el Estado-Nación-Europa

nacido de la revolución comunitaria nacional-europea será una

nueva Roma dominada por la función política: "Delenda

Carthago..."

POR UNA EXPRESIÓN POLÍTICA DIFERENTE.

-EXTRAER LA CRITICA POSITIVA DE FRACASOS PASADOS:

De hecho, si los fracasos que el Nacionalismo-revolucionario

europeo ha conocido en estos últimos años son bien reales, no lo

son menos relativos. Estos fracasos, y habrá otros, eran y son

inevitables, sin duda durante un cierto número de años aún. Las

lecciones de estos fracasos asegurarán los sucesos futuros. Y en

la lucha y las derrotas posibles, un partido revolucionario de

cuadros y de militantes se forjará. "Toda la acción debe tener

como meta el "poner toda la carne en el asador" y abrir una

perspectiva revolucionaria presentando una solución de recambio

al régimen, y las fuerzas necesarias para hacerla creíble. El

trabajo de organización, de penetración, de educación popular,

es siempre lento. Hay que acordarse que casi todos los

revolucionarios del siglo XX han debido combatir largo tiempo

antes de triunfar. LENIN cerca de treinta años, HITLER trece

años, MAO TSE-TOUNG veintisiete años, HO CHI-MING treinta y dos

años... En las dificultades de la lucha, los partidarios

adquieren una consciencia revolucionaria, surgen nuevos cuadros,

la organización coge rodaje y se transforma. El desarrollo de la

acción revolucionaria no es nunca progresivo y armonioso.

Semejante a una línea interrumpida, está hecho de sucesos

parciales, de fracasos, de remontadas, de nuevas caídas, de

estancamientos aparentes. Todos los movimientos revolucionarios

han conocido reveses catastróficos: los bolcheviques en 1905,

los nacionalsocialistas en 1923, los comunistas chinas en 1926-

1927. Su éxito suena a su facultad de analizar las causas de

esos fracasos, de extraer las enseñanzas, de corregirse y de

adaptarse a nuevas condiciones de lucha. Los bolcheviques

abandonaron la sola ilegalidad para conjugar las posibilidades,

tanto legales como ilegales. los nacionalsocialistas abandonaron

la vía insurrecta para emprender la conquista legal del poder.

MAO TSE-TOUNG abandonó al proletariado urbano rompiendo con la

tendencia "putschista" y obrerista de LI-LI-SAN y se orientó

hacia los campos y las guerrillas. La acción revolucionaria,

como la guerra, obedece a leyes imperativas." (19)

Igual que NIETZSCHE, pensamos que todo lo que no nos abate nos

hace más fuertes. Sin la abortada experiencia de "JOVEN EUROPA"

probablemente no habría hoy Nacionalismo-revolucionario europeo.

Estos fracasos, sobre un plano general, ocupan la conjunción de

las ambigüedades más altamente definidas y el largo trabajo de

clarificación que permite suprimirlas progresivamente al precio

de desgarramientos inevitables y necesarios.

Esta vez más particularmente, estos fracasos mantienen la

mentalidad feudal y grupuscular de muchos responsables políticos

Nacional-revolucionarios, fenómeno clásico en todo movimiento

revolucionario. MAZZINI, LENIN, MAO, THIRIART,... , todos los

grandes pensadores y líderes revolucionarios han sido combatidos

por envidiosos miserables o políticos retrasados. El mezquino

espíritu pequeño-burgués infesta, paradógicamente, las filas

revolucionarias y debe ser despiadadamente combatido y

extirpado.

Más graves, por el tiempo que ellos han hecho perder al

Nacionalismo-revolucionario europeo, son, sin duda, los análisis

erróneos y engañosos de los pseudo-teóricos, quienes afirmaban

doctamente que el Nacionalismo-revolucionario se encontraba

naturalmente confundido ideológica, estratégica y tácticamente

con la extrema-derecha. Este género de afirmaciones ilustran

crudamente la ausencia total de cultura histórica y política de

sus autores: un río de sangre separa, de hecho, al nacionalismo-

revolucionario o a sus precursores de la contra-Revolución y su

heredero directo, la extrema derecha.

Hacer un análisis tal es tomar sus deseos por realidades y

pretender la manera de arrastrar al Nacionalismo-revolucionario

europeo a la agonía de un gueto (20) en el seno del cual había

encontrado ciertamente en refugio momentáneo pero del cual no

cesó nunca de apartarse. Y que objetivamente coge sitio entre

sus adversarios en tanto que es componente del régimen. Hacer un

análisis tal es demostrar una nueva vez, si ello fuese

necesario, la indigencia de sus autores.

Las mismas causas producen los mismos efectos: seguir los mismos

análisis y expresar los mismos eslóganes con la misma

terminología y según los mismos métodos que tuvieron

anteriormente y regularmente, conduce a fracasos políticos

repetidos; es mostrar a todos su incompetencia y su capacidad de

llevar de una manera creíble el combate Nacional-Revolucionario

europeo. Los militantes Nacional-Revolucionarios que rehuyen

unírsenos y continúen llevando su combate en el seno de una

extrema-derecha agonizante deben acordarse que la ideología está

indisolublemente ligada a una línea política y a posiciones

estratégicas. Ellos deben saber que permaneciendo en el gueto

vuelven a ser desde ahora nuestros adversarios políticos y serán

inexorablemente combatidos en tanto sigan igual.

El divorcio está definitamente consumado con la extrema derecha:

ahí está la realidad dominante del Nacionalismo-Revolucionario

europeo de hoy y de mañana, en lucha por la conquista de nuevos

espacios políticos, sociales y culturales.

POR UN PARTIDO UNITARIO, UBICUO, CENTRALIZADO

Igual que GRAMSCI y THIRIART, afirmamos que el Príncipe moderno

que hará la Nación-Europa unitaria será un partido histórico, un

partido revolucionario que "partirá" Europa en medio de una

lucha global de liberación nacional. El ideólogo comunista

italiano GRAMSCI habla del Príncipe moderno (referente al

"PRÍNCIPE" de MAQUIAVELO) como de un "Príncipe colectivo".

En "NOTAS SOBRE MAQUIAVELO, SOBRE LA POLÍTICA Y SOBRE EL ESTADO

MODERNO", él escribe por ejemplo: "El príncipe moderno debe y no

puede promover y organizar una reforma intelectual y moral, lo

que significa crear el terreno para un desarrollo futuro de la

voluntad colectiva nacional-popular dirigida a la realización de

una forma superior y total de civilización moderna... El

príncipe moderno toma, en la consciencia, el lugar de la

divinidad o del imperativo categórico". (21) GRAMSCI define así

al Príncipe colectivo: "En este sentido, el Príncipe moderno, el

mito del príncipe, no puede ser una persona real, un individuo

concreto; él no puede ser más que un organismo, un elemento de

sociedad compleja que haya comenzado ya a manifestarse, una

voluntad colectiva reconocida que ya se haya afirmado

parcialmente en la acción... Si se debiera traducirlo en la

lengua política moderna la noción de "Príncipe" tal como es

utilizada en MAQUIAVELO, se debería hacer una serie de

distinciones: el Príncipe podría ser un Jefe de Estado, un jefe

de gobierno, pero también un dirigente político que desea

conquistar un Estado o fundar un nuevo tipo de Estado. En este

sentido, "Príncipe", en la lengua de hoy, podría traducirse:

partido político." (21)

En el mismo espíritu, a comienzos de los años 60, Jean THIRIART

definirá un modelo de unificación de la Nación Europea en el

comienzo de un Partido histórico, de un partido revolucionario,

consciente de la Nación Europea de la cual obtiene su

legitimidad (opuesta a la legalidad formal del sistema)

En base a este modelo, se encuentran tres influencias

preponderantes:

-La idea del partido revolucionario jerarquizó y disciplinó a

quien dió a luz la Revolución, idea elaborada a partir de LENIN

(teoría del Partido leninista). Cuando la redacción de los

estatutos de la "Internacional Comunista", el KOMINTERN, LENIN

hará aplicar estrictamente su concepción del partido

revolucionario centralizado del cual es dado una definición que

pasa de comentarios: "En nuestra época de aguda guerra civil, el

partido Comunista no podrá estar en condiciones de satisfacer a

sus obligaciones mas que si está organizado lo más posible sobre

bases centralistas, si reina una disciplina de hierro, si la

dirección central, sostenida por la confianza de las secciones

del Partido, está dotada de un poder completo de autoridad y de

más amplias competencias." (22)

-La idea de "Príncipe colectivo" elaborada a partir de

MAQUIAVELO: Desde el Renacimiento (GRAMSCI hablará a este

propósito de jacobinismo precoz de MAQUIAVELO), MAQUIAVELO, muy

por delante sobre su tiempo, predicará una italia unitaria

realizada por el Príncipe. GRAMSCI extraerá un concepto nuevo:

el del "Príncipe colectivo" quien, encarnado por el partido

revolucionario, encarna en la época moderna el "Príncipe" de

MAQUIAVELO. THIRIART ampliará esta idea a escala europea con su

concepto de "Partido histórico revolucionario", moderna dinastía

a partir de la cual se hará la Nación Europea: "Otra vez, la

unidad de decenas de naciones se ha construido alrededor de una

dinastía; otra vez, el Occidente de la Alta Edad Media ha

sobrevivido gracias a la unidad espiritual alrededor de la

Iglesia Católica. Mañana, la unidad de Europa se hará alrededor

de un partido... Cuando los Capetos hicieron la Francia

unitaria, aún no existían los "nacionalistas franceses". Los

segundos han seguido en varios siglos a los primeros. Igual que

los Capetos hicieron Francia, el "Partido europeo integrado"

hará Europa. Ayer, era alrededor de una Casa; mañana será

alrededor de un partido de vanguardia. Europa no podrá

coagularse mas que alrededor de un partido animado de la fe de

una Orden religiosa y de la disciplina de una Orden

militar".(23)

-La idea, continuación del español ORTEGA Y GASSET, que basta

que una minoría tenga consciencia de su existencia para que la

Nación está. Es a este propósito que THIRIART opondrá la Europa

legítima (la de los combatientes europeos) a la Europa legal,

regimista y americanizada.

CARACTERÍSTICAS DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO EUROPEO.

Nosotros somos de esos que creen que la existencia del Partido

con una "P" mayúscula. Creemos en la realidad tangible de este

partido en construcción, pero también en su eficiencia

incomparable en tanto que mito adaptado al combate

revolucionario de nuestra época.

Por mito, en política, nosotros entendemos la definición que da

Georges SOREL: "Un mito -nos explica él- representa la finalidad

de un esfuerzo. El mito es realizable, pero de una realización

difícil. La realización de un mito obliga a vivir bajo el

esfuerzo, a progresar por la lucha, a sacrificarse no en el gozo

triste de un cristiano devorado por un león, sino en el gozo

dionisíaco. El Mito es una proyección del poder que tienen

ciertos hombres de conceptualizar el porvenir. En política, la

capacidad de concebir es dada a algunos. Porque antes de querer,

primero hay que concebir. Si ya son raros estos "capaces" de

querer, más raros aún son estos "capaces" de concebir".

Al Mito, nosotros oponemos la utopía, el refugio en la inacción.

las ideologías de derechas y de izquierdas están dominadas por

la utopía: en la izquierda, es el refugio en la idea de un

porvenir lejano (el fin de la historia, la desaparición del

Estado, el comunismo realizado); en la derecha, es el refugio en

un pasado idealizado y también todo lejano. Por todas partes, es

el despertar de la edad de oro, pasada o venidera, quien

dispensa de actuar.

Visto bajo este ángulo, la derecha y la izquierda corresponden

pues a dos formas de temperamento antes que a escisiones

ideológicas (según la visión penetrante de PARETO en su

"SOCIOLOGÍA POLÍTICA").

La expresión política de nuestro pensamiento, la realidad del

estado actual de nuestras fuerzas, impone el principio de

centralización del proceso revolucionario. Nuestro combate

puede, y debe, desarrollarse a todos los niveles de la sociedad.

Es un solo partido de cuadros revolucionarios, de tipo

leninista, quien derribará al régimen demo-plutocrático y

expulsará al ocupante americano-sionista. Este partido

organizará en una falange ofensiva las acciones conjugadas e

incesantemente conducidas por un partido de soldados políticos,

vanguardia y punta de lanza de un movimiento Nacional-

Revolucionario europeo a largo plazo. Las características de

este partido son:

-LA UNIDAD:

Una sola central; una sola organización; una sola doctrina a sus

diferentes niveles de expresión; una sola logística, sobre el

modelo definido por LENIN y reactualizado por THIRIART.

LENIN, en su notable "¿QUE HACER?", publicado en 1902, definía

un tipo de partido revolucionario, displinado, "militarizado",

vanguardia lanzada al asalto del poder. TROTSKY dirá a propósito

del folleto de LENIN: ""¿QUE HACER?" no era evidentemente una

revolución, pero daba una respuesta acertada a la pregunta: ¿por

donde empezar? ¿Que hacer para reunir a los elementos

dispersados de la futura organización del partido y hacer así

posible el proponerse vastas tareas políticas?" (24)

Alguno meses mas tarde, las ideas expresadas en esta obra

desembocaban en la escisión histórica entre Bolcheviques y

Mencheviques en el congreso de Londres. En octubre de 1917, l

pequeño partido bolchevique construido sobre las ideas de "¿QUE

HACER?" se adueñaba del poder...

La idea del partido leninista opone un equipo revolucionario

coherente a los grandes cuerpos flácidos, invertebrados y

descerebrados que son los partidos demócratas "a la europea".

THIRIART aplicó el esquema leninista a la unificación europea.

-LA INTEGRACIÓN EUROPEA

El partido revolucionario europeo es un partido integrado como

lo explica Jean THIRIART:

"Este partido, verdadero microcosmos de la Europa venidera,

deberá presentar de inmediato las cualidades que más tarde serán

exigidas en todo nuestro continente entero. No hay cuestionante

alguno para no reconstruir en el seno de este partido las

divisiones pequeño-nacionales actuales, y no estimular una

"sección francesa" o de tolerar una "sección italiana". Esto

sería introducir en el partido-microcosmos del porvenir los

vicios de impotencia de la actual Europa, obstaculizada por

tantas corrientes opuestas. Es necesario en este partido europeo

integrado no tolerar más que militantes de expresión francesa,

militantes de expresión alemana... pero en ningún caso permitir

el desarrollo de una relativa autonomía de una "rama francesa" o

de una "rama alemana".

La utilización de los "nacionalismos existentes" para crear el

Nacionalismo europeo es un mito acariciado por timoratos,

pasantes u oportunistas que buscan una clientela fácil. El

nacionalismo europeo solo nacerá después de haber disuelto o

triturado a los viejos nacionalismos. En el seno del

partido europeo integrado será más fácil hacer de un joven

militante socialista un buen nacionalista europeo, que

transformar a un pequeño-nacionalista francés en nacionalista

europeo.

En cuanto al "nacionalismo en si mismo" es una ilusión. ¡Que se

hable de nacionalismo francés o que se hable de Nacionalismo

europeo! La "ensalada" pseudo-ideológica que intenta hacer creer

en un tipo de hombre nacionalista abstracto, en una especie de

nacionalista metafísico, en una especie de elfo noble de la

"mitología política" pero no de la política.

Volvamos al Partido integrado alrededor del cual deberá

coagularse Europa entera. Este partido deberá donar el modelo

viviente de la Europa futura. En el seno de este partido, no más

cuestiones de sentirse francés o portugués, si no de origen o de

lenguaje. Cuando sea necesario reprimir en el seno del Partido

las desviaciones anti-europeas, las desviaciones "regionalistas"

como el sud-tirolismo, o el flamenquismo, o el racismo anti-

napolitano de algunos ingleses, los primeros voluntarios para

estas tareas de represión serán precisamente por orden: los

militantes de origen austriaco, los militantes de origen

flamenco, los militantes de origen inglés.

En este partido integrado no cuestionarse el tolerar un racismo

cualitativo interior en Europa. Conozco a esos jóvenes alemanes

que creen ser los combatientes de Europa pero que se estremecen

con la idea de que un siciliano podría casarse con su hermana;

conozco a esos jóvenes militantes "europeos" viviendo en Francia

que creen que su fuerza interior es intrinsecamente superior a

la de los militantes belgas. Los primeros están animados por un

racismo germánico inadmisible, y los segundos por un chauvinismo

patriotero venido de su subsconciente. Será muy difícil; puede

ser muy largo para acostumbrarse mucho a tales reglas de

renunciación de los viejos pequeño-nacionalismos. Es, sin

embargo, la condición "sine qua non" de la cohesión y de la

dinámica de un Partido europeo real. En la medida donde la

práctica de las lenguas lo permita, los cuadros y los militantes

deberán ser intercambiables a través de Europa. Cada militante,

de donde venga y de donde sea, partipa en toda Europa, y no

solamente en un "partido" de esta Europa. En esta óptica -en el

seno del partido integrado-, no puede tratarse por los

militantes de origen italiano -ejemplo gratuito- el rechazar el

mando de un jefe de origen danés en la medida de que este jefe

de origen nórdico puede mandarles en italiano, y en la medida de

que él ha sido previamente "desdanesizado" y designado por el

Aparato central. Y viceversa, cien veces en todos los sentidos.

Un jesuita obedece a la Orden y no a su país de origen. un

militante europeo deberá fidelidad, lealtad y sacrificio a

Europa, y no a su país de origen.

Para el jesuita, la jerarquía de las fidelidades es: la Orden,

seguida de la Catolicidad y, después, su tierra de origen. para

el militante europeo integrado, la jerarquía de las fidelidades

será el Partido, seguido de Europa y, después, su tierra de

origen.

Llegará un momento donde el Partido y Europa se confundirán.

Pero al comienzo, apenas sufrir las acciones disolventes que

reinan en el seno de la Europa actual invertebrada, la fidelidad

al Partido, vanguardia de Europa, debe primar. Así como el

hombre europeo, el nacionalismo europeo preexistirá muy largo

tiempo en el seno del Partido antes de existir en Europa." (25)

-LA UBICUIDAD:

Un solo partido en toda Europa, una sola lucha (militante,

ideológica, electoral, social, cultural) global a todos los

niveles y en todos los sectores de la sociedad: "Una de las

características de un partido integrado es su ubicuidad. Está

por todas partes presente en Europa. Tiene oídos por todas

partes, tiene ojos por todas partes. Por todas partes, difunde

una doctrina idéntica y aplica consignas idénticas. Es un cuerpo

con cien oídos y cien ojos, pero con una sola boca y, sobre

todo, con un solo cerebro. La Iglesia Católica, la

francmasonería, el Partido Comunista... nos han donado ejemplos

concretos y edificantes. las sectas protestantes, los

intelectuales "de izquierdas" y los nacionalistas nos han

presentado ejemplos negativos y constituyen puestas en guardia

vivientes." (26)

-LA CENTRALIZACIÓN UNITARIA:

El Partido revolucionario europeo es un partido centralizado,

organizado sobre el modelo leninista del "centralismo

democrático": "Todos los principiantes, en la ciencia de

gobernar a los hombres, os hablarán con autoridad fingida de la

necesidad de "descentralizar", de la necesidad de la

"autonomía". Ellos confunden congestión y centralización. París

es un ejemplo de congestión. El cerebro humano un ejemplo de

centralización. Esos son federalistas, confederalistas,

autonomistas." (27) Este centralismo unitario es la condición

"sine qua non" de la eficacia revolucionaria donde la prioridad

del combate no deja ningún lugar a las disensiones internas. ahí

está el sentido de la crítica que hizo MAO ZE-DONG del

liberalismo interno: "El liberalismo es extremadamente dañino en

las colectividades revolucionarias. Es un corrosivo que mina la

unidad, relaja los vínculos de solidaridad, engendra la

pasividad y ocasiona las divergencias de opinión. Priva a las

filas de la revolución de una organización sólida y de una

disciplina rigurosa, impide la aplicación integral de la

política y ataja a las organizaciones del Partido las masas

populares situadas bajo su dirección. Es una tendencia de las

más perniciosas." (28)

-LA AGILIDAD EN LA ACCIÓN:

A la centralización extrema en la organización debe corresponder

la agilidad más considerable en la acción. Agilidad en la

adaptación a las diferentes formas de lucha; agilidad en la

adaptación a las condiciones locales (los "países" actuales) de

nuestro combate: ¡unicidad no es sinónimo de rigidez o de

esclerosis! LENIN insistirá a este propósito sobre "...la

agilidad indispensable, es decir, la facultad de adaptarse

inmediatamente a las condiciones más variadas y rápidamente

cambiantes de la lucha..." (29)

LA ACCIÓN DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO EUROPEO.

"Debemos desembarazar completamente a nuestros cuadros de la

idea de que podemos conseguir victorias faciales gracias a

afortunados azares sin tener una dura lucha, y pagarles de

nuestro sudor y de nuestra sangre."

MAO ZEDONG (30)

-ORGANIZAR UNA OFENSIVA IDEOLÓGICA:

Aquí se trata de un trabajo capital en el estado actual de

nuestra acción. Es un trabajo al nivel de las inteligencias y de

las mentalidades, no tanto para convencer como para anestesiar y

hacer caer las prevenciones más acentuadas con respecto a

nuestra acción. Debemos afirmar nuestra propia originalidad y

vulgarizar nuestros objetivos políticos.

Debemos entablar una evolución y desactivar progresivamente los

bloqueos psicológicos nacidos de la victoria americana de 1945 y

de la supuesta "liberación" (de hecho, la sustitución del

ocupante alemán por el ocupante americano). Nuestra visión

comunitaria y europea del hombre, de la historia y de la

sociedad debe reencontrar cada día más derecho de ciudadanía.

Para nosotros, una reflexión inteligente sobre los problemas de

hoy en día de revalorizar y de recrear el interés alrededor de

este pensamiento que, en sus principios fundamentales, es más

que nunca actual.

La quiebra total del régimen y los errores del imperialismo son

otros tantos fallos donde debemos empeñarnos. De hecho, debemos

aparecer como la única alternativa. La quiebra económica del

sistema con su cortejo (paro, inflación, recesión) no es más que

la parte emergida de un gigantesco iceberg cuyos otros aspectos

son:

-LA CRISIS POLÍTICA que inspira el fracaso del régimen y su

rechazo por una parte creciente de ciudadanos desengañados (que

viene del resultado de las falsas alternativas ofrecidas en el

anterior régimen: ecologistas, partidos "extremistas" de

derechas o de izquierdas);

-LA CRISIS DE VALOR provocada por una sociedad basada en el bidé

y el refrigerador, y que no es ella misma más capaz de asegurar

este "malestar" consumicionista;

-su corolario, LA SECESIÓN DE LA JUVENTUD que no desea más

falsos valores de una sociedad hipócrita y débil;

-la crisis cultural provocada por la reducción de los valores

europeos en beneficio de los aspectos más bajos de la "American

way of life" y cuyo aspecto más evidente es el naufragio de la

enseñanza.

De hecho, el régimen está dañado en todos sus aspectos y la

crisis, lejos de resolverse, no irá más que amplificándose.

Contrariamente a los años 60 y 70 (el fracaso de "JOVEN EUROPA"

se debió en gran parte al reinado de una sociedad de consumo en

plena expansión), existen perspectivas revolucionarias reales. Y

si es verdad que no se hace la revolución con estómagos y

espíritus satisfechos, el final de los años 80 y los años 90

están llenos de promesas para los Nacionalistas-Revolucionarios

europeos.

Las atrocidades americanas en Vietnam o las masacres sionistas

en Palestina y en el Líbano son otros tantos errores para

utilizar contra el muro de la propaganda americano-sionista.

Igualmente, la toma de conciencia del riesgo de destrucción

nuclear de una Europa-campo de batalla puede servir de base a

una propaganda y una información anti-imperialista.

De otra, nuestra voluntad de una ofensiva ideológica responde a

los mismos apremios de nuestra acción revolucionaria. la acción

revolucionaria no conoce ninguna restricción. Ella va de la

acción intelectual a la acción directa, la acción legal,

debiendo ser utilizada el más largo tiempo y lo más ampliamente

posible.

Pero debemos tener en cuenta la capacidad represiva del sistema

cuando caiga en la cuenta del peligro que le amenaza. El aparato

de represión está ya preparado y bajo la dirección de fieles

representantes del imperialismo americano-sionista.

Sin embargo, existe una sola cosa contra la cual el sistema nada

podrá, y es luchar contra el pensamiento revolucionario, luchar

contra el pensamiento revolucionario, luchar contra el espíritu

. En este estado de la lucha revolucionaria las ideas son

infinitamente más destructivas que las bombas.

Lo que es importante es la idea-fuerza, su lógica interna, su

cohesión. Es eso que LENIN hacía contra todos los otros

intelectuales literarios revolucionarios de su época. LENIN

pasaba su tiempo en poner en orden sus ideas. Hace falta salir

de la anarquía del espíritu, de la confusión, de la incultura

histórica.

LOS PUNTOS PREVIOS A UNA ACCIÓN POLÍTICA REALMENTE EFICAZ.

1 - EL PUNTO PREVIO A UNA REFLEXIÓN TEÓRICA SERIA:

"Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. No

se sabría insistir demasiado sobre esta idea en una época donde

el empeño por las formas más estrechas de la acción práctica va

a la par con la propaganda a la moda del oportunismo" (31). Esta

reflexión crítica de LENIN es hoy en día más actual que nunca.

"Un movimiento revolucionario, so pena de renunciar a toda

DINÁMICA, debe presentar cuanto antes a sus militantes una carga

dialéctica casi definitivamente fijada. Nada es más nefasto que

la ideología fluctuante. El movimiento debe, por ejemplo,

presentar algunos puntos de dogma relativos a su acción:

integridad territorial de Europa, carácter político unitario,

rechazo del concepto Atlántico, economía comunitaria, poder

fuerte. La adhesión del militante presupone entonces el

conocimiento de estos puntos y su adhesión incondicional a

estos...

La fijación del dogma es importante. Ello lo es para impedir que

las acciones de ambiciones personales no puedan disfrazarse en

controversias ideológicas. Por tradición, sabemos que ningún

oponente, ningún ambicioso en el interior del aparato del

partido, tendrá la desvergüenza de contestar a un jefe

declarando con toda sencillez que él pretende su puesto; él le

atacará con pretextos de ideología. Se mide aquí todo el peligro

para un partido: conflictos presentados como ideológicos a la

tropa de militantes pueden sembrar la confusión hasta la

división. Por consiguiente, conviene pues fijar antes de la

entrada en liza del partido los puntos del dogma y mantenerse

sin discusiones. En comparación con raras excepciones, este

dogma solo podrá ser enmendado por la cabeza.

Si por otra parte se desea evitar la rutina en la que han caído

cantidad de movimientos de calidad después de haber recorrido un

pequeño trozo de camino político, hay que evitar con rigor la

tentación del bizantinismo que conduce todo recto al partido

hidrocéfalo. Un hombre que desea llegar a ser militante no ha de

discutir el programa ideológico.El entra en un movimiento

semejante a una orden religiosa. la regla de la orden está

definida antes de su alistamiento. En las organizaciones

políticas disciplinadas y destinadas a la acción no hay sitio

para la palabra, para el escrúpulo pequeño-burgués, para el

tormento moral personal, para la vacilación estética. Se toma el

menú o no se come. No hay carta." (32)

Hay que decirlo claramente: en el curso de estos últimos quince

años, la reactualización y profundización de la reflexión

teórica nacional-revolucionaria fue remarcable indigente. O:

entonces, cuando ella existía, se limitaba a un machaqueo

estéril o a exégesis sin gran transcendencia política. Esta

situación debe, y está afortunadamente en marcha, cambiar muy

rápidamente.

Después del gigantesco trabajo de elaboración de un nuevo

"corpus" doctrinal -El Comunitarismo Nacional-europeo- por Jean

THIRIART y sus colaboradores de "JOVEN EUROPA", el

Nacionalismo-revolucionario europeo se dejó derivar a merced de

las desviaciones derechistas hundiéndose en el anarquismo

místico (33) o en el activismo irracional.

También, el renacimiento del Comunitarismo Nacional-europeo

marca una etapa decisiva hacia la renovación necesaria aportando

una doctrina nueva, adaptada a las dimensiones del combate de

liberación nacional-europeo. Ahí está el sentido del combate

editorial de EDICIONES MACHIAVEL y de la clarificación

ideológica que hemos emprendido.

La revolución comunitaria nacional-europea es una obra de larga

duración, "solo puede ser emprendida con el soporte permanente

de una doctrina revolucionaria aportando la explicación completa

y coherente de todos los problemas políticos, una doctrina

comprendida no como un conjunto de abstracciones dogmáticas,

sino como un timón para el pensamiento y la acción. Mantener la

moral ofensiva de sus propios partidarios, comunicar sus

convicciones a los indecisos, son dos condiciones indispensables

al desarrollo del Nacionalismo. La prueba está hecha en que la

acción o en prisión, cuando la desmoralización acecha, cuando el

adversario parece triunfar, los militantes "educados", de

quienes un pensamiento coherente mantiene la fe, tienen una

fuerza de resistencia superior. Una nueva elaboración doctrinal

es la única respuesta a aportar al fraccionamiento infinito de

los activistas. No hay que volver sobre el valor unificador de

la acción; ello es evidente. Pero esta unificación no puede ser

duradera y útil sin unificación ideológica alrededor de una

doctrina justa" (34). Esta nueva doctrina es el Comunitarismo

Nacional-europeo.

2-EL PUNTO PREVIO A LA DEFINICIÓN DE UNA ESTRATEGIA REALISTA.

¿Como fijarse una finalidad histórica sin estrategia? Es decir,

sin definir las líneas maestras de una acción concertada y

constante a medio y a largo plazo, sin definir los medios de

obtener y a utilizar para alcanzar los objetivos hacia los

cuales tienden esas líneas.

La primera etapa de esta estrategia a largo plazo -la cual será,

probablemente, la más larga- pasa por la construcción del

Partido Comunitario Nacional-europeo.

Y la creación de una escuela de cuadros, es decir, la

posibilidad de formar eficazmente y de manera estandarizada a

nuestros militantes y responsables, es una etapa decisiva en la

construcción de este partido.

3-EL PUNTO PREVIO A LA DEFINICIÓN DE UNA TÁCTICA:

Adaptada a cada fase de la acción, insertándose en el proceso

estratégico: fijarse objetivos es esbozar por la misma los

medios más seguros en una situación dada para alcanzarlos.

"Política y táctica son la vida misma del partido; los camaradas

dirigentes a todos los niveles deben acordar la más grande

atención y jamás mostrarse negligentes a este respecto" (35),

dirá MAO ZEDONG.

Ya no es más la hora del empirismo y del diletantismo pequeño-

burgués, del activismo estéril y sin "el día siguiente". Si

algunos medios no permiten, después de la experiencia, alcanzar

los objetivos estratégicos fijados, esto no es la estrategia a

la que hay que revisar, sino la táctica o las tácticas empleadas

sin resultados.

La táctica necesaria para la realización del primer estadio de

nuestra estrategia (la construcción del Partido Comunitario

Nacional-Europeo) es la ruptura con la extrema-derecha y la

conquista de espacios políticos nuevos, la "convergencia de los

extremos".

4-EL PUNTO PREVIO A LA INTENDENCIA:

Combinar los medios, desplegar tal o cual, implica la realidad

de su existencia. Esto parece evidente, pero la experiencia

reciente nos induce a repetirlo. En el estado actual de nuestro

desarrollo y cara a la fuerza de las resistencias que debemos

vencer, no podemos creer que éxitos iniciales llamaran

obligatoriamente a otros éxitos, que la "intendencia

continuará". Esto es un error de torpe consecuencia, y del cual

se puede decir que ha dificultado la renovación del

Nacionalismo-revolucionario europeo y que la ha hipotecado de

una manera permanente en curso de los quince últimos años. No,

la intendencia debe preceder. la imprevisión en este dominio

capital ha costado muy caro suficientemente.

Démonos los medios de nuestra política. Y en particular, que

todo militante tome sus responsabilidades; la política, tal como

la concebimos, es un sacerdocio. Y todo sacerdocio implica

sacrificio... Por otra parte, una gestión sana calcada sobre

esas empresas comerciales debe apuntar a optimizar nuestros

recursos.

HACIA UNA LUCHA GLOBAL DE LIBERACIÓN NACIONAL-EUROPEA

"Esto no es la forma de acción, sino el fin que caracteriza a

una organización revolucionaria. Los medios no dependen más que

de las circunstancias. Así, el partido bolchevique usa la

ilegalidad y la violencia, mientras que el Partido Nacional-

Socialista, otra organización revolucionaria, utiliza solo los

medios legales en su conquista del poder." (36)

-EL COMBATE EN EL SENO DEL RÉGIMEN ES UNA POSIBILIDAD:

Esta forma de combate, cuenta obligada de nuestros objetivos,

solo puede ser complementario de otras formas necesariamente más

duras. Una tal participación implica la creación de moviminetos

electorales (y no electoralistas) estrechamente controlados por

el Partido Comunitario Nacional-Europeo en todas partes donde

las condiciones objetivas estén reunidas.

Estas condiciones objetivas son, en número de tres...:

-estructuración real en el plan regional (los antiguos "países")

y, por consiguientes, capacidad de hacer "campaña";

-existencia, por lo menos relativa, de un modo de escrutinio a

la proporcional;

-fácil acceso al registro de las listas.

Estos movimientos, con su influencia relativa en la opinión y al

acceso a los medios, facilitarán grandemente el desarrollo de

acciones y la posibilidad de soluciones más radicales. Queda

bien precisado que las elecciones son para nosotros un medio (y,

especialmente, una tribuna) y no un fin.

"La representatividad electoral permite a un movimiento

revolucionario ser infinitamente más duro, pues los riesgos de

disolución disminuyen otro tanto...

El "test" que representa una elección permite verificar los

progresos de la implantación del movimiento y de la difusión de

sus ideas. La presentación de candidatos a elecciones

municipales, cantonales o legislativas aseguran el reforzamiento

en potencial material y militante de las secciones locales. Si

la toma del poder por los nacionalistas tiene pocas

posibilidades de ser aprobada por cualquier "51% de votos a los

nacionalistas", un sólido impacto electoral asegura muchas

grandes posibilidades de maniobra. Pero debe estar bien claro

que estas campañas electorales deben hacerse bajo nuestros

colores, con nuestras consignas y sin ninguna concesión

electoralista. ES solamente por esta condición que un combate

electoral podrá servir de soporte a la progresión del

nacionalismo.

Es imortante subrayar cuando un partido, lanzándose en la lucha

electoral, alcanza bastante rápidamente un cierto "standing"

político. Se ha podido notar que el relativo éxito de la LIGA

COMUNISTA trotskista ha estado directamente ligado a la

presentación de Alain KRIVINE a las elecciones presidenciales de

1969. Desde entonces, los comunicados, las conferencias de

prensa de la liga han recibido una mucha mejor acogida. Ello ha

sido lo mismo para ORDEN NUEVO: es bien cierto que la referencia

electoral hecha en pleno desencadenamiento de la campaña anti-

nacionalista que hacía continuación al gran mitin de lanzamiento

del Movimiento desactivó en gran parte esta campaña...

La lucha electoral impone también una disciplina extremadamente

estricta en el seno del partido: impone desterrar a los

excitados y los provocadores inconscientes cuya acción es

catastrófica. Ello obliga a dar garantías permanentes de

seriedad y aplicarse a un verdadero partido revolucionario; ello

lo depura sin aminorarlo, pues los aficionados de "revolución

inmediata" no tardan en abandonarlo, decepcionados de estar

obligados a un trabajo penoso, a menudo oscura y en toda

hipótesis de larga duración. Los militantes que saben hacer

frente al combate electoral sin zozobrar en el electoralismo,

guardando todas las virtudes revolucionarias, merecen solos el

título de revolucionarios...

La experiencia electoral es, por consiguiente, un excelente

instrumento de combate para un partido revolucionario." (37)

El mismo LENIN, quien denunciaba el "cretinismo parlamentario",

reconoció en su tiempo que el boicot de la primera "Duma" por

los bolcheviques había sido un error. Y su partido participaba

en las elecciones de la segunda y tercera "Duma". "Cuando un

subgrupúsculo proclama su hostilidad a la presentación de

candidatos nacionalistas sobre un programa nacionalista a unas

elecciones, él no es por eso más revolucionario que el partido

nacionalista que juega el juego electoral para hacer avanzar al

nacionalismo. El teorizar ampliamente todo por su impotencia a

ir más allá del estado de grupúsculo sin importancia, incapaz de

ligarse a cualquier lucha." (38)

-EL COMBATE IDEOLÓGICO ES UNA NECESIDAD:

Debemos participar activamente en el combate de las ideas y

popularizar nuestra alternativa. En el estado actual de nuestra

lucha, esta forma de combate puede ser máximalizada, ya que no

reclama tantos medios materiales como las otras formas de lucha.

Ahí está el sentido de la ofensiva ideológica que nosotros

predicamos más alto.

El combate cultural, en estrecha unión con la política, es uno

de los aspectos de esta ofensiva ideológica. Nosotros concebimos

este combate bajo un ángulo popular: definir y programar una

contra-cultura (basada en nuestra visión del mundo) de masas,

destinadas a atajar de la ideología regimista los más posibles

espacios sociales.

Nosotros tomamos en este dominio una posición opuesta a esa de

la "Nueva Derecha" para quien la cultura prima sobre la

política.

El susodicho "Gramscismo de derechas" (o la "metapolítica") es,

de hecho, totalmente extraño al pensamiento de GRAMSCI en cuanto

a sus conclusiones. para el filósofo comunista italiano, la

conquista de la "hegemonía ideológica" (eso que la "NUEVA

DERECHA" traduce por "poder cultural") no es más que uno de los

aspectos del combate revolucionario (con el combate electoral,

entre otros) conducido por el partido revolucionario, moderno

"Principe colectivo" e "intelectual orgánico" de la revolución.

GRAMSCI es el combate político por excelencia, no un pseudo-

combate cultural (39). MAO ZEDONG, quien es en este dominio un

continuador directo de GRAMSCI, dirá a este propósito: "La

cultura revolucionaria es para las masas populares un arma

poderosa de la Revolución. Antes de la Revolución, ella la

prepara ideológicamente; indispensable del frente general de la

Revolución" (40). Para nosotros. la política y la geopolítica

forman la estructura, no siendo la cultural más que una

superestructura determinada políticamente por el poder

establecido. En esta óptica, el combate cultural, si no está

descuidado, es una parte del combate ideológico, del combate de

las ideas.

-EL COMBATE FUERA DEL RÉGIMEN ES UNA ARDIENTE OBLIGACIÓN:

Aceptar el combate contra el régimen y el ocupante imperialista

según las reglas y los medios tolerados por ellos, es aceptar el

estatuto de ensalzador oficial del sistema; es aceptar el no ser

más que una tendencia de la contestación legal o par´legal al

sistema; es quedar a merced y bajo el control directo del

sistema; es, en fin, soportar pásivamente todas las

provocaciones, de grado o por fuerza.

El régimen organiza su propia contestación y neutraliza así en

su provecho el descontento. Una verdadera estrategia de los

extremos, devolviendo espalda contra espalda a la extrema-

izquierda y a la extrema-derecha, ha sido poner en su sitio así

a muchos reincidentes. Ello permite igualmente desacreditar a

los verdaderos revolucionarios asimilados a estas tendencias.

Por otra parte, el imperialismo americano-sionista puede así

disponer de un vasto teclado político. Los extremos de izquierda

o de derecha no tienen otra finalidad, inconsciente la más de

las veces, que de servir de ensalzador al régimen.

Entrar en un juego tal, y sobre todo limitarse a este juego, es

entrar tarde o temprano en el sistema, es no saber tocar más que

una sola tecla del piano revolucionario, es ser un "handicap

político" y, sencillamente, un principiante. Tenemos la

necesidad, para atravesar una nueva etapa, de militantes que

sean realmente profesionales, "cruzados" de la lucha

revolucionaria, de verdaderos soldados políticos.

Es por esto que, para el Partido Comunitario Nacional-europeo,

la prioridad de las prioridades son la doctrina diariamente

expuesta y la creación de una Escuela de Cuadros, funcionando de

una manera casi permanente como seminario de la Revolución

europea y permitiendo a los militantes europeos intervenir, no

solamente como miembros de una organización, sino también como

portadores de una idea. El militante será así insertado en la

estrategia del Partido, conocerá las tácticas y será entonces

capaz de aplicarlas, sea colectivamente, sea individualmente,

según el contexto y las necesidades del momento y del lugar.

"Tener a mano la educación ideológica, ahí esta la tarea central

si se quiere unir todo el Partido en vistas de sus grandes

luchas políticas." (41)

A largo plazo, deberemos emplear paralelamente a las formas de

lucha tradicionales, medios no convencionales y más

específicamente revolucionarios a los ojos de la opinión. Tales

ocasiones tendrán siempre un objetivo principal: vulgarización

forzada por las masas de los objetivos de nuestro combate

político (trabajo revolucionario de relaciones públicas).

ELEGIR SU CAMPO: "OSAR LUCHAR, OSAR VENCER".

"Todas las grandes acciones, todos los grandes pensamientos,

tienen un comienzo irrisorio."

Albert CAMUS.

"Una jerarquía, de hecho, debe estar fundamentada sobre la

necesidad misma que los revolucionarios a la revolución. Los más

necesarios son los primeros."

NETCHAJEV.

"La revolución es la obra de una minoría resuelta, inaccesible

al desaliento, de una minoría de la cual la masa no comprende

los primeros movimientos porque, víctima de un período de

decadencia, ha perdido esta cosa preciosa que es la luz

interior."

José Antonio PRIMO DE RIVERA.

Los nacionalistas-revolucionarios europeos están hoy situados

ante una alternativa decisiva: continuar sirviendo de compañeros

de viaje al campo de la reacción, que es el último resorte de

Washington y de Tel-Aviv, o construir el Partido Revolucionario

Europeo, quien hará la liberación y la unificación de la Nación

europea. Todo lo demás no es más que coartada engañosa o

parloteos estériles.

El sitio de los militantes nacional-revolucionarios europeos no

está al lado de los canallas sionistas de "MINUTE" (42), de los

reaccionarios pro-americanos a lo LE PEN o de los granujas

atlantistas del MSI (43), está a nuestros flancos, en las filas

de la revolución comunitaria nacional-europea, al lado de

aquellos que osan comenzar solos y no cuentan más que con ellos

mismos.

"Es gente que, puestos en presencia de una revolución, en su

génesis, se comportan exactamente como jovenzuelos delante de la

puerta de un prostíbulo: se dan mutuamente con el codo, se

dicen: "si tú vas, yo voy". Finalmente, ninguno de ellos vá.

Así, ante la proposición de una "larga marcha política", ellos

se excusan pretextando que "los otros no están aún allí". Pues,

prisioneros de comportamientos gregarios, solo hacen eso que los

"otros" hacen. Esto, por los hombres tomados individualmente.

Cuando se observa la conducta de grupos políticos

pretendidamente rivales -de hecho, no lo son porque tienen

objetivos diferentes- se puede así encontrar el pretexto en el

hecho de que "ellos no se alían", por reservar su actitud y

dilatar. La selección de un pequeño número se opera al principio

de un gran número. Ello es así para las sardinas, de las cuales

muy pocas alcanzan la edad adulta. Ello es así para las élites

humanas y, en particular, para las élites revolucionarias. Un

grupo revolucionario ha sido siempre, forzosamente, un

grupúsculo al principio. Así es eso una obligación al empezar

"solos". Aguardar a los otros, esperar a los "aliados", es

comportarse como continuador, no como precursor. ES, sobre todo,

cuando una tropa se pone en movimiento y ve engrosar sus filas.

Esto a la manera de una charanga de pueblo: En tanto que da

brillo a sus piezas de cobre, polariza la atención de algunos

mirones, pero empieza a ponerse en marcha la atención de algunos

mirones, pero empieza a ponerse en marcha y a templar sus

instrumentos, uno por uno, y los mirones se vuelven

acompañantes. Extrayendo enseñanzas de esto, diremos que no hay

que aguardar a poseer una orquesta al completo para ponerse en

marcha. Una vez que la marcha comenzase, tal clarinete que falta

se unirá: tal flautista que faltaba se comprometerá. Así, en su

técnica de reclutamiento -esto no es válido para el combate- el

movimiento deberá manifestarse incluso con efectivos

visiblemente incompletos, incluso con objetivos aparentemente

grotescos en comparación a su volumen.

Diferir eternamente la puesta en marcha bajo el pretexto de que

no se es aún bastante numeroso, es condenarse a la inactividad

definitiva. Aquellos que están desalentados por el pequeño

número no poseen la cualidad indispensable de los auténticos

jefes de filas, la capacidad de intervenir en "número

desesperado" y la de hacer una cosa, no porque tenga

posibilidades de tener éxito, sino más bien porque debe ser

hecha...

La empresa de la revolución nacional-europea es una acción que

triunfara. Ella se inscribe en el sentido de la vida de las

naciones. Pero poco importa el momento donde un hombre se una a

nuestra falange; que sepa que ella lleva la victoria. El camino

de esta victoria estará jalonado de caídos, no lo dudamos. Para

el hombre de deber, su compromiso no debe estar determinado por

la certeza de la victoria, cuando lo propio sería por otras

causas en vez de esa; su compromiso debe ser un acto de fe, un

acto de deber, y su comportamiento una misión." (44)

CONSTRUIR EL PARTIDO COMUNITARIO NACIONAL-EUROPEO.

"Tomar su resolución, no retroceder ante ningún sacrificio,

superar todas las dificultades para alcanzar la victoria."

MAO ZEDONG (45)

"Para hacer la revolución hace falta que haya un partido

revolucionario", nos dice con razón MAO ZEDONG. Solo la vía del

Partido europeo integrado, del partido de vanguardia,

desembocará en la revolución europea: "Es la única solución

capaz de dar a Europa una élite destinada a formar un cuadro. El

partido europeo integrado, centralizado, homogéneo, arrojado de

su seno en nombre de sus estructuras todos los vestigios de los

pequeño-nacionalismos -es el único en poder, por su ubicuidad,

su disciplina y su carácter monolítico,prefigurar el Estado

europeo. Este partido europeo integrado será el microcosmos

sobre el cual será calcado más tarde el Estado europeo. Mucho

tiempo antes de que las masas europeas no se sientan integradas,

los militantes del partido habrán adquirido íntimamente esta

consciencia; muchísimo tiempo antes de que las fronteras

políticas actuales de las pequeñas naciones no se borren

formalmente, el Partido las habrá barrido en sus estructuras

internas. Europa preexistirá en el Partido europeo integrado. Es

alrededor de este partido de vanguardia donde las masas europeas

vendrán a aglomerarse primero, a organizarse después." (46)

Una revolución exige la conjunción de muchos factores: poseer

una ideología global (y no solamente un pequeño programa

electoral); ser un grupo determinado, organizado, homogéneo,

disciplinado... es decir, ser un partido de combate; finalmente,

encontrar un terreno en crisis.

La ideología, la tenemos; el grupo estructurado, lo preparamos;

el terreno, lo aguardamos.

Luc MICHEL (1983)

NOTAS Y REMISIONES.

1- MAO ZEDONG, "El papel del Partido comunista en la guerra

nacional" (octubre, 1938), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-

TOUNG", tomo II.

2- Jean THIRIART, "LA GRAN NACIÓN, EUROPA UNITARIA", 1ª edición,

Bruselas, 1965, p. 36.

3- En "JOVEN EUROPA", remitirse a la tesis de la Universidad de

París: Yannick SAUVER, "JEAN THIRIART Y EL NACIONAL-

COMUNITARISMO EUROPEO", 2ª edición en cuatro volúmenes, Ed.

Machiavel, Charleroi, 1985.

4- En la "convergencia de los extremos", remitirse a Luc MICHEL,

"De Joven Europa a las Brigadas Rojas anti-americanas y lógica

del compromiso revolucionario", en "CONSCIENCIA EUROPEA",

mensual, nº 11, marzo, 1985.

5- Jean THIRIART, "LA GRAN NACIÓN...", opus cit., p.22.

6- MAO ZEDONG, "SER ATACADO POR EL ENEMIGO ES UNA BUENA Y NO UNA

MALA COSA", 26 de mayo de 1939.

7- Jean THIRIART, "UN IMPERIO DE 400 MILLONES DE PERSONAS:

EUROPA", 1ª edición, bruselas, 1964, p. 257.

8- René REMOND, "LA DERECHA EN FRANCIA".

9- El movimiento "JOVEN EUROPA" de Jean THIRIART, lanzado al

principio de los años 60, representa la primera tentativa seria

(y, hasta este día, inigualada) de sacar al Nacionalismo-

revolucionario europeo del gueto derechista. Partiendo de temas

y un estilo marcados en la derecha, el equipo europeo de

THIRIART irá a parar (con la publicación de "LA NACIÓN EUROPEA")

a posiciones estrictamente nacional-revolucionarias.

10- El espíritu militante, el termino mismo de "Nacionalismo" o

la utilización de símbolos (el ejemplo de la "cruz céltica"

tomada, después de "JOVEN EUROPA", por innumerables movimientos

derechistas) y un estilo pseudo-revolucionario ilustran bien

esta impronta Nacional-revolucionaria a la derecha. Pero es un

barniz superficial.

11- Era la estrategia suicida de un François DUPRAT situando la

acción de los "GRUPOS NACIONAL-REVOLUCIONARIOS DE BASE" en el

seno del "FRENTE NACIONAL" de LE PEN que, después de haber

lanzado su movimiento en 1972 para "expulsar a los ladrones del

poder" se apresta a reponerlos en su sitio con el saldo de sus

fuerzas y de sus electores. Esto fué también la deriva del

movimiento "ORDEN NUEVO" que, en 1969, predicaba "la liquidación

del estado capitalista" y lanzaba dos años más tarde el "FRENTE

NACIONAL", coalición heteróclita de derechas reaccionarias,

provocando así la salida del ala izquierdista del movimiento,

quien fundará la "ORGANIZACIÓN LUCHA DEL PUEBLO" (O.L.P.)".

12- Cuando se le raspa el barniz nacionalista se encuentra muy

rápido el viejo fondo derechista y reaccionario. Y es

particularmente verdad al nivel de las referencias. El hecho de

que numerosos cuadros "Nacional-revolucionarios" terminen por

hacerse responsables de partidos de derechas (sería cruel el dar

los numerosos ejemplos de esta desviación) ilustra bien este

hecho. Estos cuadros, de hecho, no traicionan; ellos realizan

sus orientaciones latentes profundas. A este propósito, hay que

denunciar la estafa de los movimientos reuniendo militantes

Nacional-revolucionarios y simpatizantes de derechas, donde

siempre y sin excepción, los primeros sirven de coartada a los

segundos y son utilizados cínicamente.

13- Los neo-maquiavelianos representan una escuela de

pensamiento político situándose en la línea claramente definida

por MAQUIAVELO en el Renacimiento (quien funda la ciencia

política) y caracterizada por un acercamiento realista y

objetivo de la política (Realpolitik) alejada de todo moralismo

subjetivo. Los grandes pensadores neo-maquiavelianos son PARETO,

Roberto MICHELS, BURNHAM. Los grandes políticos neo-

maquiavelianos cuentan entre ellos con personalidades tan

diferentes como BISMARK, MUSSOLINI, LENIN o STALIN.

14- MAO ZEDONG, "Alocución de clausura de la 2ª sesión del

primer Comité nacional de la Conferencia consultiva política del

pueblo chino", 23 de junio de 1950.

15- El imperialismo americano (y su inseparable cómplice-aliado

sionista) se sirve de una forma suave de ocupación

extremadamente hábil, sutilmente imperceptible para las masas

desinformadas. Utiliza, de hecho, cuatro vectores principales:

×El aparente pluralismo político que permite al sistema tocar

sobre un teclado político yendo de la extrema-derecha a la

extrema-izquierda, con sus partidos que se oponen en lo

superfluo, pero que están de acuerdo en lo esencial: el

mantenimiento de la dominación americano-sionista:

×el poderío del aparato financiero americano con sus bancos, sus

multinacionales y sus ramificaciones mundiales;

×la OTAN, herramienta de vasallización política de Europa, quien

perpetua la división de Europa y la dominación por los EE.UU.;

×los modelos culturales americanos impuestos por los mass-media

(cine, TV, prensa) enteramente controlados por el imperialismo.

16- El condominio americano-soviético, fruto de la alianza de

los comunistas y de los demócratas durante la Segunda Guerra

Mundial, resultaba de los acuerdos de Yalta que han oficializado

el reparto de Europa (y de una parte del mundo) entre los EE.UU.

y la URSS. Es la osmosis cada vez más estrecha entre el sionismo

y el imperialismo americano y la voluntad del primero de acabar

con una URSS, principal sostén de la Nación árabe y único

obstáculo hacia la realización del "Gran Israel del Tigris al

Eufrates", que va a conducir a su puesta en acción.

17- Siguiendo el modelo definido por Jean THIRIART en los años

60: la unificación de la Nación europea a la salida de un

"partido histórico", de un partido revolucionario, unitario (a

la imagen de nuestra futura República Europea) y ubicuo, es

decir, dirigiendo por todas partes el mismo combate.

18- como neo-maquiavelianos consecuentes, nosotros pensamos la

política con realismo. las leyes de la geopolítica nos enseñan

que si las ideologías mueren las Naciones permanecen. Por

consiguiente, rebuscamos aliados geopolíticos objetivos.

19- Primer libro colectivo "ORDEN NUEVO", suplemento "especial

congreso al mensual "POR UN ORDEN NUEVO", junio de 1972, p. 155.

20- La prensa del régimen, por razones de propaganda, habla a lo

largo de los días de un pseudo-"renacimiento de la extrema-

derecha", principalmente resultado de los éxitos electorales del

"FRENTE NACIONAL" francés de Jean-Marie LE PEN. Hay que

denunciar este análisis. La penetración del "FRENTE NACIONAL",

más allá de las circunstancias tras el 10 de mayo de 1981, es

debido, de hecho, al abandono por este de los temas de la

extrema-derecha y a la adopción de una línea de "derecha

musculosa" que seduce a una franja importante de la derecha

liberal tradicional: anti-comunismo primario, contestación al

Estado, ultra-liberalismo económico. la comparación del programa

del "FRENTE NACIONAL" de los años 1972-80 y el de hoy es, por

este motivo, reveladora. Igualmente en Italia, los éxitos

electorales del "MOVIMIENTO SOCIAL ITALIANO" son debidos a los

mismos entregados, quienes han permitido la absorción de la

derecha monárquica (el antiguo "PIDUM"). El M.S.I. ya no es más

neo-fascista que en la explotación indecente del cadáver de

MUSSOLINI, quien le suministró a sus jóvenes activistas. Los

éxitos de LE PEN y de sus homólogos europeos no es el

renacimiento de la extrema-derecha, es su enterramiento

definitivo y la integración de sus turiferarios en la derecha

tradicional liberal y pro-americana. De donde si no la

colaboración franca entre LE PEN y la oposición derechista en

Francia. De donde si no también la desaparición completa de la

extrema-derecha en España o en Bélgica, donde una derecha

liberal dura ocupa ya el terreno: la "ALIANZA POPULAR" de FRAGA

IRIBARNE en España y el "PRL" liberal de Jean GOL en Bélgica,

refugio de toda la extrema-derecha racista (Roger NOLS),

cristiana (El ex-"CEPIC") o anti-soviética (el general CLOSE, de

la WACL).

21- Antonio GRAMSCI, "NOTA SOBRE MAQUIAVELO, SU POLÍTICA Y SU

ESTADO MODERNO", Milán, 1949, Giulio EINOUDI Editor.

22- "Status del Komitern", en Didier BUFFIN y Dominique GERBAUD,

"LOS COMUNISTAS" Albin Michel, 1980.

23- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., pp. 211 y 213.

24- León TROTSKY, "NUESTRAS TAREAS POLÍTICAS", Génova, 1904.

25- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., 211 y 213.

26- Ibid, p. 209.

27- Ibid, pp. 247 y 248.

28- Mao ZEDONG, "CONTRA EL LIBERALISMO" (7 de setiembre de

1937), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MOA TSE-TOUNG" tomo II.

29- V. I. LENIN, "¿QUE HACER?", Ediciones del Seuil, 1966, p.

234.

30- Mao ZEDONG, "Establecer sólidas bases de apoyo en el

Nordeste" (28 de diciembre de 1945), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO

TSE-TOUNG", tomo IV.

31- V. I. LENIN, "¿QUE HACER?", opus cit., pp 78 y 79.

32- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., pp. 244 y 245.

33- Remitirse al artículo de José CUADRADO COSTA, "El anarquismo

místico o la parálisis de la acción revolucionaria" (consagrado

a los evolianos y a F. G. FREDA), en "CONSCIENCIA EUROPEA" nº

12, abril de 1985.

34- Primer libro colectivo "ORDEN NUEVO", opus cit., p. 153.

35- Mao ZEDONG, "Circular sobre la situación" (20 de marzo de

1948), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo IV.

36- Primer libro colectivo "ORDEN NUEVO", opus cit., p. 160.

37- Ibid, pp.163-165.

38- Ibid, pp. 160 y 161.

39- Remitirse al articulo de Luc Michel, "Gramsci, el Príncipe,

el Partido y la revolución", en "CONSCIENCIA EUROPEA", 1985.

40- Mao ZEDONG, "La democracia reciente" (enero de 1940), en

"OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo II.

41- Mao ZEDONG, "Del gobierno de coalición" (24 de abril de

1945), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo III.

42- El 14 de abril de 1984, "MINUTE" era volado por la guerrilla

europea-occidental "ACCIÓN DIRECTA", quien protestaba contra el

sionismo del periódico. En esta ocasión, el semanario recibía el

apoyo de Jean-Pierre PIERRE-BLOCH, teniente de alcalde de París,

pero sobre todo militante sionista activo y dirigente de la

"LICRA" (remitirse a "MINUTE", nº 1.202), así como del

presidente del "COMITE DE PENSAMIENTO JUDÍO", Hubert PICARD.

Este declaraba: "El atentado del 14 de abril es revelador.

ACCIÓN DIRECTA puso la mira en MINUTE el día después de otro

atentado de la misma organización contra la banca israelí LEUMI.

Por consiguiente, hay que comprender bien que del sionismo y que

este apoyo no tiene nada de ambiguo (remitirse a "MINUTE", nº

1.203).

La primera voladura de "MINUTE" por "ACCIÓN DIRECTA" en 1982 ya

estaba debida a un artículo provocativo aprobando la ocupación

israelí del Líbano.

43- El M.S.I. presenta, por ejemplo, en sus listas a un antiguo

jefe del estado Mayor de la OTAN. Remitirse a "La ascensión del

M.S.I.", de François DUPRAT, Ed "Les sept couleurs".

44- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., pp. 241-243.

45- Mao ZEDONG, "Como Yukong desplaza las montañas" (11 de junio

de 1945), en "OBRAS ESCOGIDAS DE MAO TSE-TOUNG" tomo III.

46- Jean THIRIART, "UN IMPERIO...", opus cit., p. 216.